INTRODUCCIÓN
La actual ´escalada´ en los precios del petróleo
en el mercado internacional está generando preocupación
en muchos ámbitos ligados o no a la actividad energética.
Es que el precio del petróleo dirige los precios de
las restantes fuentes energéticas y determina los valores
de los derivados en el mercado interno de casi todos los países
importadores de hidrocarburos. Adicionalmente puede arrastrar
los precios de las denominadas ´comodities´ e
incide sobre el comportamiento de las bolsas financieras de
los mercados mundiales.
Los países más perjudicados son los subdesarrollados
importadores que, por lo general suelen padecer graves problemas
en sus balances comercial y de pagos, pese a los aumentos
de varios productos agrícolas que exportan. Las economía
industrializadas, como las de los países de la OCDE,
tienen maneras de morigerar estos impactos, especialmente
EEUU con su posibilidad de emitir dólares.
En el caso particular de Argentina, el desenfreno exportador
de petróleo entre los años 1994 y los primeros
8 meses del 2007, tendrá consecuencias desastrosas.
En ese período se exportaron 187 millones de metros
cúbicos de petróleo, con precios bajos del petróleo
fluido (24,26 dólares del 2006 por barril en promedio)
obteniendo las Empresas Privadas 25.177 millones de dólares
del 2006, como ingreso bruto y el Estado por retenciones unos
3.525.
Como es muy probable que en unos 2 años Argentina
se convierta en importador neto de petróleo, lo hará
a precios altos que probablemente no bajen de los 75 dólares
2006/bl. En consecuencia si llegara a importar los 187 millones
de metros cúbicos, que antes exportó, esa operación
le insumiría 88.357 millones dólares que ahora,
probablemente, pague el Estado y/o los consumidores, con un
quebranto de 63.180 millones de dólares del 2006.
Para ser menos dramático, por cada millón de
metros cúbicos de petróleo que se importen se
desembolsarán 473 millones de dólares (de 2006)
y se dejarán de percibir 27 millones de dólares
de retenciones. Este quebranto será responsabilidad
de los gobiernos, principalmente los de la década de
los 90 del siglo pasado, de la legislación petrolera
de esa época, aún vigente, y esencialmente de
la privatización de YPF y con ella de la desaparición
de la empresa estatal.
La lección es clara: nunca debimos exportar petróleo
en los volúmenes que se hicieron y los argentinos del
2009 ó 2010 en adelante pagaremos las consecuencias,
mientras las Empresas privadas que hicieron su agosto comenzarán
la retirada, agotado el brillante negocio.
CONSIDERACIONES GENERALES
Pero ¿por qué son tan volátiles los
precios del petróleo en el mercado internacional y
por qué están subiendo tanto actualmente? Se
dice que es por el desequilibrio entre oferta y demanda (según
algunos estructural y según otros coyuntural), por
la caída en las existencias de crudo y derivados en
los países de la OCDE, en especial en EEUU, por la
baja capacidad de la refinerías en el mundo, por huracanes
en la zona del Golfo de México, por huelgas en áreas
productoras, por sabotajes, por el conflicto entre Turquía
y los Kurdos de Irak, por la carrera nuclear de Irán,
por las acciones de Israel en Medio Oriente, por la devaluación
del dólar de EEUU, por declaraciones pesimistas de
la Agencia Internacional de Energía; por el vertiginoso
aumento del consumo en China e India; por las nacionalizaciones
de Chávez, por la falta de inversiones por parte de
OPEP, por declaraciones optimistas o pesimistas de lideres
mundiales, etc.
Al tratar de dar algunos indicios de esta coyuntura, que
puede dejar de ser tal, destinaremos los párrafos siguientes,
y posteriormente miraremos más al mediano y largo plazo
utilizando la técnica de Escenarios.
a)Sí es cierto que hoy en el mercado petrolero internacional
actúan más actores que en el pasado y la oferta
está mucho más diversificada. De todas
maneras el peso de cada uno de los actores no es el mismo
y la fuerza de algunos consumidores es también diferente.
Hoy la OPEP, con claro predominio de Arabia Saudita, pese
a la concertación de producción de 1999-2005,
no parece estar suficientemente consolidada como para presentar
hacia el futuro, un frente sólido y coherente.
La CEI y fundamentalmente Rusia, evidenciaban grandes problemas
para mantener o acrecentar su producción por falta
de recursos económicos y tecnológicos,
pero desde mediados del 2003 se observa una recuperación
respecto de los valores anteriores a 1991 que ha llevado a
la CEI nuevamente a los primeros planos como productor y exportador
especialmente hacia el mercado europeo.
México se debate entre la estrategia de los países
de la OCDE -adonde se incorporó en 1994- y la de los
países de OPEP, particularmente Venezuela y Arabia
Saudita.
Gran Bretaña y Noruega continúan incrementando
su oferta, pese a lo reducido de sus horizontes de reservas.
China ha pasado a ser un importante país importador
debido a un crecimiento muy superior de su consumo respecto
de su producción. Lo mismo puede decirse, en una escala
menor, de India.
