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"No sé si será
un día peronista o no, pero es bueno porque no
nos pasó nada, es un día argentino".
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Fue un momento muy difícil. Esos
pocos segundos hasta que llegamos al avión fueron para
mí uno de los momentos más duros que viví",
confesó el gobernador santafecino Jorge Obeid.
La senadora bonaerense Cristina Fernández de Kirchner,
debía viajar a Santa Fe para un acto de campaña.
Para el cometido se contrató un avión Lear Jet,
a una empresa privada que partió desde el aeroparque
metropolitano de la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Al intentar aterrizar en el aeropuerto de Sauce Viejo una
de las gomas del tren de aterrizaje estalló y la nave
realizó unos trompos hasta salir de pista. El vocero
de la presidencia, Miguel Nuñez, luego explicó
que "fue un vuelo muy difícil debido a la fuerte
tormenta en la zona" y que nadie resultó herido.
Una vez pasado el susto, Cristina encabezó el acto
en Santa Fe, con Jorge Obeid, y el gobernador de Entre Ríos,
Jorge Busti, donde dijo que "ahora las cosas se deciden
en la Casa Rosada, en el Parlamento y en la Corte Suprema,
cada uno en su rol". Pero no dejó pasar la oportunidad
para referirse al percance sufrido y aludir a la tradición
peronista "No sé si será un día
peronista o no, pero es bueno porque no nos pasó nada,
es un día argentino".
También volvió a mencionar la necesidad de
llegar a "un pacto social, ya que no puede ser más
que cada elección sea un drama, una ruleta rusa, ya
que así las cosas nos terminan saliendo mal a todos"
y dijo que en ése acuerdo deben estar los "trabajadores,
empresarios, Estado, organizaciones sociales y fuerzas de
trabajo".
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