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Cristina ayer, tras su discurso.
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En el marco de un acto realizado en Casa de Gobierno
en el que la firma estatal AYSA anunció un plan de
inversiones para el conurbano bonaerense Cristina Kirchner
se refirió al paro agrario que entra en su segunda
semana y aseguró que no cederá ante ninguna
extorsión del campo.
Sobre los cortes de ruta por ruralistas aseguró que
son "piquetes de la abundancia", y explicó
que la situación que se vive en las rutas nacionales
es la "contracara" de los reclamos que realizaban
tras la salida de la crisis los desocupados.
Kirchner pidió memoria por "esa Argentina donde
desesperados cortaban calles por que les faltaba trabajo
y dijo que esos eran los piquetes de la miseria".
Señaló, además, que los manifestantes
los sectores de mayor rentabilidad de los últimos cuatro
años.
>>> Memoria
Cristina recordó los años de la convertibilidad
y aseguró que aquellos tiempos se debatían "por
el remate de sus campos" y ahora que "las vacas
vienen gordas, las vaquitas para ellos y las penitas para
los demás".
Tras defender la actual política de tipo de cambio
alto, la presidenta hablo del modelo macroeconómico,
criticado por los productores, y especificó que eso
fue lo que posibilitó tener una "rentabilidad
nunca vista", debido a que los ingresos por exportaciones
es en "euros y dólares" y que sus costos
son "en pesos argentinos".
>>> Para el consumidor que lo ve por TV
La presidenta dijo con vehemencia que de no haber
habido retenciones en los alimentos los argentinos los
verían por televisión" y señaló
que las retenciones son medidas redistributivas del ingreso
y preguntó irónicamente qué si la distribución
del ingreso no es sobre aquellos sectores que tienen rentas
extraordinarias se le podía pedir a los países
limítrofes.
Por último la Presidenta advirtió que ella
continuaría representando los intereses de todos los
argentinos y a modo de advertencia dijo que piensa ejercer
con todos los derechos que me da la Constitución y
el voto popular las medidas que considera necesarias
para el país.
>>> Criticas y un extraño llamado a
la movilización pacífica
Desde el bloque de legisladores de la Unión
Cívica Radical expresaron que Cristina Kirchner
contestó con el estilo autoritario de siempre, al que
nos tiene acostumbrados. Una vez más, el mensaje de
la Presidenta estuvo cargado de prepotencia y provocación.
Una vez más, se eligió el peligroso y delgado
sendero de confrontar argentinos contra argentinos.
Tras su discurso de confrontación, Cristina
Kirchner es la única responsable de los posibles conflictos
que se generen en la rutas y el desabastecimiento. De eso
deberá hacerse cargo, prosigue el comunicado
oficial.
Este Gobierno continúa justificando arbitrariedades
en nombre de la salida de la crisis y en el marco del crecimiento
económico. Niega la corrupción, la inflación,
la crisis energética y ahora le mete la mano en el
bolsillo al campo, poniendo en riesgo a los pequeños
y medianos productores, concluyen los principales representantes
de la UCR.
Por su parte, el presidente del bloque de diputados nacionales
del ARI Autónomo, Eduardo Macaluse, dijo que "ya
que se tomo tanto tiempo para abrir la boca, tendría
que haber sido más prudente, tiene que tomar nota que
es la Presidenta y no puede seguir hablando como una Senadora.
Lo que hace falta en este conflicto es una dosis de razonabilidad
y sentarse a escuchar".
Desde la Coalición Cívica se emitió
un comunicado firmado por sus principales representantes donde
se llama al pueblo de las ciudades y del campo a no
entrar en esta provocación y no dejarse llevar por
el discurso violento que busca dividir a la sociedad nacional
y los convoca a manifestarse en paz por sus legítimos
derechos. Chacareros, trabajadores, comerciantes somos parte
de un mismo país y de un mismo destino y no aceptaremos
esta falsa división que se quiere provocar desde el
poder.
Por último, el socialismo en la Cámara de Diputados,
a través de Laura Sesma, anunció que mañana
pedirá la presencia en el recinto del Ministro de Economía
de la Nación, Martín Lousteau, en la sesión
prevista. A su vez opinó que si bien las retenciones
han sido un instrumento importante tras la devaluación,
la voracidad con que se las ha manejado genera un sinnúmero
de dificultades y efectos indeseables, en particular para
los pequeños y medianos productores y la ciudadanía
en general.
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