EEUU incrementa su nivel de importaciones ya que mientras
cae su producción, se eleva su consumo, particularmente
de las naftas por el bajo precio interno de las mismas.
Los países de la Europa de los 25, pese a los nada
despreciables aportes de Noruega y Gran Bretaña, continúan
importando casi el 85% de su consumo.
b)Por el lado de los consumidores, lo más notable
fue hasta 1997 la expansión de los países del
sudeste asiático, que debido a la crisis de sus economías,
bajaron su alta tasa de demanda de petróleo. Pero el
acontecimiento más importante desde comienzos del siglo
XXI ha sido la expansión de los mercados de China e
India, segundo y cuarto consumidores de petróleo del
mundo. De todas maneras, más allá de este panorama,
EEUU, por el lado de los consumidores, (especialmente
por su presencia militar en el Golfo Pérsico luego
de las Guerras de 1991-2003 con Irak) y Arabia Saudita por
el lado de OPEP, parecen ser los países con mayor influencia
en cuanto a las decisiones fundamentales del mercado.
c)Otro factor, relativamente reciente, es el uso de los papeles
petroleros a veces más como medio de especulación
financiera que como seguro de precios, independientemente
de las disponibilidades físicas del producto, lo cual
introduce un elemento adicional y fundamentalmente distorsionador
del comportamiento del mercado. Es que los fondos especulativos
(hedge funds) actúan en el espacio virtual
que es el Intercontinental Exchange - ICE, donde se efectúa
el 51% de las operaciones de los mercados a término,
aportando el 35% de las mismas, mientras otro 20% lo absorben
los bancos y diversos fondos de inversión. Entonces
los actores de la industria petrolera tienen una influencia
muy limitada respecto de la evolución de los precios,
y esto explica, en gran medida, la enorme volatilidad de esos
precios. Es que estos especuladores se comportan con una lógica
del juego de Bolsa comprando cuando los precios están
bajos y vendiéndolos cuando están altos, generando
picos y valles a diferentes niveles. Así crean o aprovechan
acontecimientos coyunturales que afectan a la industria del
petróleo (fenómenos de la naturaleza, huelgas,
declaraciones de expertos o líderes mundiales, variaciones
de almacenamiento de productos petroleros, etc.) para hacer
subir o bajar las cotizaciones, obteniendo así importantes
ganancias especulativas.
d)Por otra parte los países desarrollados han bajado
fuertemente, desde 1980, la intensidad petrolera, tanto por
medidas del uso racional de la energía, incluídas
la sustitución especialmente por gas natural y los
cambios estructurales en su economía, como por cambios
tecnológicos, y estas políticas han disminuído
el consumo de petróleo o atemperado la tasa de crecimiento
que presentaban en el pasado. Pero de todos modos, a partir
del 2003 y especialmente en el 2004-2005, EEUU ha vuelto a
incrementar su consumo.
e)Por el lado de la oferta, no ha disminuído el aporte
de yacimientos considerados de alto costo, como los del Mar
del Norte. Esta situación parecería explicarse
por una importante reducción de los costos de perforación
y de desarrollo de los yacimientos, que en los años
2006 y 2007 han vuelto a subir.
En definitiva, la cuestión no es tan sencilla como
desearían algunos analistas. Estos dicen que un aumento
del consumo se refleja en una elevación de los precios
y de la producción, que puede generar sobreoferta que
luego deprime los precios. Frente a esto los productores tienden
a disminuir la producción para que vuelvan a subir
los precios, mientras los consumidores intentan defenderse
bajando el consumo o recurriendo a las existencias almacenadas.
Por ejemplo, los países de OPEP, acuciados por graves
problemas presupuestarios o la CEI necesitada de divisas,
han incrementado en muchas oportunidades la producción
en períodos de sobreoferta y precios en baja, procurando
compensar sus ingresos por el lado de los volúmenes
más que de los precios, utilizando la misma racionalidad
que los países exportadores de productos agrícolas.
Por esta razón tampoco, durante muchos años,
los países de OPEP han respetado sus cuotas de producción
tendientes a morigerar o detener la caída de los precios,
especialmente luego que Arabia Saudita (representa aproximadamente
el 32 % del aporte) se negara a actuar como variable
de ajuste. Pero en 1998 varios países de OPEP pusieron
en práctica una estrategia inédita para sostener
los muy alicaídos precios del crudo, que consistió
en comprometerse, junto con seis países productores
extra OPEP (entre ellos México, Noruega y Rusia) a
reducir casi el 10% la oferta del crudo que producían
para así equilibrarla con la demanda, y han reiterado
la estrategia entre marzo de 1999 y 2004 -parecería
que esta vez con éxito- para luego ser únicamente
OPEP, a veces acompañada por Rusia, la dedicada a regular
su oferta, subiendo o disminuyendo sus cuotas de producción.
f)Otro elemento fundamental en la relación de fuerzas
es la brecha existente en las principales compañías
petroleras multinacionales entre los requerimientos de sus
destilerías y la producción de petróleo
propia que, con anterioridad a 1986 superaba esos requerimientos,
y que en el 2006 apenas llega al 62%. Esta situación
las obligó a pasar de vendedores a compradores de crudo
en el mercado, y a intensificar la formalización de
contratos de asociación con libre disponibilidad del
petróleo. Con esta última estrategia las ´mayores´
llegaban a abastecer los requerimientos de crudo de sus destilerías.
