BUENOS AIRES | |
QUIENES SOMOS
STAFF
CONTACTENOS
SECCIONES
 

16/05/08 NACIONAL
Relación entre el campo y el gobierno.
Con el discurso conciliador de Cristina Kirchner en el acto de asunción de su marido como titular del PJ, el gobierno tendió simbólicamente una mano al, hasta ayer, enemigo político irreconciliable que se identifica con la “oligarquía golpista”.
Por: Dan Gitlin -Diariosic - Fotos: Télam

Los referentes del campo.

Mucho se remarco en los diarios esta mañana la actitud de Néstor Kirchner que se llamó a silencio y cedió todo el protagonismo a su esposa, la Presidenta de la Nación. Los matutinos explican esta situación basando la decisión del ex presidente en dos razones de peso para ello.

No ha habido analista político, ni periodista medianamente informado que no presentara la movida de Néstor Kirchner como un intento por darle fuerza a Cristina, mostrando frente al público presente, y a todos aquellos que siguieran el acto político por los diversos medios de comunicación que ella es quien realmente manda en el gobierno, y que el llamado “doble comando” no es tal.

De este modo se le aseguraría a la Presidenta una legitimidad y un caudal de fuerza en el imaginario de la ciudadanía que en los últimos tiempos ha venido perdiendo al desdibujarse su imagen frente al fortalecimiento de otros miembros del gabinete que responden directamente al ex presidente y esposo de Cristina.

Espacio Publicitario

El ejemplo más claro de esto es el rol desteñido del ex ministro de economía Martín Lousteau quien luego de haber presentado la polémica medida de las retenciones móviles quedó al margen de todas las negociaciones con el campo. Del mismo modo, Cristina Kirchner se mantuvo prácticamente al margen del conflicto agrario y fue el Jefe de Gabinete quien fue la cara visible del gobierno frente a los representantes de las cuatro entidades del campo.

>>> No enojar al campo.

La segunda razón que esgrimen los analistas para explicar el silencio de Néstor en lo que estaba destinado a ser su propio show es que por primera vez desde que los Kirchner llegaron al gobierno el ex mandatario se contuvo para no irritar al enemigo político de turno.

Esta teoría mostraría indirectamente que “el campo”, designado así de modo general, es la frontera donde termina el estilo confrontativo del gobierno. Estilo que le dio grandes reditos al matrimonio presidencial y que ayudó a fortalecer el poder en el primer mandato, pero que ahora comienza a irritar incluso a quienes no tienen intereses en la disputa que se lleva a cabo entre el gobierno y el campo.

De este modo Néstor Kirchner reconociendo silenciosamente un barrera la que no puede franquear con violencia prefiere retroceder, devolver el protagonismo a sus adversarios y ponerse en situación de espera. Visto de este modo se puede presentar la acción de Kirchner como una maniobra inteligente y bien pensada que obliga al campo a mostrarse permeable al dialogo a riesgo de quedar como intransigente y caprichoso, o como un signo de debilidad que reconoce que la estrella del kirchnerismo comienza a opacarse frente a un factor de poder que le ha encontrado el punto débil al gobierno.

 

Todos los derechos reservados. La Dirección no se responsabiliza por las imágenes, anuncios publicitarios y contenidos de los artículos firmados. Los contenidos de esta publicación son de libre reproducción, total o parcial. Agradecemos citar la fuente.
Diseño por: Martín Rodríguez.