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Médicos reclamaron que las y los candidatos
a presidentes y a gobernadores de las provincias sojeras, expresen
públicamente qué medidas van a tomar para defender
el derecho a la salud de los pueblos fumigados.
¿Qué son los agrotóxicos?
Los agrotóxicos son un amplio conjunto de
sustancias tóxicas que se utilizan para combatir y en algunos
casos prevenir los ataques de plagas y eliminar toda vegetación
ajena al cultivo, tanto en la agricultura como en la forestación.
El problema es que normalmente los efectos causados
por los agrotóxicos rara vez se pueden apreciar de inmediato,
puesto que en general se expresan a largo plazo y de distinta forma:
daños al sistema inmunológico, neurológico
y reproductivo o en enfermedades como cáncer y malformaciones
congénitas.
Los agrotóxicos, son piezas esenciales de
un modelo al que no le importa matar a los pobres, mientras pueda
extraerse de ellos y de sus tierras hasta la última gota.
Opinión de profesionales
Los efectos de los agrotóxicos usados en
la producción agroindustrial en Argentina, Uruguay, Paraguay
y Bolivia fue el tema de mayor preocupación que se debatió
durante el "1er Congreso Latinoamericano de Salud Socio Ambiental"
y el "2do Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados",
que se realizó en la ciudad de Rosario, provincia de Santa
Fe.
En esta oportunidad, los médicos recogieron
datos de acumulación de nuevos casos de malformaciones congénitas
y cáncer en pueblos y regiones de Chaco, Santa Fe, Entre
Ríos, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba,
Misiones y Buenos Aires. Manifestaron mucha preocupación
por la irresponsabilidad del uso continuo de glifosato y endosulfán,
principalmente.
Más información en la Red Universitaria de Ambiente
y Salud / Médicos de Pueblos Fumigados www.reduas.fcm.unc.edu.ar
Declaración del 2º ENCUENTRO DE MEDICOS DE PUEBLOS FUMIGADOS
Los miembros de los equipos de salud de los Pueblos Fumigados de
la Argentina, junto con científicos, investigadores y académicos,
reunidos en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad
Nacional de Rosario, reiteramos nuestras certezas expresadas en
la Declaración del Encuentro anterior de agosto de 2010,
en la Facultad de Ciencias Médicas de la UN Córdoba.
Esto es:
Que es muy importante la agresión a la salud en las poblaciones
de localidades sometidas a fumigaciones constantes en la Argentina,
y que la situación se agrava día a día, detectándose
con mucha mayor frecuencia, enfermedades severas como cánceres,
abortos espontáneos, trastornos de la fertilidad y nacimientos
de hijos con malformaciones congénitas.
Que distintos trastornos, como los respiratorios, endócrinos,
neurológicos, hematológicos y psíquicos, son
mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente
fumigadas como consecuencia del actual modelo de producción
agroindustrial.
Que la utilización de plaguicidas no deja de aumentar año
a año, siendo que el crecimiento de su consumo fue del 74%
en la última temporada, cuando 340 millones de litros de
venenos se fumigaron sobre un área habitada por algo más
de 12 millones de personas.
Que, valiéndonos de un conjunto suficientemente fuerte de
datos, que no pueden ser negados al analizarse con objetividad la
situación sanitaria de nuestros pueblos, la información
científica explica la causalidad biológica de las
manifestaciones clínicas que observamos en nuestros pacientes,
y las revisiones sistemáticas de los estudios clínicos
y epidemiológicos de observación, generan evidencia,
suficientemente sólida y consistente.
Que por más que deseáramos una realidad distinta,
la única verdad es la que hoy tenemos: el actual sistema
de producción agrario es el responsable de ocasionar estos
problemas sanitarios, además de otros graves problemas, como
ecológicos y sociológicos, que no trataremos aquí.
