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Había
una vez un chico, inquieto, cuya padre, también inquieto,
le regaló un libro escrito por otro hombre inquieto
que había quedado impresionado tras ver como una población
inquieta escapaba de una erupción volcánica
que prometía acabar con todos. Ese chico se llama David
Belle, hoy tiene 33 años, y de niño no se imaginaba
que aquella fuga de la gente de la ciudad de St. Pierre, en
la isla Martinica, ocurrida a principios del s. XX, influiría
en la gestación de un moda urbana de fines del mismo
siglo e inicios del siguiente.
Lejos
de consistir en la moda de correr a lo loco y en cualquier
dirección, empujando a quien se atraviese en el camino,
pisando los coches y las paredes de las casas de cualquiera,
el parkour es actividad física que consiste en desplazarse
por algún área determinada realizando recorridos
(parcour, en francés) y superando cualquier obstáculo
que se presente en dicho recorrido. Este desplazamiento puede
suponer enfrentarse a obstáculos geográficos
con diverso grado de complicación, como trepar muros,
saltar sobre grietas, sortear alturas, límites que
el deportista deberá superar utilizando únicamente
su propio cuerpo como toda herramienta. El objetivo de todo
esto es, ni más ni menos, sentirse bien.
Porqué
hacerlo
Algunos de los practicantes sostiene que este deporte
urbano nuevo ayuda a lograr cambios importantes en sus propias
personas. En este sentido no es raro que alguno llegue a decir
que el parkour se trata de una filosofía. Hasta tiene
algún eslogan llamativo: "Ser y Durar", cuyo
significado más aceptado se orienta en el sentido de
arriesgarse pero no hacerse el loco, o, en otros términos,
no hay que acabar con la propia vida en la carrera de autosuperación
constante.
Desde luego, en esta filosofía el objetivo no es tanto
definir conceptos, o crearlos, o reflexionar sobre teorías
explicativas sobre eventos humanos y naturales, como pudiera
suceder en cualquier curso de universidad pública o
privada. El acercamiento a la filosofía en este caso
estaría dado a través de una inmediata practicidad
donde acción y reflexión son casi simultáneas.
Y no se trata de marxismo. Aquí lidiamos con una gimnasia,
un entrenamiento en donde se coloca al propio cuerpo, a la
propia persona, en situación de resolver de manera
veloz y segura un obstáculo a superar de modo eficaz
e inmediato. En el substrato, en el fondo de la práctica,
algún perspicaz podría desarrollar la idea,
la suposición, la esperanza, de que entrenar el cuerpo
y la mente para superar obstáculos del entorno físico
es, además, un entrenamiento mental para resolver otros
obstáculos en áreas alternativas al deporte.
Si se logra un autodominio físico y mental para saltar
de un techo a otro a 30 metros de altura, si se consiguen
caminar tres pasos sobre un muro vertical para luego aferrarse
al tope del muro, entonces se podrá estar listo para
resolver otras instancias de la vida social menos complicadas
desde el punto de vista físico.
Una
genealogía
Para una breve historia del parkour se destacan siempre
cuatro personas en todas las crónicas. En primer lugar
se debe mencionar a George Hèbert (1875-1956), un oficial
de la marina francesa que viajó por todo el mundo y
al que impresionaron básicamente dos experiencias personales.
Una, su participación como organizador de una evacuación
tras una erupción volcánica en una isla en el
Caribe y el hecho de haber visto cómo la gente, para
salvar su vida, realizaba desplazamientos, en su ruta de escape
de la muerte, atravesando todos los obstáculos naturales
que pudieran interponerse en su camino. La segunda experiencia
que lo marcó fue el hecho de ver cómo los integrantes
de varias tribus de África tenían un físico
muy bien desarrollado, y esto se debía nuevamente no
a un proyecto social estético sino a su interacción
con la naturaleza que los rodeaba. A partir de ambas experiencias,
Hébert toma nota y desarrolla su visión de lo
que debería hacerse en materia de educación
física para un buen desarrollo del cuerpo y creó
su "Método Natural", de amplia repercusión
en los sistemas de entrenamiento militar de Francia y, más
tarde, de los ejércitos del resto del mundo. Básicamente,
dicho entrenamiento consiste en desarrollar recorridos de
diversa extensión salpicados de variados obstáculos
que los involucrados deberán sortear utilizando únicamente
su cuerpo.
