Alberto F agradeció a México por “haber abrazado a los que escapaban de la muerte”
El presidente Alberto Fernández agradeció este miércoles a México por “haber abrazado a los que escapaban de la muerte” durante la última dictadura cívico militar, al recibir en la Casa Rosada la réplica del mural “Retrato de personajes: Gabriela Mistral y Berta Singerman”, del artista mexicano Roberto Montenegro.
Fernández resaltó en el acto realizado en el Museo del Bicentenario su “amistad con Andrés Manuel López Obrador”, el mandatario mexicano, y afirmó: “Los argentinos estamos en deuda con nuestro querido México, por haber abrazado a los que escapaban de la muerte” y “haber abierto los brazos para que vivieran en condiciones de dignidad”.
El Presidente estuvo acompañado por el ministro de Cultura, Tristán Bauer; la escritora e investigadora mexicana, Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de López Obrador; la secretaria de Cultura de ese país, Alejandra Frausto, y el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Héctor Vasconcelos y Cruz.
Fernández destacó “lo que significa México para los argentinos, la tierra que cobijó a los que tuvieron que exiliarse del terror”, y recordó que “entre ellos estaban amigos míos, como Esteban Righi (el fallecido Procurador General de la Nación), quien además fue mi maestro, y (el cantautor) Litto Nebbia, quien en México compuso ‘Solo de trata de vivir’, que ha sido inspiración de muchos”.
Añadió que “es el arte lo que alimenta el alma de los pueblos”, y consideró que “el arte dice mucho y lo puede decir de mil modos, con los colores de una pintura, con los acordes de una canción o de una obra musical, con una letra en la poesía; miles de formas que pueden tocar el alma de aquellos que pueden acceder al arte”.
“En los tiempos que vivimos, donde a veces el individualismo es tan cruel, ver la obra del muralismo que es un gran trabajo en equipo también nos debe llamar a la reflexión de las maravillas que se pueden hacer trabajando en conjunto”, afirmó.
“Las dos artistas impregnan esta obra, que claramente está dedicadas a ellas, una chilena y una argentina; y la pintó un mexicano”, refirió, lo que consideró “una maravillosa síntesis de lo que debe ser la América Latina, un lugar de mancomunión”.
“Que México tuviera la gentileza de traer esta obra a la Argentina es doble, porque viene de Andrés Manuel López Obrador, un amigo a la distancia y un gran Presidente”, completó Fernández, e invitó a celebrar “el arte que México nos regala”.
Bauer agradeció “una vez más a México por haber ayudado a los argentinos en tiempos trágicos de la dictadura cívico militar” y reseñó que “en esta misma casa se decidía la vida de la gente, que las hacía desaparecer, perseguir, asesinar”.
“Estaremos siempre agradecidos a México, que albergó a científicos, artistas, trabajadores, a los que se denominaron los argenmex, los que estaba en el exilio”, declaró Bauer, y subrayó la importancia y “lo fundamental de la cultura para el desarrollo sostenible, la paz, la inclusión y la cohesión social”.
Gutiérrez Müller agradeció “al pueblo argentino y a Alberto Fernández por recibir a esta comisión” y aseguró que son dos países “hermanados desde hace mucho tiempo”.
“Traer a estos espacios la belleza del mural que está detrás de nosotros es realmente un acto significativo por el gozo de ver a mujeres enormes como Gabriela Mistral y Berta Singerman”, enfatizó, y remarcó que “la cultura, el arte, es esperanza, hermana a los pueblos” y manifestó que “vengo a decir al pueblo argentino que seamos amigos, estemos en paz”.
Frausto precisó que “hoy lo que más importa es el bienestar de los pueblos, y donde se abrieron las heridas más dolorosas se está desatando una revolución de paz a través del arte y la cultura, como lo hizo (el escritor mexicano) José Vasconcelos hace 100 años para hacer una sociedad más justa”, y definió: “El muralismo es un movimiento de arte político, público y democrático para que todas y todos nos reconozcamos en él”.
Recordó que “el neoliberalismo produjo una profunda desigualdad y hoy se busca el bienestar de los pueblos, con la revolución de la paz, a través del arte y la cultura”.
Para la funcionaria, “la cultura es un elemento que construye, es reconocer al otro en la diferencia, somos uno en la diversidad”.
Vasconcelos afirmó que Mistral y Singerman “se convirtieron ambas en parte medular de un período fundacional y memorable de la cultura mexicana”, y agradeció a las artistas “por su contribución a una gesta singular para la cultura mexicana moderna y por su devoción al ideal que subyacía a dicha odisea, la idea de una América Latina unida y enaltecida”.
Vasconcellos aplaudió la tarea de Mistral, que “fue una maestra misionera en escuelas indígenas, editora de la lectura en mujeres y niños, uno de los primeros actos de feminismo en el mundo al hacer leer a las mujeres, y que fue premio Nobel en 1945”. Y sobre Singerman destacó “su literatura actuada que la llevó a llenar estadios”.
Luego de sellar en simultáneo las estampillas de ambos países, Gutiérrez Müller obsequió a Fernández una moneda conmemorativa dedicada a Singerman y una caja con fotografías de la artista ruso-argentina.
Estuvieron también la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; el Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; la embajadora mexicana en la Argentina, Lilia Eugenia Rossbach Suárez; autoridades nacionales, miembros del cuerpo diplomático de ese país, y representantes del área de la cultura de ambas naciones.
El mural fue elaborado por el pintor mexicano Montenegro en 1922, ante el pedido del entonces secretario de Educación Pública José Vasconcelos.
La obra sintetiza parte del manifiesto del movimiento muralista mexicano, además del pensamiento místico y filosófico del propio Vasconcelos que consideraba que el arte pictórico debía reflejar los principios y costumbres del pueblo. El mural quedará instalado en el Museo del Bicentenario.
