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26/04/08 ESPECIALES
La pobreza debería ser noticia del día en Argentina.
Es urgente discutir con Cristina Fernández el problema del hambre y la pobreza de los sectores populares. La alimentación, la educación y la salud de niños y niñas tienen que ser el eje central del debate acerca de la política social del gobierno y ser tema principal de la agenda mediática.
Por: Eugenia Paola Lamontanara (Colaboración)

Mientras la Argentina sigue debatiendo si el modelo económico tiene que ser más redistributivo, si las retenciones se mantendrán en un piso del 30 o 35%, o si el culpable de la cortina de humo que nos invadió durante las últimas semanas es un sector de los productores agropecuarios proclives a reducir costos, principales temas que ocuparon la agenda mediática nacional, nuestros niños y niñas mueren por el hambre y la desnutrición Señora Presidenta, como gusta que la designen.

Ambas son problemáticas de la realidad social que no pueden quitarse de nuestra conciencia ciudadana, ni aunque seamos ignorados por los funcionarios públicos que nos representan mediante el voto.

La alimentación, la educación y la salud de niños y niñas tienen que ser el eje central del debate acerca de la política social del gobierno y tema principal de la agenda mediática.
Todos derechos básicos establecidos en la Constitución Nacional a la que hace mención en sus discursos presidenciales y sobre todo porque es una de las funciones a cumplir como representante de todo el pueblo argentino y no de algunos sectores

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Es una obligación ética del periodismo informar a la sociedad acerca del problema del hambre que involucra a casi un tercio de la población -el 45 por ciento de los niños misioneros está desnutrido y el índice de mortalidad infantil de Formosa es del 30 por mil, según datos de la Asociación de Médicos misionera. Datos que nos dan una perspectiva específico sobre ese sector poblacional de la Argentina.

Lo cierto es que, como reflejo de la manipulación de los índices de precios de las canastas básica y alimentaria, "actualmente no hay estadísticas sobre pobreza e indigencia, ni siquiera de distribución del ingreso", refirió Cynthia Pock, en el Diario digital Bolson web, el día 14 de abril de este año. La funcionaria también destacó que tal circunstancia implica "un agujero negro muy grave, porque no se ha producido ni difundido" información fiable y desde 2006 no se mide la pobreza en Argentina. Estos datos nos sirven para tomar en cuenta panoramas similares en dos extremos de la República Argentina.

Del mismo modo, es necesario que el periodismo contribuya a revertir la visión que existe acerca de las políticas sociales del Estado, dado que es imposible un desarrollo productivo e industrial sostenible en el mediano y largo plazo basándose sólo en el crecimiento económico y la teoría del derrame. Hechos que otorgaron grandes beneficios en la sociedad argentina, exclusivamente a los sectores de la clase alta durante la década neoliberal de los 90' y que acentuaron aún más la brecha entre ricos y pobres, quedando excluidos del sistema social los sectores populares. Como bien lo afirma el Diputado. Claudio Lozano: "En un mundo signado por el cambio tecnológico y donde el conocimiento es la clave del desarrollo, esto determina que si no se modifica esta situación, en la Argentina del futuro, no sólo no habrá derrame alguno en términos de mejora social, sino que nos estamos internando peligrosamente en una verdadera "trampa de la pobreza". Es decir, que como somos pobres hoy, seremos más pobres mañana". Las políticas sociales y la educación no representan un gasto improductivo en los presupuestos, más bien son el eje que nos permiten construir una sociedad más igualitaria y justa. Sin embargo, no son tema de discusión en la casa de gobierno que sólo negoció con los propietarios del campo para acordar la baja de las retenciones.

La pregunta que repetimos una y otra vez y que le hacemos como ciudadanos argentinos, Señora Presidenta Cristina Fernández, y por añadidura a los funcionarios políticos que nos representan, es cuándo la alimentación, la educación y la salud de nuestros niños, niñas y adolescentes, será el tema de debate central en su agenda política y se verá reflejada en los titulares de los medios de comunicación, sean estos masivos, alternativos, comunitarios o como mejor quiera denominarles. Más aún en estos días en que se discute la derogación de la Ley de Radiodifusión proveniente de la dictadura para romper la concentración mediática y la creación del Observatorio de Medios, creado a imagen y semejanza del kirchnerismo, .para que la ciudadanía tenga acceso pleno a la información pública sin discriminaciones. Temas por cierto importantes para la sociedad pero que no debieran ser prioridad de la agenda política del gobierno. Aquello, en cambio, que anhelamos como pueblo argentino es que la erradicación del hambre sea de una vez y para siempre una realidad concreta y no signifique sólo una proposición declamativa.

Es necesario que la sociedad toda salga a reclamar por los derechos de los niños, niñas y adolescentes. También por el derecho de protección integral de la familia contemplado en la Constitución Nacional (2004, art. 14 bis) y en la Convención Internacional por los Derechos del Niño (1990).

La necesidad de proporcionar al niño una protección especial ha sido enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y en la Declaración de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre de 1959, y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en particular, en el artículo 10) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño. Teniendo presente además que, como se indica en la Declaración de los Derechos del Niño, "por su falta de madurez física y mental, necesitan protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento".

Como bien reza la consigna de la Campaña 2008 "El hambre es un crimen" que organiza el Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, Alberto Morlachetti junto a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), lanzada el pasado viernes 18 de abril en la Parroquia Santa Cruz de la ciudad de Buenos Aires contra el hambre inexplicable: "La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia, trabajo creatividad, justicia y democracia".

¿Por qué no darnos como seres humanos está oportunidad?

FUENTES:

*www.periodismosocial.net
*www.pelotadetrapo.org.ar
*www.unhchr.ch
*www.senado.gov.ar
*www.cta.org.ar (Documento CTA, El hambre es un crimen, Año 2005).
*www.bolsonweb.com.ar
*Asociación de Médicos de Misiones
*Constitución Nacional de la República Argentina (2004)
*Convención Internacional por los Derechos del Niño (1990).
*Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño (1924)
*Declaración de los Derechos del Niño (1959)
*Declaración Universal de Derechos Humanos
*Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
*Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
*Diario La Nación
*Diario Página 12

 

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