|
El presidente del Ente Regulador de los Servicios
Públicos de la Ciudad, Carlos Campolongo, pronosticó
que como consecuencia de los reiterados aumentos de la tarifa
el taxi está perdiendo su estatus de servicio público.
"La universalidad del acceso de la mayoría de
la población es un principio básico para considerar
público a cualquier servicio -declaró Campolongo-.
Por razones de costos hoy los taxis están dejando de
ser una alternativa de transporte posible para el grueso de
los porteños y a este paso sólo podrán
ser utilizados por una elite". No obstante, reconoció
que el sector es uno de los menos considerados por las políticas
oficiales y que muchos de los reclamos de sus trabajadores
son legítimos.
Las declaraciones del funcionario se produjeron en el marco
de la audiencia pública llevada a cabo hoy para el
tratamiento de la modificación de la tarifa de los
taxis, de la que fue además su presidente. Campolongo
cuestionó también el escaso valor que desde
el Poder Ejecutivo se otorga a este obligatorio mecanismo
de participación ciudadana. "Lo establecen la
Ley 6 y la Ley 210, que nos dio origen. No es lógico
que a pocas horas de finalizada la audiencia donde se debatió
el aumento de los peajes el Jefe de Gobierno asegurara que
el incremento de las tarifas era cosa juzgada. El tiene la
obligación de analizar nuestras conclusiones antes
de expedirse", se quejó Campolongo.
El titular del organismo de control sugirió explorar
una política pública que favorezca la competencia
por precio, con la tarifa oficial como tope. "Si la competencia
por precios se da en los mercados de una inmensa mayoría
de bienes y servicios, por ejemplo el transporte de larga
distancia, no hay motivos para no incorporarla también
en este sector, donde además existen notables diferencias
de calidad entre los distintos taxis", señaló
Campolongo, reflotando una postura que había hecho
pública hace dos años.-
|