Macri selló el cambio de etapa con España a la espera de que las inversiones se materialicen

El Presidente recibió numerosas muestras de apoyo del ámbito político y del sector empresario.

El presidente Mauricio Macri cerró este viernes su primera visita oficial a España, confirmando que la relación bilateral pasó a una etapa de sintonía total y el clima empresarial es favorable, aunque deberá esperar para comprobar si su mensaje y el respaldo manifiesto del gobierno español funciona de trampolín para concretar inversiones de gran calado.

Macri se irá de Madrid con el desafío de gestionar el alto nivel de expectativa que generó entre la élite política y económica del país ibérico, tras una semana en la que casi todos fueron elogios hacia su liderazgo y a las políticas económicas que imprimieron un giro “liberalizador” a la Argentina, tras doce años de kirchnerismo.

Salvo por los reproche del partido de izquierda Podemos en la primera jornada, al mandatario argentino le llovieron las muestras de apoyo y entusiasmo, comenzando por el rey Felipe VI, su anfitrión en la vista de Estado, y siguiendo por el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, con quien selló ayer la recomposición del vínculo bilateral, con una serie de acuerdos que relanzan la asociación estratégica ente Argentina y España, prácticamente congelada desde el comienzo del conflicto con Repsol por YPF.

De hecho, Rajoy le brindó a Macri la misma cobertura política que solía darle a él la canciller alemana, Ángela Merkel, precisamente en el momento crucial en el que la economía española no acaba de despegar tras la última crisis económica.

“El año pasado no estuvo exento de sacrificios para los argentinos, pero estoy convencido de que se sentaron las bases para que en breve Argentina pueda desplegar su enorme potencial”, remarcó hoy el líder conservador al entregarle a Macri el Premio Nueva Economía.

Asimismo, Rajoy reiteró el compromiso de España de impulsar junto con el gobierno argentino el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) y de apoyar el ingreso de Argentina en la OCDE, en otro gesto de respaldo con el que vino a apuntalar dos objetivos de la agenda internacional del mandatario argentino y que apuntan a las inversiones.

Los gestos del gobierno español fueron numerosos. Rajoy recibió a Macri en la sede del Ejecutivo español junto a varios miembros de su gabinete, y el ministro de Economía español, Luis de Guindos, mantuvo varios encuentros con el ministro de Producción, Francisco Cabrera, al que también ofreció un fuerte respaldo.

En una de esas reuniones, España anunció que incorporará a Argentina en la lista de países prioritarios para la financiación de operaciones con el Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), tanto en el ámbito privado como en licitaciones. Otra de las cosechas fue un acuerdo para que las pymes argentinas puedan acceder a financiamiento para adquirir bienes de capital de origen español.

Pero quizás uno de los logros más relevantes provino de las gestiones más discretas que permitieron rebajar la tensión con Telefónica a raíz del conflicto con el gobierno por el decreto que abre la competencia en telefonía y televisión por cable y por el que el gigante de las telecomunicaciones había amenazado con denunciar a la Argentina ante el CIADI.

Macri se reunió este viernes, en su última jornada, con el CEO de Telefónica, José María Alvarez Pallete, y el predecesor en el cargo, César Alierta. El encuentro no desactivó la diputa, pero evitó que el problema empañara la visita.

Por su parte, la poderosa Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) preparó el terreno económico organizando, el jueves, un encuentro de negocios que reunió a cerca de 800 empresarios argentinos y españoles, a quienes el ministro Cabrera les explicó sus planes.

Aprovechando la magnitud de la audiencia, el propio presidente reforzó el mensaje con la intención de consolidar el clima de confianza que ya se ha generado.

Ese mismo día, Macri también desayunó con los CEO de las empresas españolas del IBEX-35, el índice líder de la bolsa, y otro grupo de empresarios, que no cotizan en el panel pero manejan grandes volúmenes de negocios.

Un empresario de la industria farmacéutica que acudió todos estos encuentros, reveló a Télam que el clima general es de “apoyo”, pero persisten algunas dudas. Además de los problemas de inflación, se echa en falta un plan para establecer pilares de desarrollo económico y una dirección clara de la estrategia comercial. También preocupa que Macri pierda caudal político.

En todos estos ámbitos, el presidente argentino defendió las mismas ideas, poniendo especial énfasis que mantendrán el rumbo, pero que las reformas seguirán siendo “graduales”.

Asimismo, intentó conjurar el miedo al regreso del “populismo” afirmando que su gobierno es el resultado de un proceso de madurez de la sociedad argentina.

Por otro lado, quiso despejar dudas en torno a su autoridad y subrayó que piensa a mediano y largo plazo.

“Argentina este año ya va a crecer, pero el desafió es crecer 20 años, por eso tenemos que seguir haciendo las reformas y los cambios necesarios de forma gradual para que el crecimiento sea más sólido”, dijo hoy el mandatario, que respondió a preguntas que le formuló Juan Luis Cebrián, presidente de El País y PRISA, en el marco de un foro titulado “Invertir en Argentina”.

Macri admitió que “hubo tensión” en su propio espacio político, con el empresariado y sectores de la prensa que pedían que las reformas en Argentina fueran hechas “más violentamente”, pero remarcó que él les dijo “no se puede”.

“Es muy importante” que el proceso de reformas se haga “en un tiempo que la ciudadanía lo pueda entender y acompañar”, añadió Macri.

Al tiempo que pidió paciencia, el presidente argentino también animó a los empresarios españoles a que lo “acompañen” profundizando sus inversiones.

Y la respuesta llegó de parte de lagunas de las grandes, como Gas Natural Fenosa, cuya presidente, Isidro Fainé, le aseguró a Macri que su firma seguirá invirtiendo en Argentina.

Empresas del sector automotriz y la alimentación también expresaron su compromiso, aunque no hubo grandes anuncios de inversiones nuevas.

Leandro Sigman, presidente de la Cámara de Comercio de Argentina en España, describió muy bien cuál el sentir de los empresarios: “Hay un entorno de optimismo y en economía las expectativas son importantes”.

Según el empresario afincado en España, que participó de buena parte de los encuentros que mantuvo el presidente, “el compromiso de inversión y desarrollo productivo en el país” hace que muchos empresarios internacionales estudien una inversión futura”. No obstante, advirtió del factor que atenta contra todos los planes: la elevada inflación.