|
La jueza Arroyo Salgado decidió
procesar con prisión preventiva de los prefectos Rubén
Iglesias y Angel Volpi, por homicidio triplemente agravado
por concurso de dos o más personas, ya que consideró
que ambos no cumplieron sus funciones al no haber garantizado
la vida del ex sub prefecto Héctor Febres, a quien
debían custodiar en dependencias de la Prefectura Naval
pero que apareció muerto en su celda por ingesta de
cianuro.
Por su parte, los familiares del represor, la viuda (Stella
Maris Guevara) y sus hijos (Sonia y Ariel) quedaron en libertad
pero también fueron procesados. En su caso por la figura
de encubrimiento agravado por el vínculo.
La resolución de la jueza se desencadenó anoche,
cuando el prefecto Volpi brindó su ampliación
de la declaración indagatoria, que había solicitado
a través de su abogado. Al mismo tiempo, la magistrada
espera por dos pericias importantes que determinarán
si Febres fue dopado antes de morir y la segunda es una pericia
informática sobre la computadora personal del represor,
con el objetivo de establecer si la misma fue manipulada tras
su fallecimiento y si contenía información que
pudiera aportar datos sobre desapariciones de personas en
la dictadura y los responsables.
El abogado integrante de la Fundación Liga Argentina
por los Derechos del Hombre, y querellante, Rodolfo Yanzón
celebró la medida. "Es una decisión que
robustece nuestra hipótesis de homicidio que desde
un principio sostuvimos y de la responsabilidad institucional
de la Prefectura como institución y de sus hombres".
El ex subprefecto Héctor Febres había sido
encontrado muerto en su celda el 10 de diciembre del año
pasado, cuatro días antes de que se le dictara el veredicto
en el juicio que se le seguía por la comisión
delitos de lesa humanidad durante la última dictadura
en el centro clandestino de detención de la Escuela
de Mecánica de la Armada (ESMA). Si bien en principio
se informó que la causa de su muerte había sido
por una falla cardíaca, la autopsia practicada sobre
su cuerpo develó que había restos de cianuro
en su organismo en cantidades suficientes para provocarle
la muerte. También se aseguró que el veneno
había sido ingerido por boca.
|