Los bonistas denuncian que el Gobierno empeoró la crisis y el FMI habló de «incertidumbre»

Un grupos de los acreedores privados que llegaron a un acuerdo con la Argentina por la deuda emitieron un duro comunicado este jueves donde acusaron al Gobierno nacional de tomar medidas que «empeoraron en forma dramática» la crisis económica en el país. Por su parte, el FMI coincidió en que las caídas de los bonos en la Argentina se deben a la «incertidumbre por políticas domésticas».

Dos de los principales grupos de acreedores que adhirieron al canje de la deuda, el Exchange Bondholders Group y el Comité de Acreedores de la Argentina, emitieron un duro comunicado contra el Gobierno, al que le exigieron un plan económico «coherente».

«Ya no es plausible que el Gobierno de la Argentina culpe de sus problemas al legado económico que heredó. Después de casi un año en el cargo, el Gobierno argentino aún tiene que ofrecer una visión económica coherente y sostenible a la sociedad argentina y a los mercados», indicaron en el comunicado, según informó la agencia internacional PRNewswire.

Los bonistas se preguntaron si sus «sacrificios para proporcionar una estructura de deuda que Argentina es capaz de atender fueron esencialmente insignificantes frente a un país que simplemente puede no estar dispuesto a pagar».

«Los acreedores ya cumplieron su parte, brindando una oportunidad histórica a la Argentina para comenzar de nuevo. Ahora le toca a Argentina y al FMI hacer su parte», señalaron.

El principal grupo de acreedores de la Argentina, el Grupo Ad Hoc, que integraban BlackRock, Ashmore, Fidelity y T. Rowe Price, no adhirió por ahora al comunicado de estos bonistas.

El Exchange Bondholders Group está integrado por los fondos que poseían bonos del último canje de la deuda, y el Comité de Acreedores era el más chico de los tres grandes grupos que negociaron con el ministro de Economía, Martín Guzmán.

«Las preocupaciones de los acreedores han demostrado ser correctas. Las autoridades económicas de la Argentina no solo no han logrado restablecer la confianza, sino que las medidas políticas adoptadas inmediatamente después de la reestructuración de la deuda han empeorado drásticamente la crisis», indicaron.

Cuestionan que en lugar de permitir que los precios del dólar alcancen el equilibrio y estimulen la actividad económica deseada, el Banco Central ha reforzado una política cambiaria que promueve las importaciones, desalienta las exportaciones y ha agotado las reservas a un nivel peligroso.

Según dijeron, «la brecha resultante de más del 100% entre el tipo de cambio oficial y el paralelo garantiza virtualmente que las reservas no se puedan reconstruir, un caso clásico de dinero poco sólido que expulsa dinero sólido».

Por su parte, también este jueves el FMI adjudicó a la «incertidumbre sobre las políticas domésticas» la caída de los bonos en la Argentina.

Así lo indicó en un informe sobre Perspectivas Económicas para América latina y el Caribe presentado por el director para el Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Alejandro Werner.

Sostuvo que si bien «los precios de los bonos se recuperaron al concluir los procesos de renegociación de la deuda, disminuyeron recientemente reflejando, en parte, incertidumbre sobre las políticas domésticas».

No obstante, consideró que la Argentina y Ecuador «emprendieron una exitosa reestructuración de su deuda soberana en 2020, en medio de crecientes preocupaciones acerca de la sostenibilidad de la deuda y de presiones financieras».

El organismo confirmó la estimación para la Argentina de una caída del PIB en 2020 del 11,8% y una recuperación en 2021 de 4,9%.

«Argentina y Ecuador emprendieron una exitosa reestructuración de su deuda soberana en 2020, en medio de crecientes preocupaciones acerca de la sostenibilidad de la deuda y de presiones financieras», señaló el reporte.

El FMI destacó que las reestructuraciones de deuda aliviarán los pagos durante la próxima década en u$s 33.300 millones en el caso de la Argentina.

Y prevé que reduzcan la relación deuda pública/PBI al 40% en el país.

El Fondo dice que no actualizará por ahora las proyecciones para la Argentina porque «en gran medida están vinculadas a las negociaciones aún en curso sobre el programa».

En cuanto a las principales variables, estimó que el gasto público será del 41,6% del PBI (en 2019, sin pandemia, fue de 34,3%), el déficit fiscal primario (antes del pago de intereses) se situará en 8,5% del PBI y la deuda subirá al 96,7% del producto, lo cual después bajará a partir del 2020 por el acuerdo con acreedores.

En el informe, el Fondo indicó que «la pandemia, los confinamientos y fuerzas externas contribuyeron al colapso histórico de la actividad en el segundo trimestre de 2020».

Para América Latina y el Caribe se proyectan cifras de caída del Producto de 8,1% en 2020 y una mejora de 3,6% en 2021, si la pandemia queda atrás.

Explica, además, que «se prevé que los precios del petróleo permanezcan moderados, en tanto que se proyecta que los precios de los metales y, en menor medida, de la soja, se afiancen a mediano plazo».

«En los países en los que los confinamientos aún son un obstáculo para la actividad, las políticas deben centrarse en garantizar que las empresas dispongan de suficiente liquidez y en proteger el empleo y los ingresos, mientras se trazan planes de consolidación fiscal a mediano plazo para salvaguardar la sostenibilidad de la deuda», indica el organismo.

Para los que están «relajando las medidas de confinamiento», considera que deben «concentrarse en apoyar la recuperación, por ejemplo, mediante reformas estructurales».

«La política monetaria debe seguir siendo acomodaticia mientras la inflación permanezca dentro del rango fijado como meta y las expectativas inflacionarias estén bien ancladas», indica. .

La Argentina espera poder refinanciar con el organismo una deuda que ronda los u$s 44.000 millones, en el marco de una negociación que comenzaría a cobrar forma a mediados de noviembre, cuando regresen los enviados del FMI al país.

La titular del FMI, Kristalina Georgieva -quien mantiene una muy buena relación con el ministro de Economía, Martín Guzmán-, reconoció días atrás que la Argentina enfrenta «desafíos muy dramáticos».

Señaló que el país está «en una profunda recesión, las condiciones sociales están empeorando, los desequilibrios económicos aumentan, la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio paralelo se está expandiendo».

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