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Entre la intransigencia del gobierno nacional, que
considera un signo de debilidad el dialogo tras ser repudiado
por manifestantes espontáneos, y la tozudez de sectores
agrarios, envalentonados por la fuerza demostrada, la pelea
entre ambos bandos amenza convertirse en un duelo jalonado
con demostraciones de fuerza bruta como se vio anoche con
los piqueteros de D elia tomando la Plaza de Mayo por
la fuerza y desalojando a los manifestantes contrarios al
gobierno.
Solamente dos gobernadores mostraron una postura intermedia
frente al conflicto: Juan Schiaretti de Córdoba y el
santafesino Hermes Binner quienes instaron al Gobierno a retomar
el "diálogo sin condicionamientos" con las
entidades agropecuarias.
Schiaretti se acerco al Ejecutivo y dirigentes agropecuarios
para tratar de limar asperezas y consideró que "la
prolongación de esta situación no resulta beneficioso
para ninguna de las partes y que -por el contrario- perjudica
a todos los argentinos".
Por su parte el socialista Binner también pidió
al Gobierno que se siente a dialogar con los sectores del
campo para arribar a una solución al conflicto con
los productores agropecuarios.
Binner dijo que le preocupaba la falta de dialogo
y consideró que es necesario reincorporar al sector
agrario al resto de la economía.
>>> Todos unidos
Binner habló con el kirchnerista Schiaretti
y aclaró que no quieren ser mediadores en el conflicto
sino ser parte de la discusión del debate en
torno al campo"
Por último sobre su postura agregó que no está
en contra de que el campo gane dinero y recordó que
el proceso de industrialización argentina comenzó
a partir de los capitales excedentes del campo.
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