Oportunamente manifestamos y exhortamos, a las más altas
autoridades nacionales, para que, utilizando el "Principio
Precautorio" y con el fin de proteger a la población
rural, se impusieran restricciones públicas al uso de los
plaguicidas; reclamo que ha sido totalmente desoído.
Tampoco se observó compromiso Parlamentario con el derecho
a la salud de la gente; desgraciadamente en el Congreso Nacional
continua prevaleciendo la defensa de los derechos a la propiedad
privada y al agronegocio.
Por esa razón, y considerando que estamos inmersos en un
proceso electoral, es que nos dirigimos directamente a todos los
candidatos que aspiran a gobernar el Estado Nacional y a las provincias
agroproductoras, manifestándoles que podrán escuchar
muchas voces sesgadas por intereses económicos, comerciales
o políticos; pero nosotros, médicos, miembros de equipos
de salud, investigadores, científicos y académicos
que analizamos este problema, no creemos, sino que estamos seguros,
de que los crecientes padecimientos en la salud de los habitantes
de los pueblos fumigados, son generados por las fumigaciones. Esta
seguridad nos las da conocer cómo evoluciona la salud de
nuestras comunidades, mediante cotejos con la creciente información
científica y, sólo interesándonos en la salud
y calidad de vida de nuestros pueblos.
Por eso, exhortamos a los Sres. candidatos a Presidentes y Gobernadores,
que tengan en cuenta esta realidad, que no sólo consideren
que Argentina aprovecha una coyuntura internacional con precios
especulativos de comodities en alza y demanda sostenida. Sino que
ello, genera divisas en un sistema sin ningún tipo de control
real, modelado por laboratorios multinacionales que promueven la
utilización de mas y mas pesticidas que destruyen el ambiente,
caen sobre la gente y generan cánceres en nuestros pacientes
y malformaciones en sus (nuestros) hijos. Requerimos de los Candidatos,
que se expresen públicamente sobre cómo van a proteger
la salud y la vida de la población de los Pueblos Fumigados.
Nosotros, proponemos como respuesta urgente a este problema que,
se PROHIBAN las fumigaciones aéreas en todo el territorio
nacional, como ya se estableció en la Unión Europea,
y se restrinjan las fumigaciones terrestres alejándolas del
limite de las plantas urbanos de los pueblos.
Observamos con preocupación que los reclamos y acciones de
los vecinos de los pueblos afectados, nuestros pacientes, son reprimidos
y judicializado con el objetivo de detener sus crecientes reclamos
de reparación y defensa a sus derechos legítimos a
la salud, por lo que reclamamos del Estado que se garantice los
mismos y se tomen urgente medidas de reparación.
Por otro lado reclamamos que se reclasifiquen los agrotóxicos
considerando sus efectos agudos, de mediano y largo plazo en ensayos
de laboratorio y en estudio en humanos. Exigimos que una dependencia
de Salud y Ambiente sean la encargada de autorizar o rechazar el
uso de cada pesticida en particular, como ocurre como ser en Canadá
y no un ente donde solo participan el área de agricultura
del estado, los productores y las Cámaras productoras de
plaguicidas y prevalecen las necesidades productivas y comerciales
de esos actores.
Por último, queremos reconocer el esfuerzo de todos los miembros
de los equipos de salud en general, los vecinos de los pueblos y
todos quienes entienden que en esta democracia necesitamos que se
prioricen valores, como la salud y el ambiente, sobre los intereses
económicos y comerciales de grandes grupos, empresas y pools
de siembra.-
Conclusión
Los agrotóxicos han sido hechos para matar
y por lo tanto son VENENOS.
Este modelo agrícola, de tecnología
genética y uso de químicos, no sirve para calmar el
hambre de los pueblos, pero sirve para alimentar las arcas del sistema.
Fuente REDUAS / AAPN
* Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales
- AAPN -
Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA
- de la UICN.
Red Latinoamericana de Áreas Protegidas - RELAP -
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