BUENOS AIRES | |
QUIENES SOMOS
STAFF
CONTACTENOS
SECCIONES
 

04/12/07 ESPECIALES
Los precios del petróleo en el mercado internacional (II parte).
El Ing. Bravo cuantifica los efectos que sufrirá el país por convertirse en importador neto de petróleo. Y registra las causas de ese perjuicio: "...los gobiernos, principalmente los de la década de los 90 del siglo pasado, de la legislación
petrolera de esa época, aún vigente, y esencialmente de la privatización de YPF y con ella de la desaparición de la empresa estatal". En forma concluyente, el autor también precisa que "...a principios del siglo XXI, precios altos o bajos del crudo no provocarán ni el derrumbe, ni la expansión de las economías desarrolladas, porque otros factores mucho mas importantes que el precio del petróleo (entre ellos el poder financiero) son quizá los verdaderos causales de las expansiones o de los derrumbes".
Fuente: Infomoreno / Foto: Archivo 4SEMANAS
3. LOS ESCENARIOS

Prever la evolución futura de los precios del petróleo en el mercado internacional implica considerar escenarios posibles, donde no es la racionalidad económica el elemento principal de los mismos, como lo demuestra el comportamiento de esos precios en los últimos treinta y cinco años.

Factores políticos imprevisibles han influido en el pasado y siguen influyendo hoy sobre la volatilidad de los precios del crudo y no está claro si han sido consecuencia o causa del comporta­miento de los actores que predominaron en el negocio

Tampoco existe ningún modelo econométrico que explique con certeza la evolución de los precios del crudo en el pasado, más allá de las innumerables variables que en ellos se hubieran incluido. Quizá la mejor metodología sea la de la Bola de Cristal.

A continuación se presentan tres escenarios posibles de evolución de los precios futuros del petróleo en el mercado internacional para el mediano y largo plazo, denominados: de disminución, de aumento y de estabilidad. Es decir no se refieren a la coyuntura.

Espacio Publicitario

3.1. Escenario de disminución de precios

Algunos de los argumentos que se esgrimen para fundamentar una disminución de los precios del crudo en el mediano y largo plazo serían los siguientes:

1)No es cierto que se hayan agotado las posibilidades de encontrar petróleo barato y es aventurado afirmar que necesa­riamente los recursos no renovables deben producir­se con costos crecientes. Por otra parte, el progreso tecno­ló­gico ha hecho bajar los costos en todos los eslabones de la cadena petrolera como lo demuestran las actividades costa afuera en el Mar del Norte y los costos de perfora­ción de pozos en USA. Entre 1990 y 2002 dicha disminución se estima en un 30%. Por ejemplo en Irán se han descubierto en 2002 importantes yacimientos y en Irak quedan enormes reservas potenciales.

De todas maneras en EEUU los costos de producción han aumentado en los últimos años.
Incluso las cuencas que existirían en el Mar Caspio (en áreas de Irán, Rusia, Azerbaiyan, Kazajstán y Uzbekistán) tendrían una magnitud no inferior a las del Mar del Norte.

2)Hoy el agotamiento inminente de las reservas petroleras no es sostenido seriamente por casi ningún analista (a nivel mundial durarían cuarenta años) y se incrementa cada vez más el porcentaje de recuperación del volumen in situ descubier­to.

El nivel de costos de extracción de la mayor parte de las reservas de petróleo es muy bajo como para justificar aumentos de precios. Así los costos de desarrollar y producir un barril de petróleo oscilan entre 1 y 4 U$S en Medio Oriente (61,7% de las Reservas y 30,7% de la Producción) y entre 3 y 8 U$S en México, Venezuela y Colombia (7,9% de las Reservas y 9,2% de la Produc­ción). Incluso una parte importante del crudo del Mar del Norte puede extraerse a menos de 8 U$S (1,3% de las Reservas y 7% de la Producción).

3)Tampoco parece probable una expansión de la economía y del comercio de los países desa­rrollados que implique un fuerte aumento en el consumo de petróleo (representan el 55,9% del total mundial y en los últimos siete años han expandido el consumo de petróleo al 0,5% aa). Por otras razones (problemas de deuda exter­na y caída de los precios de las materias primas, etc.) los países subdesarro­llados que en conjunto consumen el 24,1% del petróleo del mundo, difícilmente incrementen sustancial­men­te sus requeri­mientos del mismo, pese a que su tasa de expansión es casi 2 veces mayor a la de los desarrollados.

4)Los países del Sudeste Asiático y Japón es muy improbable que retomen las altas tasas de crecimiento de los primeros años de la década del 90 y solo aparecen China e India, que en conjunto representan el 12,1% del consumo mundial, con tasas del 6,1% aa entre 1997 y 2006.

