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Se
estrenó la obra Los padres terribles en
el Teatro El Cubo. La excelente pieza ha sido escrita en 1938
por Jean Cocteau que, en una prolongada sesión de opio
de ocho días, decidió dedicársela a su
amante de entonces, el actor Jean Marais.
Cocteau quiso ensayar
un drama que fuera una comedia y cuyo centro fuera un nudo
de vodevil. El tratamiento irreverente de un tema tabú
como el amor obsesivo entre una madre y un hijo, para crear
una farsa feroz e hilarante.
Inmediatamente después
del estreno, ese mismo año, el Consejo Municipal de
París procedió a cancelarla (mejor dicho a prohibirla)
por inmoral.
Así es que sesenta años después, la obra
no ha perdido su poder y vuelve a sacudir, desorientar y también
a divertir contando la historia de una familia muy particular.
Todo comienza cuando
Ivonne, (Mirtha Busnelli) que es una insulino-dependiente
y vive encerrada en su habitación pasando la mayor
parte de su tiempo abrazada y confortada por su hijo Michel
(Nahuel Pérez Biscayart) de 20 años, entra en
estado de nervios porque una noche su hijo no viene a dormir:
se entera que su adorable y amado Michel descubre el amor
en brazos de una joven mujer (María Alché).
Así se desatan y se entrecruzan el incalculable amor
de Ivonne a su hijo, los incontrolables e irrefrenables celos,
la crueldad. Todo comienza a desbarrancarse, cuando a partir
de este hecho casi anecdótico se retuerce la agonía
de la pasión orientada a las personas equivocadas.
Una madre, un padre,
un hijo y una tía (Noemí Frenkel) conviven en
un ambiente oscuro en el que se revelan terribles verdades
escondidas. Todo tiene que ver con todo, todos se aman. Relaciones
incestuosas, edípicas en su máxima expresión
dan como resultado esta comedia negra, a veces, convertida
en relato casi policial. A ama a B, B ama a C, C ama a B y
D y demás relaciones que confluyen en esta historia
que va más allá del amor, el engaño y
la locura Pareciera que todo está permitido, todo vale
en nombre del amor, hasta perder la cordura y la vida misma.
Bajo la excelente dirección
de Alejandra Ciurlanti , Los padres terribles
es una obra interesante, entretenida y por eso no deja de
ser fuerte y compleja. Es una obra que conjuga varios géneros:
el vodevil, el drama y la comedia. Dónde sus personajes
a veces pegan giros de manera arbitraria. Así que permite
a los actores un despliegue de histrionismo más que
bien realizado por los grandes actores como Mirtha Busnelli
y Luis Machín que navegan como peces en el agua. Un
gran trabajo actoral.
Los padres terribles
es una comedia salvaje e impredecible que retrata un mundo
donde los adultos son como niños cometiendo terribles
crímenes. Y cuando parece que todas las piezas podrían
encontrar su lugar, una drástica decisión deja
a cada uno de los personajes enfrentado consigo mismo, y la
farsa que había comenzado graciosa y romántica,
culmina como una perversa pesadilla, con forma de comedia
de boulevard.
A pesar de existir en
el elenco un gran cruce de generaciones, estilos y experiencias
logran un trabajo de calidad altamente recomendable.
Ficha técnica:
Autoría: Jean Cocteau
Traducción: Ignacio Apolo
Actuan: Maria Alche, Mirta Busnelli, Noemí Frenkel,
Luis Machín, Nahuel
Pérez Biscayart
Vestuario: Andrea Mercado
Escenografía: Jorge Ferrari
Iluminación: Eli Sirlin
Fotografía: Juana Ghersa
Diseño gráfico: Gabriela Kogan
Asistencia de escenario: Simon Dimotta
Asistente de producción: Fernando Zaldívar Posse
Asistencia de dirección: Sabrina Arias
Prensa: Colombo Pashkus
Producción artística: Noemí Frenkel
Producción ejecutiva: Alejandra Menalled, Mariano Pagani
Dirección: Alejandra Ciurlanti
EL CUBO
Dirección: Zelaya 3053 - entre Jean Jaures y Anchorena
(Abasto)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfono: 4963-2568
Entrada: $30,00 - domingo - 20:00 hs
Jueves,viernes y sábados 21hs
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