José López entró a los gritos y luego calló
El exfuncionario entró vociferando al despacho del juez Rafecas, pero luego permaneció casi sin abrir la boca. Lo investigan por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante la audiencia, en la que López estuvo cubierto con un chaleco antibalas y junto a seis agentes del Servicio Penitenciario Federal, el exfuncionario tuvo una actitud muy diferente y casi ni abrió la boca.
Apenas ingresó, López manifestó que quería tener una audiencia previa con su abogada defensora Fernanda Herrera, con quien estuvo reunido alrededor de 30 minutos.
Posteriormente, el exfuncionario kirchnerista estuvo frente al juez Rafecas y luego de correr el escritorio para evitar que a su alcance tenga algún elemento cortante con el cual se pudiera auto lesionar.
"No voy a declarar por el momento", dijo el exfuncionario al ser consutado por el juez, previo a dar sus datos personales.
En otro momento, antes de llegar al despacho, quiso golpearse la cabeza contra una pared en la alcaldía de los tribunales federales de Retiro, por lo que tres efectivos del Servicio Penitenciario Federal debieron sujetarlo.
Finalmente lograron presentarlo ante el juez.
También habló la abogada.
Fernanda Herrera, abogada del exfuncionario José López, confirmó este jueves que su defendido quería en un principio declarar ante el juez federal Daniel Rafecas pero que después "decidió lo contrario".
"En principio él quería declarar. Después decidió lo contrario", afirmó Herrera, quien señaló que López "es muy medido en sus palabras, muy discreto".
Herrera rechazó en declaraciones periodísticas que en su momento haya dicho que el exfuncionario "está loco" y aclaró que en este momento López "está muy estresado".
