Tucumán vuelve a la normalidad tras los saqueos

Comercios, bancos y escuelas volvieron a abrir este miércoles, después de una noche con barricadas, tiros y miedo. El martes, dos personas perdieron la vida en medio de los saqueos

Los comerciantes comenzaban a reabrir sus negocios, sacando las rejas y despegando el papel de diario de las vidrieras, y en las escuelas se retomaban las clases, tras una noche con barricadas en numerosas esquinas, tiros y miedo a nuevos saqueos y ataques de vándalos.

La provincia retomaba la normalidad, ya con policías en las calles, donde los bancos abrieron sus puertas más tarde y atienden al público de manera restringida, debido a los inconvenientes que tuvieron los empleados para llegar al trabajo, a causa de las calles cortadas por barricadas y el funcionamiento irregular del servicio de transporte público.

Como consecuencia de los saqueos y destrozos a comercios y las barricadas instaladas en las esquinas, y de la suspensión del servicio de recolección de residuos, las calles permanecían llenas de basura.

Según informó el diario La Gaceta, el gerente de la empresa 9 de Julio, de recolección de residuos, Ricardo Otrino, estimó que hay cerca de 1.000 toneladas de basura en las calles que aún no se recolectaron.

"Coordinamos con el municipio de la capital para levantarlas (a las barricadas) porque se trata de un desecho no habitual. Igual, sabemos que ya hay vecinos que han comenzado a despejar las calles para poder ir a sus trabajos y permitir que entren los colectivos", sostuvo Otrino.

También se normaliza el servicio aéreo, luego de que el aeropuerto Benajmín Matienzo permaneciera cerrado y que se suspendieran vuelos desde y hacia Buenos Aires.

La ministra de Educación de la provincia, Silvia Rojlkés de Temkin, anunció asimismo que "se decidió que haya actividad", pero que "los colectivos y taxis aún no pueden ingresar a los barrios y esto impide que las comunidad educativa llegue a las aulas" con normalidad.

"El miedo hizo que la gente se solidarizara y encontrara ese método para protegerse. Esperamos que la situación se descomprima y a la tarde haya clases con normalidad", dijo la funcionaria, hermana de la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich.

Al menos dos personas murieron el martes como consecuencia de los desmanes y saqueos a comercios en Tucumán, en medio de una jornada de huelga policial que mantuvo a la sociedad en vilo, con negocios y bancos cerrados, y que culminó con violentos incidentes con caceroleros en las puertas de la Casa de Gobierno.

Los choques se produjeron pasadas las 21:00 del martes, cuando una columna de manifestantes, entre ellos comerciantes y vecinos, llegó con sus cacerolas muy cerca de uno de los ingresos de la sede gubernamental y fueron dispersados por efectivos de la Guardia de Infantería con gases lacrimógenos y balas de goma.

Poco antes, los efectivos policiales de paro habían aceptado una propuesta de aumento salarial de un 35 por ciento, que lleva a 8.500 pesos el salario del bolsillo de un agente recién ingresado, la que el gobernador José Alperovich dispuso mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU).

En las calles tucumanas reinó el temor, con enfrentamientos entre empleados de comercios, con palos y armas de fuego, y saqueadores, mientras vecinos que montaban barricadas en las esquinas para impedirles el acceso de los delincuentes.

Por la tarde, en distintos barrios comenzaron a sonar cacerolas en repudio a la falta de seguridad y luego centenares de vecinos se concentraron en la plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno, donde no faltaron pedidos de "renuncia" para el gobernador.

Los violentos saqueos en Tucumán habían comenzado a registrarse en la tarde del lunes, en una comercializadora de lácteos, se multiplicaron por la noche y continuaron y se multiplicaron en la tarde del martes.

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