5)La caída de los precios contará con el beneplácito de las compañías refinadoras de los países desarrollados que aumenta­rán sus márgenes en esta etapa de la actividad, ya que en general los precios de los derivados no acompañan en igual medida la baja en los precios del crudo.

6)La falta de acuerdo entre los países de la OPEP que no esta­rían dispuestos a continuar perdien­do mercado a costa de los exportadores fuera de la OPEP, además de estar acuciados por su deuda externa y déficit de balance comercial. Estas razones motivarían los incumplimien­tos de las cuotas de producción. La recupera­ción del aparato productivo de Kuwait (que en septiembre de 1996 estaba práctica­mente resta­blecido), y algo parecido está ocurriendo con Rusia, y en menor medida en Irak y las inversiones de empresas extranjeras en los países productores subdesarrollados también contribui­rían a aumentar la oferta de crudo.

7)No se considera perdurable, en este escenario, el acuerdo de producción entre 10 países de la OPEP y fuera de ella de 1999-2004, e incluso podría generarse una posible guerra de precios.

8)Las medidas de protección del medio ambiente y la búsqueda de una menor de­pendencia petrolera por parte de los países importadores de la OCDE, impulsará políticas de ahorro de energía y sustitución y la continuidad de mejoras tecnológicas, que provocarán una caída del consumo o un descenso de la tasa de crecimiento del mismo.

9)La estrategia de los países exportadores de no facilitar la penetración de nuevos energéticos sustitutos del petró­leo que sí podría producirse con precios del crudo altos.

ESCENARIO DE AUMENTO DE PRECIO

Algunos de los argumentos que se esgrimen para fundamentar un aumento de los precios del crudo en el mediano y largo plazo serían los siguientes:

1)Las posibilidades de incrementar la producción de crudo en el futuro (después del 2007) dependen casi exclusivamente de los países de OPEP (especialmente los del Golfo Pérsico), mientras que Gran Bretaña y EEUU encuentran serias dificul­tades para no disminuir su producción (ambos tienen una muy baja relación: Reservas-Producción, de 6,5 y 11,9 años respec­tivamente). México, debido al crecimiento de su consumo y la falta de inversiones en exploración, tampoco parece muy probable que pueda aumentar fuertemente sus exportacio­nes.

Según OPEP un aumento de su producción de 6 millones de barriles diarios sobre los 34,2 b/d del 2006, requeri­ría un monto de inversiones que no podían obtenerse con los precios del crudo de 1998, pero probablemente sí podrían hacerlo con los del año 2006-2007. Estos países aspiran a que los precios no bajen de 50 dólares/b (2006) para el crudo WTI. Recientemente la Agencia Internacional de la Energía ha manifestado que para sostener el consumo de petróleo del mundo hasta el año 2030 se requerirían 5,4 millones de millones de dólares a partir del año 2008.

2)Las compañías multinacionales petroleras, que han ido perdiendo la propiedad de las Reservas y de la producción de crudo, están intensificando la formaliza­ción de contra­tos de exploración-producción en áreas de países subdesa­rrollados fuera de la OPEP y en la CEI (ex URSS).

Si los mismos resultaran exitosos comenzarían a producir dentro de 5 a 8 años con precios del crudo recuperados en moneda constante. De esta manera reestablece­rían el equilibrio entre la producción de petróleo propio y el requerido por sus refinerías. Pero lo anterior requiere inversiones que deben provenir del aumento de precios.

Por otra parte, algunas multinacionales, como Mobil y Exxon, aducían la imposibilidad de recortar más sus costos, como lo venían haciendo en los últimos diez años con costos medios de producción de 11,50 d/b para Mobil y 7 d/b para Exxon.

Esta situación las ha llevado a fusionarse entre si para reducir costos y disponer de mayores montos para proyectos de inversión que los que podría obtener por si solos.
También expresan que la competencia eliminó las ventajas tecnológicas y por eso el cambio hacia la concentración apareció como única salida.

3)Con precios bajos del petróleo se dificultan o desaparecen los incentivos para las inversiones en ahorro de energía y en sustitución del petróleo por otras fuentes, en especial las denominadas no convencionales (auto solar, fotovoltai­ca, eólica, bioenergías, hidrógeno, etc.).

4)Los proyectos de Recuperación Secundaria y Asistida necesi­tan también precios superiores a los actuales.

