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¿El Sanatorio La Trinidad encubre? Faltan 41 hojas del registro de parámetros vitales de Pérez Volpin

Uno de los testigos que declaró este viernes en la quinta audiencia del juicio oral y público por la muerte de Débora Pérez Volpin dijo haber impreso y entregado a la dirección médica del sanatorio La Trinidad de Palermo el informe completo del equipo de monitoreo de los parámetros vitales de la periodista desde el inicio del estudio endoscópico pero en la causa constan apenas 19 de un total de 60 páginas.

Así se desprende de la declaración testimonial que brindó esta mañana el técnico en electromedicina Juan Martín Chávez, quien dijo haber recibido en la noche del 6 de febrero de 2018, el mismo día en que murió la periodista cuando le practicaban una endoscopía digestiva alta, de baja complejidad, la orden de «la dirección del Sanatorio» de imprimir el informe del monitor multiparamétrico utilizado durante el estudio.

Ese equipo sirve para medir signos vitales de los pacientes, que son exhibidos en forma constante en su pantalla, como la saturación de oxígeno, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, la frecuencia respiratoria y la presión arterial, entre otros indicadores.

«Imprimí todo lo correspondiente a la paciente Débora Pérez Volpin y lo entregué a la dirección, tal como me lo habían solicitado», aseguró Chávez, quien dijo «no» saber «dónde pueden estar» las hojas faltantes del informe, dado que, en el expediente, desde un primer momento, constan desde la página 37 a la 55, sobre un total de 60.

«El monitor imprime todo; no hay forma de alterar eso», sostuvo el técnico que realizó la tarea encomendada por la Dirección del sanatorio, horas después del deceso.

De hecho, en las mismas hojas de impresión, exhibidas hoy en la sala de Derechos Humanos donde se desarrolla el juicio, se puede ver que fueron impresas a las 23:25 de ese día, y que se trata de 19 hojas sobre 60, que van desde la 37/60 a la 55/60, es decir que no hay registro en el expediente ni de las 36 primeras páginas ni de las cinco últimas.

«El 6 de febrero imprimí los parámetros que me pidieron y se los entregué al director médico en el sector de quirófano», precisó Chávez, quien también consignó que, al día siguiente había «inspeccionado el equipo», también «por pedido de la Dirección Médica».

Chávez fue uno de los cuatro testigos que declaró esta mañana en el juicio, que tiene como acusados de «homicidio culposo» al endoscopista Diego Bialolenkier y a la anestesista Nélida Puente.

Otra de las personas que declaró hoy ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 8 de la Capital Federal, representado en este juicio de manera unipersonal por el juez Javier Anzoátegui, fue el director médico general de la prepaga Galeno, Eduardo Cavallo, quien puso el acento en que Pérez Volpin era una paciente «que tenía patologías previas».

De hecho, se mostró molesto de que, a través de los medios de comunicación «no se dice nunca que la paciente tenía tal cantidad de patologías previas» y consideró «muy importante» que se sepa «que tenía varias internaciones previas a este evento».

«Como institución siempre estuvimos a derecho, siempre se dijo la verdad y siempre quisimos que se sepa la verdad de lo sucedido», remarcó Cavallo, quien detalló que él se encontraba de vacaciones cuando murió la periodista y que cuando regresó días después, buscó reunirse con «todos» los que le fue «posible» para tratar de determinar qué había sucedido.

Otra de las testigos que declaró fue la médica Cecilia Di Filipo, quien junto a otros profesionales había determinado la necesidad de realizar una endoscopía digestiva alta a Pérez Volpin a raíz del «dolor estomacal» que la paciente refería y «una progresión franca de la alteración del hepatograma».

Di Filipo fue quien le comunicó a la familia que la periodista había entrado en paro cardíaco y, más tarde, que había fallecido, y, en la audiencia de hoy dijo que ni el endoscopista ni la anestesista habían podido explicar «la causa que llevó al paro a la paciente».

El médico Eduardo Segal, que fue director de la Unidad de Gastroenterología del Hospital Durand y presidente de la Asociación Argentina de Endoscopía Digestiva (AAED) fue llamado como testigo de la defensa de Bialolenkier y descartó que la estructura del endoscopio pueda producir una lesión, ya que “la punta es redonda, sin bordes y absolutamente lisa”.

Los ingenieros Kohen y Zanutto, peritos técnicos que realizaron la auditoria al endoscopio y al procesador utilizados en el procedimiento a Pérez Volpin, ratificaron que el aparato tenía limadas la marca, el modelo y el número de serie por lo que no puede verificar si se hicieron o no los mantenimientos y no se puede “rastrear” su procedencia.

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