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En el marco de su visita de estado a la Argentina,
el presidente de Brasil, Luiz Inacio Da Silva, fue recibido
por el Congreso de la Nación, reunido en Asamblea Legislativa.
El vicepresidente Julio Cobos abrió la Asamblea Legislativa
expresando al invitado la profunda admiración
hacia su presencia por parte del pueblo argentino. Está
usted en su casa, concluyó Cobos para dar paso
al discurso de Lula.
>>> Los acuerdos
Lula comenzó su discurso elogiando al parlamento argentino
por la superación de las adversidades de la crisis
del 2001 para iniciar el camino de la reconstrucción
nacional. Y remarcó que el país dejó
definitivamente atrás la crisis más aguda de
su historia y avanza hacia el crecimiento sustentable.
Luego hizo un repaso por los logros obtenidos por Argentina
y Brasil en los últimos años y aseguró
que vino a afirmar nuestra alianza estratégica.
Reveló que durante su encuentro con la presidenta Cristina
Fernández, se celebró una declaración
conjunta en la que se busca superar la inercia burocrática
para concretar proyectos emblemáticos para los dos
países. Vamos a lanzar un satélite conjunto,
también mencionó la iniciativa de realizar un
programa de cooperación pacífica en materia
nuclear y mejorar la integración física.
Hizo un llamado a profundizar la cooperación
en materia de energía y a avanzar en proyectos
conjuntos en el área de defensa y construir el sueño
de la libre circulación de personas.
Afirmó que no se cansa de repetir una argentina
competitiva e industrializada fortalece a Brasil, al Mercosur
y a América del Sur
>>> Ojo con crecer a lo bobo
Al finalizar su discurso pautado, Lula dirigió unas
palabras con el corazón, que fueron las
más relevantes por su contenido. No basta con
crecer, advirtió dirigiendo su vista a los legisladores
reunidos en la Cámara de Diputados de la Nación,
y recordó la experiencia del milagro brasileño,
cuando la economía de ése país creció
a altas tasas sin que ello se volcara a la población.
Enumeró entonces tres puntos que deben lograrse para
lograr la distribución justa de la riqueza: Un
crecimiento económico sustentable, que ése crecimiento
signifique una distribución digna para el pueblo y
por último: un crecimiento y fortalecimiento interno
de nuestros países. Ese es nuestro desafío,
señaló.
También se refirió a la energía. La
cuestión energética pasa a ser una cuestión
estratégica y mundial y exhortó a que
es necesario encontrar una nueva matriz energética
que sustituya a los combustibles fósiles.
Asimismo, reconoció los problemas de América
Latina, en relación a la energía. Todos
tenemos problemas energía, remarcó.
Finalizando sus palabras fuera del discurso previamente confeccionado,
Lula dijo que Juntos, Argentina y Brasil, pueden infinitamente
más que separados. No existe salida individual
y subrayó que es preciso que crezcamos juntos.
Al concluir hizo un llamado a tomar las oportunidades que
ambos países tienen en el contexto internacional actual:
Dios no da chances a los que no saben aprovecharlas.
>>> Opiniones
En declaraciones a Diariosic.com, distintos referentes políticos
coincidieron en elogiar el discurso del presidente de Brasil.
Desde la oposición, el diputado socialista Roy Cortina,
resaltó el pasaje del discurso referido al crecimiento
económico: de nada va a servir este ciclo de
crecimiento económico, si esa riqueza no se distribuye
de una manera más justa
mucha de las cosas que
siempre hemos dicho los socialistas en la última campaña
electoral. El legislador se mostró ampliamente
satisfecho con la mención que hizo Lula al trabajo
parlamentario del diputado socialista Alfredo Palacio, nos
llena de orgullo, al fin y al cabo Lula es socialista.
Desde las filas oficialistas, el presidente del bloque del
Frente para la Victoria, Agustín Rossi, hizo una comparación
de las relaciones actuales entre los gobiernos de Brasil y
Argentina con las mantenidas en los 90: En el
año 98, los ex presidentes Menem y Cardozo, se
reunían en el Foro de Davos. Y ahora, ¡cuánto
ha cambiado el MERCOSUR!, y el escenario de cada uno de los
países., también coincidió en la
necesidad de lograr un crecimiento sostenido de la economía
acompañado por la mejora de las condiciones sociales.
Los desafíos para los próximos años según
Rossi, serán seguir fortaleciendo el bloque regional,
lograr la incorporación plena de los países
nuevos, como Venezuela. Y profundizar con Cristina y Evo Morales
la posibilidad de construir una matriz energética en
toda América Latina.
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