5)La producción de una parte importante de la industria petrolera de EEUU se vería afectada, con precios en baja, y esto generaría presiones de un importante sector de la economía de este país como lo sucedido con pequeños y medianos productores que debieron cerrar 136.000 pozos y necesitan un precio no menor de 40 dólares (2006)/bl.
Esta situación llevó a que el Senado, durante la presidencia de Clinton, les concediera 500 millones de dólares en préstamo a 10 años a tasas preferenciales.
La nueva política energética de USA, anunciada por Bush, requiere en una primera etapa precios altos del petróleo. Algo similar puede suceder con algunos yacimientos del Mar del Norte.

6)El mercado petrolero de los países desarrollados tendería a expandirse nuevamen­te con bajos precios del crudo, como ocurre con las naftas en EEUU actualmente y esto repercutiría sobre la demanda elevando esos precios.

7)Los países de OPEP deberían consensuar su política de producción para mantener en el corto plazo el cumplimiento de las cuotas y convenir con los exportadores NO OPEP (México, Egipto, Noruega, Gran Bretaña y la CEI, especial­mente) una regulación. Este escenario supone el éxito de la estrategia implementada en este sentido en 1999 y su mantenimiento en el tiempo.

8)Los proyectados impuestos a la emisión de CO2 para atemperar el efecto invernadero previstos por la Unión Europea. Si bien esto elevaría los precios al consumidor, la renta no sería apropiada por los productores y el efecto del menor consumo disminuiría posteriormente los precios.

3.3. Escenario de precios estables en el mediano y largo plazo

Algunos de los argumentos que se esgrimen para fundamentar la estabilidad de los precios del crudo en el mediano y largo plazo serían los siguientes:

1)Una amplia concertación entre los principales actores en juego: OCDE, OPEP, Multinacio­nales, Bancos y principales exportadores fuera de OPEP. Esto implicaría el consenso dentro de OPEP y la conformidad de Arabia Saudita, de igual manera que la de USA dentro de la OCDE. Después de la guerra de Irak en el 2003 parece mas improbable que USA acepte esta concertación, la cual debería asegurar un nivel de precios razonables que asegure las inversiones: para ampliar la capacidad de producción (incluida la búsqueda de nuevas reservas) para aplicar medidas de conservación de energía, para morigerar el impacto ambiental, para mejorar las tecnologías que compensen por el lado de la disminución de costos el exceso en el aumento de precios, etc.

Los niveles de precios del año 2006 oscilante entre los 56 y 74 dólares 2006/bl y aún más los del 2007 oscilantes entre 52 y 85 dólares 2006/bl, para el crudo WTI, parecen excesivos y deberían estar mas cerca de los 50 dólares 2006 para ser considerados razonables.
Todo esto no podría alcanzarse si no se generaliza entre estos actores la distribución de la renta petrolera y se facilita el acceso de todos los países al abastecimiento petrolero.

2)Otro aspecto esencial sería la eliminación de la especula­ción financiera producida con el manejo de los papeles petroleros en los mercados bursátiles, que ha sido una causa no despreciable de la inestabilidad de precios en los últimos diez años, cosa que parece muy poco probable..

3)La próxima década parecería propicia para buscar entre todos los actores menciona­dos un nuevo orden petrolero, que sin dejar de lado la influencia del mercado, implique la cooperación entre las empresas y restantes actores. Esta cooperación debería permitir nuevas formas de asociación entre empresas estatales y compañías internacionales, donde éstas pongan su tecnología, su capacidad de gestión y parte del finan­ciamiento, y las empresas estatales conserven su soberanía sobre los recursos y la apropiación de la renta, e incursio­nen también en las etapas de refinación, venta de derivados y petroquímica en los países desa­rrollados, ya sea en acuerdo con las multinacionales o conformando empresas interna­cionales con otras empresas estatales.

Una condición necesaria para facilitar este camino será que las empresas estatales dejen de actuar como oficinas administrativas y recaudadoras de impuestos para los gobiernos y se conviertan en verdaderas empresas, con moderna capacidad de gestión, libertad de acción, rendición de cuentas de lo actuado a los organismos de control gubernamental, sin por eso descuidar o relegar el abasteci­miento petrolero de sus propios países.

4. Síntesis del análisis del mercado petrolero

En síntesis puede decirse:

1)En los años 1920 a 1950, los precios FOB de lista dependían grandemente de los precios de los crudos americanos (de alto costo).

2)En la década de 1950 se desplazaba el centro de gravedad hacia Medio Oriente, y se producía -por la masiva oferta de crudos mediorientales- una permanente caída de los precios FOB de lista (a excepción de los años de la crisis de Suez), que favorecía a los países importadores.

3)Recién después de 1957 comenzaban a "independizarse" los precios de Medio Oriente de los precios FOB Golfo de México.

4)En la década de los años 1950 y 1960 se observaba la coexistencia de varios centros de referencia: Golfo de México, Golfo Pérsico, Sidón.

