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EL proyectó ahora pasó
al Senado.
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En una sesión de trasnoche, que se demoró
en su inicio y se extendió hasta la madrugada debido
a las diferencias surgidas entre los legisladores por la polémica
de la transferencia de recursos y la redacción final
de la Ley, se aprobó la derogación del artículo
7 de la Ley Cafiero por 146 votos a favor y 12 en contra.
El macrismo intentó que se aprobara una modificación
a la Ley que incluyera "la reasignación de recursos
correspondientes", que fue rechazada por el oficialismo.
El proyecto pasó al Senado.
La posición del oficialismo estuvo a cargo en el comienzo
del debate por el diputado Eduardo Accastello (FTV), quien
dijo que "la Ley Cafiero actuó como corset"
y que había un desequilibrio con los habitantes del
interior, pero fijó la posición del Gobierno
en que "la política de seguridad del bloque oficialista
no pasa por tener más policias". Al mismo tiempo
anunció que este proyecto "viene a cumplir un
acto de justicia" y resaltó que el mismo fue consensuado
con todos los bloques. "Este proyecto viene a zanjar
un debate que hacia años en nuestro país se
debía en esta materia" y "responde a la vocacion
de considerar a la seguridad pública como una cuestión
mucho más amplia (...) se habilita a la CABA a partir
de este proyecto que organice su propia policia en un pie
de igualdad con el resto de las provincias y con plena responsabilidad
del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que debe
responder de ahora en más con la responsabilidad de
sus políticas". Y finalizó con un mensaje
para salvaguardar al presidente: "estamos cumpliendo
con la palabra empeñada por el Presidente".
Seguidamente, Claudio Lozano (EyJ) comenzó su discurso
lamentandosé en que "el afan integrador no se
haya volcado a la redacción" del proyecto y coincidió
con el diputado Delich en que "muchos diputados no saben
lo que se está tratando". En este punto, la oficialista
Diana Conti comenzó a gritar planteando una cuestión
de privilegio, ofendida por el desconocimiento de la ley y
aprovechó la oportunidad para cargar contra Macri:
"estamos sometiendo al cuerpo las apetencias de un diputado
que renunció a la banca",
Luego de la lectura de la Ley por el secretario parlamentario,
Lozano retomó su alocución y denunció
que hubo un "maltrato" del tratamiento de este proyecto,
y que la policía quedará bajo órdenes
de la Ciudad, pero no así la Justicia.
Por parte de la UCR, Silvana Giudici, dijo que esta Ley trata
de "fortalecer el sistema federal", sin avanzar
en las facultades de las provincias, sino en la equiparación
que le corresponde a la CABA según la Constitución
de 1994, así como se ha transferido el sistema de salud
y educativo sin presupuesto, remarcando que incluso en el
de salud "se atiende a gente de la provincia".
Y exhortó a que la transferencia de la justicia se
haga junto con la de la policia y que "se debe hacer
con recursos". La UCR acompañó el dictámen
en general en lo que refiere a la Ley Cafiero, aunque no compartieron
el articulado por la redacción. "Es un paso, pero
no garantiza los términos de la transferencia ni la
compelentecia, que quedarán en manos federales".
Y concluyó "la CABA quiere pagarse su policia,
pero cuando tenga autonomía plena".
Nuvamente Diana Conti volvió a insistir en sus reclamos
por el horario, minutos después se retiró del
recinto.
Desde el PRO, el partido de Mauricio Macri, principal interesado
en esta Ley, Federico Pinedo pidió que "se reconozca
hoy el derecho a la democracia en la Ciudad de Buenos Aires",
dandolé seguridad a la gente de la Ciudad y de contar
con las herramientas necesarias para hacerlo. Además
reclamó efectivos y medios suficientes para dar seguridad
y terminó lamentando que se vea una confrontacion entre
la CABA y el interior. Luego, su compañero de bancada,
Eugenio Burzaco, le respondió a Diana Conti: "esto
no es un capricho de Macri, sino un compromiso que asumimos
con la gente".
El partido de Elisa Carrió, el ARI, apoyó el
proyecto, y el socialismo dijo que "se debe transferir
la policía con los recursos".
Llegando al cierre del debate, Juliana Marino (FPV), dijo
que a partir de este debate ahora se "debe seguir la
modificación a la justicia". "La ley cafiero
no es un demonio, pero es perversa, su contenido se deslizó
a configurar una ciudad distinta al estado que le confirió
el Estado como mandato".
El presidente del bloque kirchnerista, Agustín Rossi,
cerró el debate diciendo que "no nos vamos con
un gusto amargo de esta sesión", y resaltó
el esfuerzo que hicieron para llegar al consenso, "hemos
dado un paso adelante, se desarmó algo que otros parlamentos
en otras épocas no pudieron desarmar" y terminó
aclarando la polémica por las fechas prometidas por
Kirchner a Macri, diciendo que la fecha del 15 de agostó
la había puesto el Jefe de Gobierno electo.-
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