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Reconozco
que no quiero trabajar y soy un vago, pero algo tenia que
hacer, ya estaba cansado de ir a comer a los comedores comunitarios
de mi barrio, ya me daba vergüenza, aparte no tenía
plata para tomar como una persona civilizada, eso era lo que
mas me encabronaba.
Estaba tirado en mi cama leyendo la solicitud y me decidí
a completarla, como estaba seguro de que no me llamarían
escribía cualquier cosa, en una pregunta decía:
- ¿Cuántas horas por día
querés colaborar en Mc Donalds?", y yo ponía,
- las menos posibles". Otra era: "¿por qué
querés unirte al equipo?", "porque no tengo
otra cosa que hacer".
A la media hora fui a entregar la planilla y a los dos días
me llamaron:
- ¿Señor Franco?.
- ¿Si?.
- Buen día, ¿cómo esta?.
- bien.
- somos de Mc Donalds, y usted envío una solicitud
muy particular, ¿ no es así?.
- ... puede ser.
- Mire señor, en este momento estamos tomando mas personal
por el tema de las vacaciones, usted vio como es eso de los
chicos que salen y todo eso.
- si.
- Bueno nos gustaría saber si esta dispuesto a colaborar
con nosotros.
- ¿cuánto me paga?
- Eso lo podemos discutir luego.
- Esta bien, acepto.
Aquella mañana me prepare para mi entrevista
laboral, sabía lo que me esperaba, cocinar hamburguesas,
limpiar baños, vestirme como un estúpido para
animar a los niños, sueldo bajo, etc. Pero sabia que
con el sueldo iba a poder comprarme un whisky como la gente.
- Bueno pibe, acá esta tu ropa, vas a
empezar en la parte de limpieza, ¿esta claro?.
- Si señor Mc Donalds
- Pero que es esto, una broma ¿o que?.
- No, disculpe.
- Mira que te despido ¿ eh?
- No señor necesito ese trabajo mas de lo que usted
cree.
- Esta bien , pero una mas como esas y te mando a mudar, ¿me
entendiste?.
- Si.
- ¿Si qué?
- Si señor
- ¿Señor qué?
- Si señor Mc... González.
Me daba tanta vergüenza salir con ese apestoso
uniforme que tenía que salir con un abrigo para taparlo
a hacia mucho calor en esos dias.
Estaba limpiando el pasillo cuando unos cinco o seis chicos
de no mas de cinco años pasaron por ahí y me
ensuciaron todo lo que había hecho, maldije el día
en que esos mocosos nacieron, tuve que limpiar todo de nuevo,
lo peor es que de la bronca se me fue la mano con el detergente
y me olvide de poner el cartel que decía "cuidado
piso resbaladizo", cuando voy a guardar el balde con
todo lo demás, escuche una caída de esas que
parece que te rompes el cuello, me acerque para ver lo que
había pasado... no pude evitar descostillarme de risa
cuando vi que aquella mujer se había bañado
en su Coca-Cola de litro. Después de eso, tuve que
volver a limpiar el piso y hablar con el jefe de la sucursal.
- Esta bien pibe, esta te la dejo pasar, se
que necesitas el dinero, pero la próxima te mando a
otra sucursal ¿entendiste?
- Si señor.
Con el paso de los días me cambiaron de lugar y me
pusieron en la caja, era lo que mas odiaba porque no me gusta
hablar con la gente.
- "hola buenos días, ¿te puedo tomar tu
pedido?".
Como odiaba tener que decir esa basura todo el tiempo.
- eh... a ver... dejame pensar... dame... una cajita feliz
para el nene y un ... Big Mac para mi..
- ¿no lo queres agrandar por cincuenta centavos mas?.
- no.
- bueno señor enseguida sale.
Me rompía soberanamente las bolas ese
trabajo, lo único que me relajaba era que cada media
hora iba al baño a disfrutar de un buen trago.
En mi casa, bueno, mejor dicho, mi cuchitril, las cosas no
estaban bien. La dueña de la pensión se quejaba
de que no pagaba desde hacia ya siete meses, no tenia luz
y solo salía agua sucia y fría. Estaba caminando
por la calle corrientes cuando veo pasar a mi
Ex - novia con un tipo que la estaba manoseando y luego se
suben a un auto lujoso. No estaba de humor eso día
para atender la caja de Mc Donalds.
