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Cristina Fernández, Alberto
Fernández y Julio De Vido durante un acto.
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A pedido de Cristina los legisladores
sesionaron en lo que fue la última reunión del
Congreso de este año, para sancionar la ley que cambia
la hora oficial en todo el país, medida encuadrada
en el plan de ahorro de energía presentado por la presidenta
días atrás.
En un trámite veloz el oficialismo comenzó
logrando que en el Senado la iniciativa se aprobara con los
dos tercios de los presentes -ya que el proyecto no tenía
dictamen de Comisión, dado el apuro que tenía
el Gobierno, y esa mayoría se requiere para estos casos-
gracias a la disciplinada asistencia de los senadores oficialistas,
aliados y la presencia de algunos opositores que reunieron
un total de 60 presentes en el recinto.
No hubo problemas para alcanzar el quorum, a pesar de las
especulaciones que se hicieron en la semana sobre los legisladores
del interior que no regresarían a Buenos Aires con
dos fiestas y sendos feriados flanqueando el día de
sesión.
En seguida, en el debate, los senadores de las provincias
cordilleranas expresaron su preocupación con el cambio
de hora, que en sus casos podría perjudicarlos dadas
las diferencias que hay con zonas del este del país.
Por eso el senador Basualdo propuso que haya "diferentes
horarios", y no uno solo para todo el país. En
concordancia, la salteña Marita Perceval dijo que su
provincia "está al borde del huso 4", para
remarcar la diferencia que puede haber al cambiar la hora.
Los cambios podrían afectar a los pobladores de las
zonas, donde, entre otras cosas, podría oscurecer más
tarde provocando un mayor uso de los equipos de aire acondicionado.
Otros de los puntos que causó discusiones giró
en torno al artículo quinto de la iniciativa, que según
los legisladores de la oposición delega al Poder Ejecutivo
Nacional (PEN) funciones del Parlamento, en cuanto a la determinación
de los husos que podrá hacer Cristina. Sobre este cuestionamiento
y el de la posibilidad de contar con distintos horarios para
algunas provincias, el jefe de la bancada del Frente para
la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, aseguró
que las inquietudes de las provincias están contempladas
en el Artículo 5º y que por lo tanto el PEN las
tendrá en cuenta al fijar la hora. Igualmente reafirmó
que el huso horario "debe tener un criterio de uniformidad"
en todo el territorio, ya que de lo contrario las provincias
podrían hacer lo que "les de la gana".
Pero la oposición también aprovechó
el debate por el cambio de la hora oficial para "retar"
al gobierno por la crisis energética. Desde la UCR,
el rionegrino Ernesto Sanz comenzó mostrando su coincidencia
con el proyecto. "Lo importante es que se tomó
en cuenta la realidad", afirmó y luego añadió
que "nos gustaría que se tuviera el mismo énfasis
en otras áreas de la energía...", e hizo
mención a que la empresa de energía del Estado,
Enarsa, no logró cumplir sus objetivos e ironizó
con que sólo sirvió para "traer a funcionarios
de Venezuela", en referencia al caso Antonini Wilson.
Sobre la venta de acciones de Repsol al Grupo Petersen, del
banquero argentino Eskenazi, cuestionó la falta de
inversión de la empresa y el giro de las ganancias
que hace a España, así como luego atacó
los subsidios a la energía y pidió que se debata
sobres estos temas.
También desde la oposición, el puntano Adolfo
Rodríguez Saá exhortó a que "el
uso racional (de la energía) tiene que ser permanentemente
de una visión estratégica", elogió
las medidas como "acertadas" pero dudó también
de las facultades del Congreso para fijar un huso horario
para todas las provincias.
Al momento de la votación el resultado demostró
el apoyo de casi todo el arco político a la norma:
fue de 57 votos a favor y 3 en contra, en general. Menos diferencia
hubo cuando se llegó a votar el polémico artículo
5º. Rápidamente el proyecto se trasladó
a Diputados donde se sancionó.
>>> Y en Diputados lo mismo.
También en la Cámara baja la oposición
instaló la discusión sobre la crisis energética
y la problemática de las provincias occidentales.
El arista disidente, Eduardo Macaluse, destacó la
falta de "un plan estratégico claro" por
parte del Gobierno. En diálogo con 4SEMANAS.COM, aseguró
que el gobierno "reconoce que hay crisis", y agregó
que "se actúa improvisadamente, porque los cambios
de husos se hacen al comienzo de la temporada estival e invernal".
También explicó que con este cambio de hora
"estamos haciendo vivir a la gente de la cordillera,
con dos horas de diferencia respecto de la salida del sol
y de los horarios naturales. Esto altera el ritmo biológico.
No sea que por ahorrar energía estemos pagando en salud
y en calidad de vida".
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El Senado ayer, durante el debate.
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Por su parte, Miguel Angel Giubergia (UCR), mencionó
que había presentado dos proyectos en el mismo sentido
que el propuesto por el PEN y que nunca fueron tratados sobre
tablas. Y acusó al Gobierno por no haber realizado
estudios técnicos para determinar el huso horario.
Pidió informes sobre el asunto, pero una vez más
el oficialismo mayoritario se lo negó.
Al cierre del debate, el jefe de la bancada oficialista,
Agustín Rossi, reconoció que "tenemos un
problema, es cierto, pero obedece a un crecimiento continuo
de 59 meses que ha generado más demanda de energía",
Finalmente, por 192 votos a favor y 2 en contra, la Ley fue
sancionada y ahora el 30 de diciembre a las 0 todos -al menos
por ahora- deberemos adelantar la hora sesenta minutos, en
el marco del programa nacional de uso Racional y Eficiente
de la Energía (Pronuree), ideado por el Gobierno.
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