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Integrantes de la Comunidad Tacul-Cheuque
recuperaron el sábado tierras que fueron usurpadas
de manera engañosa por Parques Nacionales luego de
la muerte de Ismael Tacul en 1938. Así explican cómo
lo lograron:
En el hoy conocido Parque Municipal Llao Llao distante
a 30 kilómetros al oeste de la ciudad se instalaron
con una casa dispuestos a ejercer posesión ancestral
de dicho espacio, actualmente en manos de la Municipalidad
de Bariloche.
En el lugar donde vivieron, aún permanecen las
alamedas, y un cementerio donde tres de los hijos de Tacul
se encuentran sepultados. La demanda por 625 hectáreas
la realizan en una de las zonas más caras y codiciadas
de la turística ciudad: Villa Tacul. Que por cierto
está ubicada a sólo 7 kilómetros del
Hotel Llao-Llao conocido internacionalmente.
En esta humilde reseña les pasamos a contar un
poco de lo que fue nuestra historia:
La misma cuenta que en el año 1899 llega a la zona,
llamada hoy Bariloche; don ISMAEL TACUL procedente de la Isla
de Castro (GuluMapu). Quién una vez acá comenzó
a trabajar con Félix Goye en la hoy llamada Colonia
Suiza.
Don Ismael Tacul conoce a quien fue su esposa, doña
Jesusa Cheuque; quien llega también a la zona proveniente
de Río Bueno (GuluMapu), quien de muy joven trabajó
en la Estanzuela.
Una vez juntos comenzaron su camino. Don Ismael y doña
Jesusa que por medio de la Ley 1501 "del hogar"
de aquellos tiempos consiguen instalarse en la parte norte
de la Península Llao-Llao. Esta ley les concedía
un predio de 625 hectáreas, una vez ahí trabajaron
y con mucho esfuerzo desmontaron y limpiaron aquellas tierras
para la siembre de: Trigo, papas, árboles frutales,
alamedas, etc. Además de tener que construir su vivienda
y tiempo después formaron su comunidad.
Aquel desmonte de poco mas de cuatro hectáreas fue
gracias a la yunta de bueyes y un par de herramientas que
les prestó la familia Goye. Esto fue lo que les exigía
a cambio la Ley del hogar: Tener su lugar limpio, sembrado
y con una vivienda digna. Así fue que cumplió
don Ismael con la Ley del hogar.
En 1902 les fue otorgado el permiso definitivo de la Ley del
hogar, el cual extravió tiempo después en un
trayecto del pueblo a la Península Llao-Llao el cual
hacía a caballo.
En 1904 fue convocado el ingeniero Apolinario Lucero para
realizar la agrimensura y loteo de pastoriles y agrícolas
de las colonias del Nahuel Huapi. En el censo de poblaciones
ubicaron desérticos varios lotes, donde se encontraba
el Lote 91 donde allí vivía la comunidad de
don ISMAEL TACUL.
Por aquel entonces las familias mapuches y sus comunidades
no eran censadas a raíz de la fuerte discriminación,
otorgándoles más privilegios a los colonos europeos.
Ya que a los mapuche se los consideraba como indios de mal
vivir, calificándolos de borrachos, vagos, viciosos,
pendencieros, etc. Todo lo contrario de don Ismael quién
trabajó esforzada y humildemente sus tierras.
Al crearse en 1930 Parques Nacionales por resolución
de la Ley 3051; fue allí en esa instancia donde comienza
el hostigamiento a la familia de don Ismael Tacul. En ese
momento su familia estaba compuesta por nueve hijos. Unos
años mas tarde en 1934 muere el mayor de los hijos,
Juan Emilio Tacul quien hoy se encuentra sepultado en su territorio
al igual que dos hermanos mellizos más.
Don Ismael Tacul falleció en el año 1938, quedando
así la familia totalmente indefensa. Parques Nacionales
seguía cobrando pastaje porque era lo que exigían
y correspondía en aquellas tierras donde vivía
la comunidad. Hasta que en un momento le comienzan a pedir
el desalojo por orden del intendente de aquellos años
siendo que quien estaba a cargo era doña Jesusa Cheuque
(analfabeta por circunstancias de la vida).
Las órdenes llegaban con más frecuencia alo
que ella se negaba por ser habitante ancestral de su territorio.
Fue así que Parques Nacionales engañosamente
le hace firmar a doña Jesusa Cheuque por medio de su
huella dactilar una boleta de pago de un pastaje que no era
más que una de las tantas órdenes de desalojo
de su territorio.
Así es que la familia de don Ismael Tacul quedó
en la calle. Para nosotros no hubo piedad, ni reconocimiento
oficial, a pesar de sus nueve hijos argentinos. Pero eso sí,
el paraje hasta el día de hoy se llama Villa Tacul
en memoria de don Ismael Tacul a pesar de injusticia consumada
por Parques Nacionales, como hito histórico del lugar.
Quedando aún dos hijas de don Ismael Tacul y Jesusa
Cheuque: Doña Fresia Tacul, Encarnación Tacul
y descendientes de nuestra comunidad originaria Takul Chewque,
hoy volvemos a Ejercer Posesión Ancestral de Nuestro
Territorio Mapuche.
Haciendo uso de nuestros derechos fundamentales expresados
en el Convenio 169 de la OIT, Artículo 75, inciso 17
de la Constitución Nacional: (Reconocer la preexistencia
étnica y cultural de los pueblos indígenas)
e inciso 22 (La Declaración Americana de los Derechos
y los Deberes del Hombre, la Declaración Universal
de Derechos Humanos, la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos y su protocolo facultativo). El artículo
42 de la Constitución provincial. La Ley provincial
2287 y el artículo 210 de la nueva Carta Orgánica
Municipal.
Comunidad TAKUL CHEWQUE
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