5)La aparición de OPEP en 1960 detiene el deterioro en valor absoluto de los precios pero no impide la pérdida del poder adquisitivo de sus países miembros.

6)La década de 1970 está signada: por la nacionali­zación de las propiedades de las multinacionales operantes en OPEP; por la determinación de los precios -que se cuadriplican en valor absoluto- por parte de esta organiza­ción; por la defensa del valor adquisitivo del crudo; por la consiguiente conmoción geopolítica en los países indus­trializados; por la reorientación de la políti­ca de las multinacionales petroleras que se lanzan a la diversifica­ción de actividades, carbón, uranio, gas, petroquími­cas, minería, tecnología, para captar rentas de otras áreas, etc. etc.

7)La década de los años 80 pone nuevamente las "cosas en su lugar". Los países desarrollados retoman la iniciativa, OPEP deja de fijar unilateralmente los precios del crudo y estos vuelven a sus niveles anteriores a 1974.

La OPEP, sumamente debilitada, ve resquebrajarse la disci­plina entre sus miembros, en cuanto al cumplimiento de las metas acordadas y tiene que moverse en un mercado más diversificado y competitivo.

Los problemas de endeudamiento externo provocados en gran medida por los excedentes de petrodólares, de la década del 70, afectan a casi todos los países de OPEP y otros subde­sarrolla­dos exportadores que compiten entre sí y con Gran Bretaña, México, Noruega y la ex URSS por aumentar su participa­ción en las ventas de petróleo. Esto los lleva a comportarse con una racionali­dad económica similar a la de cualquier país exporta­dor de materias primas del llamado Tercer Mundo, que trata de compensar con mayores volúmenes de producción los bajos precios.

8)En la década de los 90 y principios del siglo XXI el mercado consumidor, en especial en los países desarro­llados, se ha reactivado levemente -a pesar de esos bajos precios- ya que los esfuerzos tecnológicos han disminuido la intensidad en el uso de petróleo por unidad de bien o servicio producido. De todas maneras son China, la India y los Países del Sudeste Asiático los dinamizadores de la demanda mundial de petróleo. Las multinacionales petroleras ahora más concentradas han regresado al negocio y están consiguiendo, por parte de los países subdesarrollados, excelentes condiciones en los contratos para explorar-explotar áreas fuera de EEUU y el Mar del Norte, que comenzarán a producir con precios más altos, posiblemente a fines de la primera década del siglo XXI.

La ocupación de EEUU-Inglaterra de Irak, al aumentar la presencia de las empresas petroleras de esos dos países en el Golfo Pérsico, y su posicionamiento en Afganistán que les abre las puertas del crudo de dicho Golfo y del Mar Caspio, parecía que iba a cambiar drásticamente el Mapa petrolero, pero el caos generado en Irak, la presencia de Rusia y China en el Mar Caspio, el enfrentamiento de Irán con EEUU-Inglaterra, la aparición de Chávez en Venezuela y el fortalecimiento de OPEP (se ha incorporado Angola y ha reingresado Ecuador), han trastocado los planes de EEUU y la situación se ha vuelto más inestable que en los 90.
Pero lo más probable es que dichos precios continúen siendo volátiles como conviene a los especuladores de los papeles petroleros.

Con mucho optimismo podría desearse que todos los protago­nis­tas de esta historia estén de acuerdo en buscar un nivel mutuamente adecuado para los precios que, probablemente, se sitúe en valores dentro de una banda oscilante entre 55 y 75 dólares 2006/bl.

9)Casi 34 años después de la famosa "crisis" de octubre de 1973, los países que se suponía previamente se­rían los grandes benefi­ciados por aquella "cri­sis", sufrieron en los años 90 y principios del siglo XXI las consecuencias, ya que la casi totalidad de los del Tercer Mundo exportadores de petróleo deben recurrir al endeu­damiento externo para equilibrar sus balanzas de pagos. Por el contra­rio, los que se conside­ra­ban víctimas de la "bru­tal" alza del precio del crudo, o sea los países industrializa­dos importa­dores, viven una situación de relativa abundancia. Es que a principios del siglo XXI, precios altos o bajos del crudo no provocarán ni el derrumbe, ni la expansión de las economías desarrolladas, porque otros factores mucho mas importantes que el precio del petróleo (entre ellos el poder financiero) son quizá los verdaderos causales de las expansiones o de los derrumbes.

Todos los derechos reservados. La Dirección no se responsabiliza por las imágenes, anuncios publicitarios y contenidos de los artículos firmados. Los contenidos de esta publicación son de libre reproducción, total o parcial. Agradecemos citar la fuente.
Diseño por: Martín Rodríguez.