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"En la época actual vemos la fragmentación
de las formas de amor, la caída de los ideales, el
derrumbe de los grandes relatos, que coinciden con una creciente
toma de conciencia del concepto de 'sujeto'", destacó
a Télam la psiquiatra María de los Angeles López
Geist, de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.
En este marco, señaló que "somos sujetos
de derecho, sujetos de deseo, sujetos en nuestra propia singularidad;
somos sujetos de derechos nuevos".
López Geist planteó que en la época
actual hay miradas más críticas sobre las normas
naturalizadas, de mayor tolerancia a las prácticas
privadas, y un permiso para escucharse profundamente a nivel
de necesidades, deseos y afectos.
Con un sentido optimista sobre el amor, López Geist
remarcó que las diferencias y las disparidades de las
cuales hablan los pensadores reflejan esa mayor apertura.
"Al amor se le agregó el reconocimiento de la
ambivalencia 'amor-odio' de lo cual resulta algo extremadamente
positivo en la bajada a tierra de las cuestiones del querer",
dijo.
Destacó que "todo esto está sucediendo
en nuestra vida cotidiana, donde estamos recién aprendiendo
que compartimos el mismo genoma con quienes tienen otros dioses
y otras ideologías".
La psiáquiatra reconoció que se están
aceptando las diferencias "que nos enriquecen, tanto
en el amor de pareja como en el resto de las relaciones humanas".
Por su parte, la novelista Alice Ferney, autora de "La
Conversación amorosa", coincide también
en que actualmente hay una "fragmentación de las
formas de amor, la desaparición de la norma, cada uno
asumió el manejo de su vida sentimental".
En el libro de reportajes "La más bella historia
de amor", sostiene que aunque "cada uno lleva en
sí cantidad de determinismos, puede ejercer su elección.
Todo es posible".
No obstante, destaca que el sueño de hoy sigue siendo
el de la pareja amorosa, fiel y deseante, y señala
que "queremos la felicidad a cualquier precio".
Dice que los films, las novelas, los medios de comunicación,
"son espejos deformantes" y aclara que "lo
que hoy impacta es el contraste entre el discurso sobre el
amor y la realidad de las vidas amorosas".
La novelista prefiere hablar del amor como una "fuerza
cósmica" que es inasible por la razón y
precisa que "sólo se lo puede dominar al cabo
de un largo trabajo sobre uno mismo".
"En la antigüedad se aprendía a meditar",
dijo y marcó el contraste actual al hablar del psicoanálisis,
en el que el amor es uno de los temas centrales, y dijo que
"abrió otras vías de introspección
para desarrollar ese poder de conocerse".
Una de las ideas centrales que remarcó es que "amar
es una decisión", ya que en una vida de pareja
hay crisis, depresiones, entusiasmos, éxitos, euforias.
"La total libertad de amar que no conocieron nuestros
antepasados nos impone justamente construir nuestro amor.
No hay nadie que lo haga en nuestro lugar", destacó.
Para Ferney la confluencia del sentimiento, el deseo y la
duración no se logra encontrando "la persona única"
con quien uno puede lograr una larga vida amorosa. "Seguramente
hay varias", aclara y elige la palabra "elección".
La novelista grafica el amor: "Creo que el que ama es
como un equilibrista sobre un cable. La empresa parece imposible,
sin embargo, un día el equilibrio llega".
Por su parte, el psicoanalista Jorge Garaventa marca también
la multiplicidad de experiencias, sensaciones e interpretaciones
personales al afirmar que "hablar del amor, no obstante,
es uno de los malentendidos sociales mas llamativos ya que
difícilmente se hable de lo mismo cuando cada uno se
refiere al amor".
"Pero, por el júbilo de vivirlo o por la pena
de haberlo perdido o sentirlo ajeno, hablar de amor sigue
siendo el tema preferido", finalizó.
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