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Pablo Llonto, además de un reconocido
y respetado periodista, es el abogado de la familia de Diego
Muñiz Barreto, un ex diputado peronista que fue asesinado
durante la dictadura y por cuyo crimen está acusado
Luis Patti. La semana pasada, Llonto fue entrevistado por
Magdalena Ruiz Guiñazú en su programa de Radio
Continental. Cuando el periodista mencionó la investigación
que se sigue contra la dueña del grupo Clarín,
Ernestina Herrera de Noble, por la supuesta apropiación
de hijos de un matrimonio desaparecido, la independiente
Magdalena estalló. La transcripción de parte
del diálogo fue publicada en el blog del colega Alejandro
Wall.
Para hablar del tema, Magdalena Ruiz Guiñazú
sacó a Llonto por Radio Continental. Parece que la
conductora no leyó el libro La Noble Ernestina. Sólo
por esto, el cruce, publicado por Ámbito Financiero,
no podía terminar de otro modo.
Pablo Llonto: ...Patti me parece uno de los últimos
símbolos de la impunidad en la Argentina que todavía
estaba sin detener, creo que él y la señora
Ernestina de Noble, la dueña del grupo «Clarín»
que tiene dos
hijos que se sospecha que son...
Ruiz Guiñazú: ...Pero no tiene nada que ver
una cosa con la otra...
P.L.: Sí que tienen que ver, Magdalena,
porque los casos símbolos de la impunidad en la Argentina
son los que ha protegido el poder. A Patti lo protegió
el poder y a la señora de Noble la protege el poder
también e importantes sectores de la prensa que no
tienen la valentía y el coraje de denunciar a esta
señora que tiene dos hijos; yo también llevo
la causa de ella y estamos investigando quiénes son
Marcela Noble y Felipe Noble.
R.G.: ¿Por qué no se da a conocer justamente
quiénes son si usted tiene las pruebas?
P.L.: Precisamente porque la Justicia y gran
parte del periodismo se niega.
R.G.: No, mire, si ha habido gente que se ha jugado y si ha
habido gente que ha levantado su voz cuando todo el mundo
se quedaba callado, han sido miembros del periodismo.
P.L.: Muy poca gente.
R.G.: Bueno, muy poca pero valiosa y fíjese que también
si vamos a eso, hay muy poca gente que se anima y que se animó
en su momento a dar testimonio. Pero no involucremos así
a la ligera a todo un gremio como es el nuestro, yo personalmente
no se lo admito...
P.L.: Magdalena, yo soy parte también
del gremio.
R.G.: No, no sabía, no sabía doctor que usted
era periodista. ¿En qué medio está trabajando?
P.L.: Escribo para «Caras y Caretas», escribo
para la revista «Selecciones» y he trabajado muchísimos
años en el diario «Clarín», y conocemos
todos desde adentro quiénes fueron los periodistas
que
tuvieron valentía, que fueron pocos y quiénes
fueron la mayoría de los cobardes que en la época
de la dictadura no fueron capaces de contar lo que estaba
pasando. Todos lo sabemos, pero yo no hablo de los periodistas.
R.G.: ¿Sabe una cosa? Me parece que hay que tener un
mínimo de respeto por el miedo ajeno, yo personalmente
tengo un gran respeto por el miedo ajeno y por el propio,
así que sabe qué, si tiene denuncias para hacer,
doctor Llonto, hágalas en la Justicia, donde corresponde,
pero no se dedique a ensuciar un gremio al que usted dice
pertenecer; la verdad es que yo a usted no lo conozco.
P.L.: Magdalena, lo que usted no puede hacer
es mentir y no decir que hubo periodistas que en la época
de la dictadura no fueron capaces de investigar lo que pasaba
en la ESMA.
R.G.: Yo lo llamé, doctor Llonto, para hablar del caso
Muñiz Barreto y para hablar justamente de los secuestros
que se le imputan a Patti y usted me sale con una imputación
al periodismo en general. Además dé nombres
si se anima, vamos, me revienta eso de salir a acusar sintiéndose
el dueño de la verdad. También me acuerdo de
una presunta guerrillera a la que hicieron aparecer en una
revista como si estuviera arrepentida, todas esas cosas infames
las recuerdo, pero yo como creo en la Justicia no me siento
juez de nadie ¿se da cuenta?
P.L.: Pero Magdalena, estamos iniciando una
causa por el caso de Telma Jara de Cabezas, ¿usted
recuerda ese caso?
R.G: ¿Sabe qué? Como integrante de la Comisión
Nacional por la Desaparición de Personas no voy a empezar
a citarle nombres. También a Norma Arrostito la daban
por muerta en un enfrentamiento y la habían matado
en la ESMA. Son cosas muy conocidas, doctor, me llama la atención
que recién usted las descubre.
P.L.: Magdalena, al revés, soy el abogado
de la familia Arrostito, acá cometiste un error.
R.G.: No, no me tutee porque yo a usted no
lo conozco.
P.L.: Soy el abogado de la familia Arrostito
desde hace casi tres décadas.
R.G.: Llonto, ¿tiene algo más que agregar sobre
el caso Patti?
P.L.: No, no entiendo por qué se enoja
por hechos que son reales.
R.G.: No me gusta la gente que se siente juez y que puede
juzgar a todo el mundo como si fuera el dueño de la
verdad. Doctor Llonto, ¿tiene algo más que agregar?
P.L.: No, no Magdalena gracias.
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