El
segundo en esta ilusoria carrera de postas es Raymond Belle
(1939-1999), soldado francés nacido en Vietnam cuando
aún era Indochina y parte del Imperio Francés.
En 1958, tras repatriarse a Francia, ingresó en el
cuerpo de bomberos de París y desarrolló una
carrera extensa y exitosa como profesional en el salvataje
y como deportista, considerado por la opinión pública
como importante referente de fuerza, moralidad y ejemplo a
seguir por la juventud sana. Este bombero deportista incentivó
en su hijo, David Belle (1973), el desarrollo de aptitudes
gimnásticas. Cuentan las crónicas que en Lisses,
ciudad de residencia de los Belle, no había parques
públicos para recreación de niños y adultos,
y esta particularidad urbanística empujó a David
a imaginar las arquitecturas de su barrio como espacios donde
jugar, tal como juegan los niños menores de 11 años,
es decir, corriendo, saltando, trepando. Raymond vio con buenos
ojos las correrías de su hijo y comenzó a aconsejarlo
sobre los mejores modos de preparar el cuerpo para aquellos
movidos juegos. Papá Raymond, atleta de reconocimiento
nacional, sabía que sería de utilidad para su
cachorro incrementar fuerza, velocidad, agilidad y poder físico
y mental para controlarse y perder miedos. Así acercó
a David al libro de Hébert y el método natural,
ese manual de acondicionamiento del cuerpo, encontró
a quien sería uno de sus mejores discípulos
y practicante.
Llegamos
así al cuarto nombre en esta genealogía breve.
Se trata de Sebastián Fuocan, amigo de David Belle
desde la infancia. Tanto Sebastián como David practicaron
distintas actividades gimnásticas para fortalecer el
cuerpo y así hacer lo que de verdad querían
hacer: trepar, saltar, correr y esquivar cualquier obstáculo.
Solían imaginar tramas de secuestros y rescates de
personas, entre otras aventuras, para enriquecer aquellos
paseos agitados por la arquitectura de Lisses. Y también,
con el tiempo, fueron involucrando a más personas en
esas actividades.
De la mano de David y Sebastián se formó el
grupo Yamakasi, y la movida del parkour subió un grado
en su expansión y su organización. Comenzaba
a hablarse de un grupo de jóvenes (traceurs: trazadores,
los que trazan el camino) que corrían y ejecutaban
acrobacias muy llamativas y admirables, y, quizá lo
más importante, que se divertían mucho realizándolas.
Y en el 2001 el director de cine Luc Besson se contactó
con ellos y los convocó para filmar una película.
Se trató de "Yamakasi-Los samurais de los tiempos
modernos". La palabra Yamakasi es de origen Lingala,
lengua del Congo, y significa "espíritu fuerte".
En 2004, Besson volvió a convocar a David Belle, esta
vez solo, sin su grupo, para la película Bahlieve 13.
El inquieto Belle también graba sus acrobacias y las
difunde a través de la web y no fueron pocas las empresas
(Nissan, Niké, BBC) que, asombradas por las aptitudes
de Belle, lo contrataron para protagonizar comerciales. Por
Internet se puede ver fragmentos y hasta la totalidad de algunos
videos de parkuor. Desde luego, no solo David filmó
sus acrobacias. Lo hicieron también Sebastián
Foucan y los Yamakasi. A partir de allí la pólvora
y el fósforo se encontraron. En diferentes ciudades
del mundo comenzaron a formarse pequeños grupos de
practicantes, quienes a su vez filmaban sus travesías
y las subían a la red para compartirlas con los demás.
Entre los videos más conocidos están Jump London,
y Jump British, ambos quizá responsables de lograr
que hoy Inglaterra sea el país con más parkour
del mundo. Para iniciarse, se recomienda ver algunos videos
en la red, comenzar a entrenar diariamente usar ropa cómoda,
que te permita libertad de movimiento y animarse.
Más
información en:
* Guía sobre cómo empezar en el Parkour,
en Parkour.NET
* Parkour.NET - Portal de Parkour internacional, en 6 idiomas
y con completa y correcta información.
* Street Stunts, Team Evo.
* Sitio web oficial de Sébastien Foucan, desarrollador
del Parkour.
* Urban Free Flow, Free Running y Freestyle Parkour.
* Nación Urbana, Comunidad Internacional de PK con
localizador de traceurs.
* Leparkour.es, Web Española de Parkour.
* Parkourchile.tk, Parkour en Chile.
* Parkourcolombia.tk, Parkour en Colombia.
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