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El presidente de los Estados
Unidos George W. Bush anunció el veto de un proyecto
de ley aprobado por el Congreso norteamericano, que prohibía
que la CIA aplicara un mecanismo de interrogación conocido
como "submarino". Bush, para justificar su decisión
dijo que esas estrategias han ayudado a desarticular conjuras
terroristas.
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, vetó
el proyecto de ley que prohibía a la CIA practicar
la asfixia simulada porque cree que el programa de inteligencia
ha evitado atentados y garantizado la seguridad del país.
En su tradicional discurso radiofónico de los sábados,
el mandatario estadounidense anunció el veto de la
iniciativa que ya había sido aprobada por el Congreso
y que limita los métodos de interrogatorio a las 19
técnicas establecidas en el manual del Ejército.
La medida prohibía la práctica de la temperatura
extrema en los interrogatorios y mantener al detenido de pie
durante un tiempo prolongado, además del uso de la
asfixia simulada, el método que la CIA usó para
conseguir información de presuntos terroristas y que
fue condenado por la comunidad internacional y grupos defensores
de derechos humanos.
"El proyecto de ley eliminaría uno de los instrumentos
más valiosos en la guerra contra el terrorismo: el
programa de la CIA para detener e interrogar a líderes
y células terroristas claves", justificó
Bush. "La mejor fuente de información sobre ataques
terroristas son los propios terroristas".
Después del atentado a las Torres Gemelas, los Estados
Unidos se dio cuenta de que los miembros de Al Qaeda habían
sido entrenados para resistir los interrogatorios fijados
en el manual y por eso el Gobierno ha creado "procedimientos
alternativos" para extraer información a los supuestos
terroristas.
Bush insistió en que la medida haría perder
información "vital" de líderes de
Al Qaeda y eso supondría "perder vidas" estadounidenses.
Para el presidente, el hecho de que Estados Unidos no haya
sido atacado en los últimos seis años y medio,
"no es casual".
El líder de la mayoría demócrata del
Senado, Harry Reid, afirmó que Bush "una vez más
ha comprometido el liderazgo moral de nuestra nación"
y "ha hecho caso omiso a expertos en materia militar
y relaciones exteriores que coinciden en que la tortura es
contraproducente". La ONG Human Rights Watch aseguró,
por su parte, que Bush "hará historia como el
presidente de la tortura" y para Amnistía Internacional
el veto evidencia la retórica "vacía"
del presidente.
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