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Los senadores en el debate.
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En un trámite
veloz, y con un resultado en la votación de 45 votos
a favor y ninguno en contra, el Senado finalmente convirtió
en Ley el proyecto que permitirá a la Ciudad de Buenos
Aires, contar con policia propia.
La iniciativa, esperada por Mauricio Macri
y prometida por el presidente Kirchner, luego de la reunión
que ambos mantuvieron cuando el primero ganó las elecciones
porteñas a Jefe de Gobierno, pertenece a la diputada
kirchnerista Juliana Marino, cuyo proyecto es el que finalmente
se aprobó.
El oficialismo en el Senado abrió el
debate con el discurso de la senadora Sonia Escudero, que
dijo que en la Ley Cafiero "hubo un exceso" acerca
de la prohibición para que la Ciudad pueda contar con
una fuerza de seguridad propia. Además de considerar
"inconstitucional" tal decisión, abordó
el tema de los fondos que el macrismo reclama al Gobierno
Nacional, para cubrir los gastos de la policia: "no
hay transferencia de competencia (...) por eso no corresponde
hacer transferencia de recursos".
Los demás oradores coincidieron en
su apoyo al proyecto. El senador Carlos Rossi incluso recomendó
que la Ciudad de Buenos Aires además debería
tener sus propios bomberos. Vilma Ibarra celebró que
se "terminara con este cepo" que era el artículo
7 y se mostró optimista en que las negociaciones entre
el gobierno nacional y porteño "permitan una autonomía
plena".
Desde el radicalismo, Ernesto Sanz se mostró
cauto: "es un avance en la autonomia y punto". Y
se lamentó en que se haya perdido la "oportunidad
de discutir sobre la distribución de recursos".
"Nos deja con sabor a poco", concluyó.
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Drácula, y un hombre de la
democracia.
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Como es usual antes del tratamiento del Orden del Día,
la oposición intentó tratar sobre tablas
varios proyectos de declaración sobre temas que
no suelen agradar al Gobierno, y que tienen como fin
exponerlos a los medios y confrontarlos con el oficialismo.
Algo que ocurre normalmente, pero que esta vez irritó
sobremanera al presidente del bloque kirchnerista.
Y es que primero el senador radical Gerardo Morales
pidió que se trate un dictámen sobre las
actividades irregulares del OCCOVI mientras estuvo a
cargo de Claudio Uberti, el funcionario involucrado
en el caso de la valija con u$s 800.000.
El presidente del bloque oficialista, Miguel Pichetto,
no habilitó el tratamiento argumentando que el
dictamen debía ser incorporado a la "agenda"
en la reunión de Labor Parlamentaria, donde se
deciden los temas a tratar en recinto. Pero el hecho
fue suficiente para enervar los animos del rionegrino:
"Ahora resulta que Uberti es el Conde Drácula",
bramó con extraña comparación,
para luego atacar a los radicales pidiéndoles
que "se les caiga una idea", en vez
de realizar denuncias, a lo que Morales intentó
responder, sin microfono.
Pero los disgustos de Pichetto no terminaron ahí.
La senadora Miriam Curletti (UCR) quiso que la cámara
se pronunciara sobre los sucesos ocurridos en Santa
Cruz, donde el ex legislador Daniel Varizat atropelló
a varias personas con su camioneta. Pichetto, furioso,
defendió al ex funcionario: "Varizat
es un hombre de la democracia", y aunque luego
lamentó el suceso, dijo que la oposición
buscaba con estos pedidos "dimensionar" los
temas para su provecho.
Por último, Carlos Rossi osó pedir el
tratamiento de la demorada Ley de Bosques Nativos para
la próxima sesión. La excusa del jefe
del bloque K fue que se debe tratar primero en Comisión,
donde según el oficialismo, "se está
tratando con seriedad", no así con celeridad.
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Cerrando el breve debate, en parte porque
en Diputados ya se había dicho casi todo sobre el tema
y por la otra parte porque todos los bloques iban a votar
a favor, el presidente del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto,
aclaró que con la sanción del Senado, "no
estamos transfiriendo nada". Y dijo que la policia que
hoy tiene la Ciudad "es una de las mejores" en varios
aspectos, siempre comparándola con las policias del
interior del país. También remarcó que
"cumplimos con uno de los requerimientos públicos
del Jefe de Gobierno", en referencia a Macri, de quien
se quejó por haber puesto "plazo" al Congreso
para que se vote esta ley.
Siguiendo con su discurso que buscaba marcar la postura del
Gobierno Nacional sobre el tema, Pichetto concluyó:
"vamos a ver que plan de seguridad hacen".
Con el proyecto sancionado, y una vez sea
promulgado por el Ejecutivo, según la Ley el gobierno
nacional seguirá ejerciendo las funciones no federales
hasta que "sean efectivamente asumidas por el gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires".
Y según el proyecto, una vez que hayan
sido "definidas por el gobierno nacional las estructuras
necesarias para garantizar sus competencias federales, celebrará
con la Ciudad de Buenos Aires los convenios necesarios".
Esos convenios son los que definirán, entre otras cosas,
si la Ciudad deberá pagar su policia o el Estado deberá
darle los fondos.-
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