- hola, ¿qué queres comer?
- Eh... quiero a ver, dejame pensar.
- No hay mucho para pensar flaco, esta todo dibujado en el
cartón.
- Bueno eh, mira que hablo con el gerente.
- Bueno señor disculpe ¿qué quiere?
- Quiero un super Big Mac con doble carne y cuádruple
queso y el Mc Nuggies con papas grandes y dos litros de coca-cola
light.
- No no no no no, vos no te vas a comer todo eso, te voy a
dar un café con dos medialunitas y un cafecito de naranja
porque es lo que mas rápido sale ¿esta claro?.
- Pero yo queria....
- No no no no, nada de mariconeadas.
- Pero...
- Eh, ¿qué te dije? Shh.
Otra vez a hablar con González.
- bueno pibe , yo no quería esto pero te voy a mandar
a otra sucursal.
Me habían mandado a una en caballito,
mi sueldo era solo para pasaje y whisky.
Mi nueva ocupación era igual de aburrida que la otra,
solo que ahora trabajaba en la condenada isla de los postres,
lo bueno es que estaba todo el día tomando el helado
de Mc Donalds hasta que un día el dueño de esa
sucursal me vio tomando rhon através de una cámara
de seguridad, me dijo que la próxima me iba a despedir,
me encabrone tanto que me volví a pelear con un cliente,
esta vez era una chica de diecinueve años, con mucha
plata.
- hola.
- Hola, dame un super Mc Sundae.
- Ahí va.
- Pero dale nene, apurate que no tengo todo el día
para esperarte.
- Perdón acá lo tenes.
- Gracias, hay!, pero que fria esta el helado, jajaja, es
que tengo dientes sensibles.
- ¿Sabés como hacer para calentarlo?
- No, ¿cómo?.
- Mira, agarralo bien de la punta...
- Si, ¿qué mas?
- Y te lo metes bien en el culo con vacito y todo ¿
entendiste?.
Otra vez a hablar con el jefe, no me despidió,
pero hubiese querido eso antes que interpretar nada mas y
nada menos que al mismísimo Ronald Mc Donald en el
pelotero infantil. Solo escuchaba:
"Mami, mami , es Ronald Mc Donald!!!", y yo vestido
como un estúpido, "si chicos, soy Ronald...".
Una noche me puse a tomar mucho, tanto que apenas podía
estar de pie, y lo peor es que al día siguiente tenia
que ir al trabajo.
"Mamá, mamá, ese Ronald huele igual que
el vago de la esquina.", decían los chicos, escuche
eso y muchas otras cosas.
Un día estaba intentando hacer reír a un nene
en su cumple años, cuando escuche una voz conocida...
- Juan, ¿sos vos?.
- ... eh, yo no soy Juan .
- si, sos vos!.
- No, no me llamo Juan, mi nombre es... Álvaro.
- Ah bueno, disculpe.
- No, esta bien..
Era una profesora de la secundaria que estaba
con su hijo, en eso se acerca mi jefe y dice: "Franco
Juan Ignacio, anda al primer piso y saca las bandejas que
están en las mesas", este infeliz lo dijo tan
fuerte que la profesora escucho lo que dijo.
- Juan sos vos.... ¿pero.... que haces
acá?.
- No importa, yo hago de mi vida lo que quiero.
- Pero Juan, ¿tus estudios?.
- Al demonio con los estudios, me puedo mantener solo.
- Pero no podes seguir así.
- ¿Y a vos qué te importa mi vida?.
Ahí se enteró todo Mc Donalds
que era un pobre diablo sin estudios, vino mi jefe y dijo
que me esperaba en su oficina con mi renuncia en su escritorio.
- Esto es toda su culpa señora, por su culpa me echaron
del trabajo, y vos pendejo deja de llorar!!!.
- Mira mocoso mal educado, a mi hijo no le hablas así
de esa manera y yo no tengo la culpa de tus problemas.
Ella tenia razón, me pago un café,
busque mi renuncia, mi sueldo y me fui a tomar a un bar de
la zona. Al día siguiente volví a la vida de
la búsqueda laboral.
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