Vacunación por acomodo: el Gobierno termina culpando a periodistas, jueces y opositores

El presidente Alberto Fernández aseguró este martes que lo que sucedió con la denominada «vacunación VIP» es «lo suficientemente grave» como para desplazar a un ministro de Salud, pero aclaró que no existe un «tipo penal» y llamó a los fiscales y jueces argentinos a dejar las «payasadas». Luego, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero que el «vacunatorio VIP» era un invento de la prensa.

«El hecho es suficientemente grave como para que un ministro de la talla de Ginés González García haya tenido que dejar su cargo, pero terminemos con la payasada: que los fiscales y jueces hagan lo que deben. No existe un delito por vacunar a alguien que se adelantó en la fila. No se pueden construir delitos graciosamente», se quejó el mandatario en una conferencia de prensa de México junto con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En un mensaje dirigido a la Justicia, por las causas abiertas por esta situación, Alberto Fernández subrayó: «Si quieren trabajar, pueden investigar el negocio de los peajes de Macri, el terrible endeudamiento que la Argentina vivió, el vaciamiento del Congreso, el negocio de los parques eólicos, la responsabilidad de un ministro que mandó a un submarino para que mueran 44 tripulantes».

Asimismo, el Presidente sostuvo que se dio la vacuna porque «los medios argentinos decían que no se podía confiar en la vacuna rusa» y fue su deber «convocar a la confianza ciudadana».

«Me tuve que dar la vacuna porque los medios argentinos decían que no se podía confiar en la vacuna rusa. Tuve que convocar a la confianza ciudadana. Por el mismo motivo se dieron la vacuna (la vicepresidenta) Cristina Kirchner y (el gobernador bonaerense) Axel Kicillof«, remarcó en su queja contra los medios.

En ese sentido, también comentó que «se dieron la vacuna intendentes que tampoco son oficialistas» y consideró que «hubo una campaña despiadada de la oposición, desatada para hacerle sentir a los argentinos que la Sputnik V era veneno».

«Ahora los que me denunciaron me piden que les dé veneno a ellos y que consiga más veneno. Quisiera que la Argentina funcione de otro modo», manifestó.

«A mí difícilmente me corran con estas lógicas. Yo detesto los privilegios. No soporto que ello ocurra. Ya hablé con mi conducta. Le pido a los fiscales que vuelvan a leer el código penal. No sé quién los aprobó ni en que universidad, pero ya hicieron demasiadas ´sinvergüenzadas´», lanzó.

Y concluyó: «Cuando el ARA San Juan se hundió, nadie le pidió la renuncia a nadie. Cuando ocurrió el desfalco de la deuda, nadie le pidió la renuncia a nadie. Una vez pido que tengamos honestidad intelectual. Con mi conducta di cuenta de lo que debíamos hacer».

Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, aseguró este martes que la vacunación de algunas personas fue un «procedimiento inaceptable», aunque respaldó a algunos de los funcionarios que se aplicaron la primera dosis y anticipó que el Gobierno pedirá a las provincias que transparenten los datos de la campaña de vacunación.

«Se terminó mezclando todo, cuestiones que son obvias y evidentes y después hubo un procedimiento inaceptable», sostuvo el funcionario nacional, quien aclaró que de todos modos «se van a aplicar las segundas dosis a las personas que fueron vacunadas incorrectamente».

En declaraciones radiales, el ministro coordinador afirmó que «no hay vacunaciones VIP». «Eso es un invento de ustedes (en relación a los periodistas)».

Igualmente, Cafiero destacó que algunos de los funcionarios nacionales que figuran en el listado publicado por el Ministerio de Salud son personas esenciales que cumplen un rol importante en el Gobierno, como el ministro de Economía, Martín Guzmán, o el procurador del Tesoro, Carlos Zannini.

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