Pero esta última estrategia se ha visto dificultada
por las nuevas políticas instrumentadas por países
como Venezuela.
g)Por otra parte los grandes países exportadores,
en especial de África y Medio Oriente, no tienen integrada
la cadena de actividades petroleras y carecen de suficiente
capacidad de destilación (para exportar derivados en
lugar de crudo), de transporte y de presencia comercial en
las estaciones de expendio en los países consumidores.
Pero no puede dejar de tenerse en cuenta que los países
de OPEP poseían en el año 2006 el 75% de las
reservas y 73 años de duración de las mismas
(que por otra parte también son las de menor costo
de extracción), frente a 10 años de duración
de las reservas de los países de OCDE, excluído
México.
h)Otro elemento que puede ejercer influencia sobre la evolución
del mercado petrolero mundial es la reversión de la
tendencia, en algunos países, a la desregulación
y privatización de las empresas petroleras estatales
y en otros, a la asociación con las multinacionales.
De todas maneras en ninguna de las principales compañías
estatales más importantes (incluidas las de China y
CEI) existen previsiones para su privatización, y esto
implica el 82% de las reservas, el 54% de la producción
y el 64% de la exportación de petróleo crudo
del mundo. Es decir que la desregulación y/o privatización
total sólo se ha efectuado en empresas estatales de
países con escaso peso en el mercado internacional.
En cambio la asociación de las principales empresas
estatales petroleras con compañías privadas
o estatales de otros países probablemente se intensifique,
especialmente en las áreas de exploración-producción,
pero si la misma no viene acompañada de transferencias
de tecnología y gestión (caso de China) y de
la participación de las empresas estatales en las actividades
de refinación y comercialización (estaciones
de servicio) de las compañías multinacionales
en los países desarrollados, subsistirán focos
de conflicto por desequilibrio de fuerzas.
Inclusive en varios países productores exportadores
de América Latina (Venezuela, Ecuador, Bolivia) se
estaba, durante los años 2005 a 2007, negociando con
contratistas privados multinacionales la reconversión
de concesiones o contratos especiales a otros más favorables
para los países mencionados.
i)Pero, por otra parte, el aporte de inversiones extranjeras
destinadas a exploración y desarrollo de yacimientos
(en aquellos países de OPEP donde operan empresas estatales),
podría ser otro foco de conflictos en el seno de esa
organización, especialmente en lo referente al cumplimiento
de cuotas restrictivas de los niveles de producción,
medidas incompatibles con la participación de empresas
privadas en el ´upstream´. Venezuela fue un buen
ejemplo de esta problemática hasta la asunción
del presidente Chávez.
j)No puede dejar de mencionarse también la fusión
entre empresas petroleras incluso entre las ´mayores´,
como ha sido el caso de la Exxon-Mobil, BP y AMOCO, que luego
absorbieron a ARCO, la de las soviéticas Yukos y Sibneff
y la de TotalPetrofina ELF y la de ChevronTexaco.
Esta estrategia empresaria se da también en los países
periféricos y se explica en la búsqueda de mayor
eficiencia operativa para bajar costos y recuperar ganancias.
k)En definitiva, salvo cambios tecnológicos espectaculares
en la producción y/o utilización de otros energéticos
(solar/pilas de combustible/hidratos de gas) que no se puede
asegurar se efectivicen masivamente en los próximos
20 años, un escenario de precios estables del petróleo
a largo plazo, sólo será posible si se logra
una concertación entre los principales actores y fuerzas
que se mueven en el mercado. Esto es la OPEP consolidada,
la Agencia Internacional de Energía y las multinacionales,
y dentro de ellas la subordinación de Arabia Saudita
y EEUU al interés general. Esta hipótesis no
parece muy probable por la dificultad de integrar a esta estrategia
a los especuladores.
En conclusión, el comportamiento de los precios en
los años 2005-2007, con tendencia creciente, la inestabilidad
de países como Irak, el incremento sostenido de la
demanda de China e India y en parte de EEUU, la inestabilidad
en Medio Oriente, la carencia de inversiones suficientes en
exploración-producción-refinación, así
como la especulación con los papeles petroleros, parecería
augurar la permanencia de la volatilidad de precios en los
próximos años. Así se ha llegado en los
primeros días de noviembre del 2007 a casi U$S 96,00
el barril de crudo WTI (patrón para esta parte del
mundo), cada vez más cerca del máximo histórico
de 103 (dólares del 2006) por barril, alcanzado puntualmente
en el año 1980.
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