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Separan a siete altos jefes de la Policía de la Ciudad por estafas

La decisión la tomó el ministro Martín Ocampo. Los desplazados son investigados por irregularidades con el cobro de horas de recargo de servicios.

El Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad separó este viernes a siete altos jefes de la Policía de la Ciudad investigados por irregularidades con el cobro de horas de recargo de servicios.

En virtud de la línea investigativa por el proceso interno abierto, entre la noche de este jueves y la mañana de este viernes, se realizaron diferentes inspecciones en reparticiones de la policía para constatar el presentismo del personal, a fin de determinar la posible existencia de un ilícito.

Personal del Ministerio que conduce Martín Ocampo secuestró, para su posterior análisis, libros de guardia y computadoras de las distintas dependencias: todo este material “es de vital importancia para la investigación y eventual la denuncia”, se informó oficialmente.

La cartera de Justicia y Seguridad porteña y la Jefatura de la Policía de la Ciudad iniciaron una investigación por una presunta estafa con el cobro de horas de recargo de servicios en distintas áreas de la fuerza y por el momento suspendió esa retribución.

En ese sentido, fuentes policiales informaron a NA que este viernes por la mañana Gendarmería Nacional realizó allanamientos en el DOUCAD de la Ciudad, donde revisaron y se llevaron para periciar libros de parte, las computadores y otros objetos de valor para la causa, ya que figuraba más personal del que salía a las calles, por lo que se pagaban  horas extras por más efectivos de los que realmente habían.

El objetivo y la premisa de la cartera que encabeza Ocampo es terminar con la corrupción policial y los viejos vicios que arrastraron a la Ciudad algunos jefes de la Policía Federal.

Durante el jueves la superioridad envió un memo interno a las ocho circunscripciones informando que “desde este jueves a las 18:00 quedan suspendidos todo tipo de recargos pagos”.

Los policías deben cumplir ocho horas de trabajo, pero hacían 12 horas diarias, por lo que esas cuatro horas de recargo eran abonadas.