Argentina y el acuerdo con el Banco Mundial: Primero pague, después pida.

El Gobierno anunció un acuerdo con el Banco Mundial para créditos por US$ 3.000 millones en 3 años. El pago de U$S 500 millones a empresas de EE.UU habría sido la clave.

Según se informó oficialmente a través de la agencia estatal Télam, el Gobierno y el Banco Mundial acordaron una nueva estrategia de créditos por 3.000 millones de dólares, para los próximos tres años, que estarán destinados a financiar el desarrollo de áreas clave en salud, educación y desarrollo rural.

A ese acuerdo se arribó este jueves y se suscribió en Washington luego de la reunión que mantuvieron el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Hasan Tuluy, en la sede del organismo multilateral en Washington.

Los programas acordados en el Country Paternship Strategy (CPS) implican el financiamiento de proyectos a razón de 1000 millones de dólares anuales, que están orientados a expandir programas y políticas públicas que promueven la inclusión social de quienes viven en situación de pobreza.

Según la agencia Noticias Argentinas, el anuncio de pago de U$S 500 millones a empresas de EE.UU para poner fin a demandas en el CIADI resultó vital para motorizar el convenio.

El anuncio se formalizó después de que el gobierno nacional confirmara su decisión de pagar a cinco empresas unos 500 millones de dólares con el objetivo de que levanten las demandas contra el país ante el CIADI (tribunal del Banco Mundial) y el Uncitral (una corte que depende de las Naciones Unidas).

La Argentina aplicará una quita y el desembolso se realizará en bonos soberanos Bonar 2017 y el Boden 2015, lo cual fue confirmado por fuentes oficiales, después de que se suspendiera este jueves una videoconferencia entre el vicepresidente Amado Boudou, a cargo de la presiencia, y Lorenzino, en Washington, para anunciar formalmente el pago.

La información fue anticipada por Ambito.com. Las compañías a las que se les pagará son Azurix, Blue Ridge, Vivendi, National Grid y Continental Casualty Company, que mantienen litigios judiciales con el país desde la época del default y la crisis de 2001.

En este sentido, el pago a las empresas estadounidenses era un reclamo de la administración de Barack Obama que había trabado la concesión de préstamos al país en el Banco Mundial y desistió de hacer una presentación de respaldo ante la Justicia norteamericana en el juicio contra fondos buitre por la deuda. Con lo cual la promesa de pago tiene como fin además dar una muestra de buena voluntad.

(Por 4SEMANAS)

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