La crisis hunde a Granja Tres Arroyos, que echó a más de 250 trabajadores
La empresa comunicó las desvinculaciones bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y argumentó una fuerte caída de la actividad. La FTIA y el sindicato de la Alimentación rechazaron los despidos.
La crisis de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo con el despido de más de 250 trabajadores de la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Los telegramas comenzaron a llegar a los empleados de una fábrica que permanece cerrada desde mayo y profundizaron la preocupación, la bronca y la incertidumbre entre los trabajadores y las organizaciones sindicales.
Según informó la empresa, fueron despedidos 255 trabajadores. En tanto, otras versiones difundidas en Entre Ríos ubicaron la cifra en más de 260, aunque desde los gremios señalaron que todavía no existe información oficial completa y que la cantidad se está contabilizando a partir de las notificaciones recibidas. La planta contaba con una dotación de alrededor de 700 empleados y había detenido su producción en mayo.
Granja Tres Arroyos: «Grave dismunición de trabajo»
En los telegramas enviados a los trabajadores, Granja Tres Arroyos comunicó la extinción de los contratos bajo los términos del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo. La compañía argumentó una «grave disminución de trabajo» y atribuyó la situación a circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad que afectaron el normal desarrollo de la actividad.
Entre los motivos expuestos por la empresa aparecen las restricciones a las exportaciones derivadas de los brotes de influenza aviar, particularmente por el impacto sobre los mercados internacionales, junto con una sobreoferta en el mercado interno, la caída de los precios de comercialización y el incremento sostenido de los costos. La firma sostuvo además que la situación produjo un deterioro económico, financiero y productivo y que las medidas adoptadas para preservar la continuidad de la explotación y los puestos de trabajo no fueron suficientes.
La empresa también señaló que pondrá a disposición de los trabajadores la liquidación final y la indemnización prevista en el artículo 247 de la legislación laboral.
Los telegramas encendieron la alarma entre los trabajadores
La llegada de las notificaciones se produjo en medio de un escenario de fuerte incertidumbre. La planta La China permanece cerrada desde el 26 de mayo, mientras sus trabajadores atravesaban una situación marcada por los atrasos salariales.
La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay (STIA) expresaron un fuerte rechazo a las desvinculaciones y cuestionaron el accionar de la empresa.
Las organizaciones sindicales señalaron que los trabajadores de Granja Tres Arroyos vienen soportando un atraso de más de cinco quincenas en el pago de sus salarios, con las consecuencias que esto genera sobre las familias.
En ese contexto, los gremios remarcaron que mientras la FTIA, junto con organizaciones de UATRE, la Carne y Molineros y las filiales de los sindicatos de la Alimentación, llevan adelante gestiones con la empresa y con los gobiernos de Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba para encontrar alternativas que permitan sostener el proceso productivo y avanzar hacia la reactivación de las plantas, la compañía avanzó con los despidos.
Para la representación sindical, las cesantías no constituyen una solución frente a la crisis y profundizan la situación de los trabajadores.
Denuncian el despido de delegados
Uno de los puntos que mayor tensión generó entre las organizaciones sindicales es que, según denunciaron la FTIA y el STIA, entre los trabajadores despedidos se encuentran delegados de personal.
Los gremios sostuvieron que esto tendría como objetivo «dividir y debilitar a los representantes de los trabajadores» y cuestionaron el momento elegido por la empresa para avanzar con las desvinculaciones.
La FTIA y el sindicato de la Alimentación reclamaron la preservación de las fuentes de trabajo y exigieron un accionar responsable tanto de la empresa como de las autoridades nacionales.
«Los trabajadores no pueden ser quienes paguen las consecuencias de la crisis», plantearon las organizaciones, que reclamaron compromiso, diálogo y soluciones en lugar de nuevos despidos.
El conflicto se desarrolla además mientras Granja Tres Arroyos atraviesa un proceso de reestructuración que alcanza a distintas plantas del grupo. En otras instalaciones de la empresa también se registraron suspensiones, reducción de actividad, conflictos salariales y dificultades para el pago de los salarios.
Desde el sector gremial advierten así sobre un escenario cada vez más delicado y cuestionan que la crisis empresarial termine trasladándose directamente sobre los trabajadores y sus fuentes laborales.
La tensión creció ahora con la llegada de los telegramas de despido a los trabajadores de Concepción del Uruguay. Para los sindicatos, la prioridad continúa siendo evitar nuevas desvinculaciones, preservar los puestos de trabajo y encontrar alternativas que permitan recuperar la actividad productiva.
Con información de agencia MundoGremial
