De Etchegoyen a Nisman, las «muertes dudosas» en la historia argentina.

A lo largo de 2 décadas ocurrieron muertes dudosas de testigos o personas vinculados a escándalos políticos, financieros, o delitos de corrupción, algunos comparten la misma forma.

Estas son los siete muertes dudosas más resonantes de la historia argentina en las últimas dos décadas.

Rodolfo Etchegoyen: 13.12.1990
El brigadier Rodolfo Etchegoyen murió por un disparo en la sien, pero mientras era diestro, el tiro fue realizado con la mano izquierda. Dejó una carta escrita con dos letras distintas, por lo que se estima que podría ser falsa o haber sido forzado a escribirla, y nunca apareció la lapicera que utilizó.

El aviador había abandonado la titularidad de la Aduana y sus familiares sostuvieron que estaba investigando una red dedicada al contrabando y tráfico de droga en Ezeiza.

Horacio Estrada: 25.08.1998
El capitán de navío retirado, imputado en la venta ilegal de armas, apareció muerto en su departamento del barrio porteño de Retiro, con un balazo en la cabeza de un arma calibre 38. La puerta estaba cerrada por dentro. El disparo ingresó en el costado izquierdo de la nuca, en la región occipital, pero el marino, que se encontraba en pijama, era diestro.

Había sido indagado días antes por el juez federal Jorge Urso por la venta de armas a Ecuador, aunque se había negado a declarar. En la heladera se enfriaban copas de champagne y el cuerpo estaba frente a la computadora.

En el sumario constaba que en febrero de 1995 controló en Ezeiza tres embarques clandestinos de 5.000 fusiles FAL obsoletos y munición vencida hacia Ecuador, mientras este país estaba en guerra con Perú y regía un embargo internacional.

Marcelo Cattáneo: 5.10.1998
Marcelo le dijo a un amigo que su situación era delicada pero que iba a zafar y salió a almorzar. Era miércoles al mediodía y hablaba con su amigo, un compañero de trabajo. Nunca más regresó.

El empresario acusado por el pago de sobornos en el escándalo IBM-Banco Nación, apareció muerto, al domingo siguiente, vestido de jogging y ahorcado con una soga de nylon, en la ribera del río detrás de los pabellones de la Ciudad Universitaria de Buenos Aires. No pudieron reconstruirse sus últimos cuatro días.

Alfredo Yabrán: 20.05.1999
Un tiro en la cabeza, en la Estancia San Ignacio, de su propiedad, en Entre Ríos terminó con la vida del empresario Alfredo Yabrán. Su muerte le evitó ser detenido como autor intelectual del crimen del fotógrafo José Luis cabezas.

El disparo fue con una escopeta, que le desfiguró el rostro y dejó al cadáver prácticamente irreconocible.

Según el forense, el cadáver era de Yabrán, pero se puso en duda la posibilidad del suicidio entre otros datos dada la longitud del cañón y de los brazos de Yabrán. Esto dio lugar a la idea popular de que no se habría suicidado realmente.

Mariano Perel y su esposa, Rosa Golodnizky: 4-02-2001
El contador y financista Mariano Perel (55) y su esposa, la sicóloga Rosa Golodnizky (49) estaban hospedados en el apart Puerto Hamlet, en Cariló (Buenos Aires) y aparecieron muertos por sendos disparos en la nuca.

Perel se hallaba boca abajo con el brazo izquierdo doblado sobre su cabeza. Su arma -una pistola Walter 7.65- se hallaba a la altura del antebrazo. Junto a los cuerpos había dos vainas servidas de Glaser Blue.

Sobre la mesa estaba la notebook de Perel y, debajo de un plato, sobre la barra que divide el monoambiente, una nota escrita en inglés: "Soy un gringo colaborador del Citi-bank. Muerto (asesinado) por no pagar la coima del Antfactory Holdings Limited del Citi Group". Se había especulado que él había matado a su esposa y luego se suicidó.

Lourdes Di Natale: 4.03.2003
Lourdes Di Natale fue clave en la detención de Emir Yoma. Fue su secretaria privada hasta que en 1998 lo denunció por cobro de coimas y la venta ilegal de armas. Así aceleró su detención y la del ex presidente Carlos Menem.

Cayó del piso diez donde vivía en Barrio Norte de Capital Federal. Se informó que pretendía cortar un cable de televisión que pasaba por su balcón y se habría caído en el intento.

Eso explicaría el cuchillo hallado junto al cadáver y la silla que quedó apoyada en el balcón. No tenía signos de forcejeo previo a la caída ni habría recibido visitas. El juez de instrucción de la Capital Ricardo Farías quedó a cargo del caso y lo caratuló "averiguación de suicidio". .

Mariano Benedit: 16-12-2014
Mariano Benedit, asesor financiero, apareció muerto en la Costanera Sur con un disparo en la cabeza. Los investigadores del caso intentan determinar qué ocurrió con el dinero que retiró de la Bolsa de Valores la mañana que desapareció. Se trata de unos 250 mil dólares que la familia del financista guardaba en una caja de seguridad de esa entidad ubicada en el microcentro porteño.

La Secretaría de Inteligencia (SI) aportó un dato a la causa a cargo de la fiscal Graciela Bugeiro: existencia de contactos entre Benedit y una organización dedicada a traer al país, desde Perú, dólares falsos confeccionados en Irán.

Creen que el día que el financista desapareció debía encontrarse con su presunta líder: una mujer peruana, de nombre Elizabeth Eva Sánchez Alcedo, que también formaría parte de una banda que traficaba cocaína en gel a Europa.

(Por 4SEMANAS/NA)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.