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03 de octubre de 2005

DEPORTES: EL MUNDIAL ARGENTINA `78.

“La Vergüenza de todos”.

Entrevista con el periodista Pablo Llonto, (autor del libro “La Noble Ernestina”, sobre historia de la dueña de Clarín) ahora es autor del libro “La vergüenza de todos”, donde cuenta detalles de lo acontecido mientras se desarrollaba la Copa del Mundo en nuestro país, el partido Argentina-Perú, la situación de los detenidos por la dictadura, el papel de los futbolistas y el apoyo de la gente.

Hay muchas historias sobre el mundial de Argentina '78. Muchas de esas historias hasta nuestros días son tema tabú para los futbolistas y para la sociedad que vivió ésa época. Veintisiete años después algunas historias comienzan a salir a la luz. Este libro intenta, no sólo contar detalles sobre la organización del Mundial y sus fines, sino también aclarar mitos aún vigentes, pero por sobre todo promover una mirada autocrítica de la sociedad y de los deportistas que vivieron el mundial.

- ¿Cómo surge la idea de realizar este libro?
- Porque es un hecho que está muy metido en el sentimiento de toda una generación, la generación que fue joven en la dictadura, en la que me incluyo, y que tenemos la sensación de haber tenido algún modo de responsabilidad en un episodio muy oscuro de la relación entre la sociedad civil y la dictadura. El libro lleva ése título por el enfoque no sólo de la visión de lo que pasó en el mundial como hecho deportivo y político, sino sobre qué estaba pasando con la sociedad en ese mes en particular, que lo considero el mes en que la dictadura tuvo el mayor apoyo civil.

- ¿Cómo se eligió a la Argentina como sede del campeonato mundial de fútbol?
- Había sido una idea del gobierno de Perón que nunca había podido concretar porque no existía la rotación de lugares para organizar un mundial. Con los años viene la propuesta de la sede y la primera aparición del nombre de Argentina para la sede es en los años `60 y lo que sí ocurre es que durante el gobierno de Isabel hay una ratificación de la FIFA de que se haría en Argentina, incluso se forma la comisión organizadora.

- ¿Tenés idea de cuánto gastó la dictadura para el mundial?
- Es un mundial que no tuvo rendición de cuentas. Todo lo que se diga es a partir de supuestos. Hay un balance supuesto muy serio que habla de 550 millones de dólares, pero era una caja abierta, pedían plata y el Ministerio de Economía autorizaba. Era una cifra increíble para la época, superó lo que costaron los dos mundiales posteriores.

- ¿Se arregló el partido Argentina -Perú?
- Es un mito, lo que pasa es que hay elementos para sospechar por el hecho de los 6 goles. Pero no se pudo probar que se pagó a alguien por ése partido. Sólo hubo rumores. El caso de del jugador peruano Rodolfo Manso, que supuestamente se había “comprado”, nació porque Manso jugó en Vélez y el ayudante de campo dijo que Manso le confesó en el vestuario que los habían comprado con 50 mil dólares. Después Manso lo desmintió. Igual nunca tuvo un crecimiento económico, de haber recibido el dinero. Se dijo de una donación de trigo del Estado argentino al peruano, posterior al 6-0. El embarque existió pero averigué que en la Junta Nacional de Granos la donación había sido acordada antes del mundial y de saberse que se jugaría con Perú.

- Durante el torneo supiste si hubo mas torturas, como declaran algunos detenidos?
- Hubo mayor rigor en la previa y un relajamiento durante el torneo porque los carceleros estaban viendo los partidos, en los centros de detención, y existió esa confusión entre torturadores y torturados por el acontecimiento deportivo, hay detenidos que me dijeron que gritaban los goles. Algunos en los centros de detención se alegraban y otros dicen que les dolió mucho que hubiera gente festejando afuera. Y se produjeron hechos tremendos como lo de la ESMA, cuando los torturadores sacaban a presos el día de la final, a la calle con ellos en sus autos para festejar.


- ¿Cómo fue la realización del libro?
- Me molestó la falta de autocrítica de mucha gente, que es lo más doloroso en una sociedad por que se reproduce en dictaduras y democracias. La intención del libro es abrir una discusión y decir muchas de estas cosas que pasan, por qué jugamos un rol pasivo y expectante. Y pasa que algunos jugadores te dicen que “los goles no los hacia Videla”, “no tuvimos nada que ver”... Y si bien no tuvieron nada que ver, tenés que saber el grado de responsabilidad minúscula y de participación minúscula. Con los años algunos jugadores han hecho autocríticas, Ardiles dijo: “nos equivocamos”, porque cuando los periodistas les preguntaban a los jugadores sobre la represión, los jugadores decían que era mentira.

POR: ARMANDO RODRIGUEZ ROCHA FOTO: MARTIN RODRIGUEZ ROCHA.

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