Así fue la toma de rehenes en Tortuguitas.
Duró 6 horas, no hubo víctimas fatales, hubo reclamos políticos y mucha tensión en las negociaciones.
-Todo comenzó cerca de las 14:30, cuando un grupo de al menos 4 delincuentes ingresaron a una casa ubicada en la localidad de Tortuguitas, en las calles Cura Brochero y Seguí mientras huían de la policía. Tomaron como rehenes a una familia (matrimonio y su hija de 9 años).
-Luego de más de 2 horas de un hermetismo total, aparecieron dos delincuentes (no se sabe qué pasó con el resto) pidieron las cámaras de TV, que llegaron al lugar y mostraron parte de las negociaciones en vivo.
-Uno de los delincuentes, Marcelo Ameijeiras, se presentó ante las cámaras, mostró un arma mientras tomaba del cuello a una de las cautivas y dijo tener granadas y armas de alto calibre. También dijo que no querían robar, sino que era una cuestión “política”, y querían denunciar al ministro Casal y al gobernador Scioli por “arreglar” fugas de presos en los últimos meses. De hecho, Ameijeiras dijo que se fugó “por plata” en varias ocasiones.
-La madre de la familia fue liberada pasadas las 19 horas.
-Ameijeiras volvió a aparecer ante las cámaras diciendo que se iba a entregar pasadas las 20, pero le pedía a la fiscal que se presente ante las cámaras y diga que van a tener todas las garantías para no ir a ningún penal provincial ni nacional sino que los alojarían en la alcaldía de José C. Paz.
-A las 20 liberaron a la menor.
-A las 20:10 se entregaron los dos delincuentes, Ameijeira y su cómplice, al que se escucha de fondo en los videos, gritando contra los policías y más exaltado. Ambos fueron reducidos por la policía (el Grupo Halcón participó del operativo) y detenidos.
"Lo que se hizo fue prevalecer la vida antes que cualquier daño colateral", dijo al finalizar la toma de rehenes el jefe de la Policía bonaerense, Hugo Matzkin, quien agradeció a la jueza y la fiscal del caso porque pusieron "su cuerpo para solucionar esto".
Todo comenzó cuando los dos delincuentes vieron al hombre, llamado Daniel Alberto Presa (34), en la puerta de su casa y lo obligaron a ingresar a la propiedad con intenciones de apoderarse de dinero y artículos de valor, pero en ese momento un vecino que observó lo que ocurría avisó al 911.
Lo mismo fue observado por un hijo mayor del matrimonio, que estaba en un patio lateral con su novia y evitaron quedar como rehenes de los ladrones.
Un móvil policial de la seccional local llegó de inmediato impidiendo que pudieran huir, y en pocos minutos la zona se llenó de policías y arribó el Grupo Halcón para negociar con los asaltantes.
Los delincuentes pidieron enseguida la presencia de los medios y de la Justicia y uno de ellos se identificó como Marcelo Leonardo Ameijeiras (42), uno de los seis presos que se escapó en septiembre de la comisaría 1ra. de Moreno, hecho por el que un policía está preso ya que les habría cobrado 5.000 pesos.
"No es un robo, la Policía nos perseguía y nos metimos acá para preservar nuestras vidas", aseguró Ameijeiras a la prensa presente en el lugar y advirtió que eran cuatro ladrones, tenían armas largas y una granada.
Ameijeiras, alias "Correntino", tuvo su primera causa penal cuando tenía 18 años, cometió un homicidio durante un robo en 1997 por el que fue condenado a prisión perpetua y se fugó dos veces de sus lugares de detención, según surge de su prontuario.
"Me quiero ir bien, no los quiero lastimar, no soy un asesino. Nosotros queremos declarar ante la justicia. Si no nos hacen caso se pudre todo y va a ser un río de sangre", agregó y dijo que en su fuga "estuvo involucrado el ministro de Justicia (Ricardo Casal) y el señor gobernador (Daniel Scioli)".
Casal desmintió totalmente la versión del preso y sostuvo que "un delincuente que dice eso es un loco alienado".
Mientras se mantenían las negociaciones, los delincuentes se negaban a liberar a la niña y a un supuesto bebé que dijeron que había, pero finalmente dejaron salir a la dueña de la vivienda, llamada Azucena de Jesús Llave (49).
Poco después, salió Ameijeiras en evidente estado de ebriedad y vestido sólo con pantalones blancos, y se comprometió cara a cara a entregarse con el jefe de la Policía bonaerense, Hugo Matzkin, y le dio la mano.
Después, mientras el cómplice que decía llamarse Julio López gritaba desde el interior de la casa, pidió hablar con la jueza de Garantías 6 de San Martín, Elena Persichini, quien estaba presente allí con la fiscal de Malvinas Argentinas Karina Carbonella.
A ambas les prometió que iban a entregarse a las 20, pero exigió no ser llevado a un penal porque en ellos habían intentado matarlo cinco veces y reclamó garantías para su seguridad.
"Entregate, te vas a la alcaidía de José C. Paz. Pero hablamos en mi despacho, acá no", le gritó la magistrada, que habló con el delincuente detrás del negociador del Grupo Halcón.
Poco después de este acuerdo, la niña de 9 años fue liberada y toda la familia terminó siendo llevada al hospital para una revisión general.
Finalmente, a las 20.20, se entregaron a las autoridades y fueron trasladados en patrulleros separados a la Alcaidía Judicial de José C. Paz.
"Quiero agradecer a Dios que todo salió bien. Cada día que pasa estoy más orgulloso de la Policía de la provincia de Buenos Aires", sostuvo el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados.
Por su parte, la jueza Persichini dijo que durante la toma de rehenes "trató de priorizarse la vida", también agradeció a la Policía y adelantó que mañana se le tomará declaración indagatoria a los dos detenidos, quienes quedarán alojados en una "alcaidía de máxima seguridad".
La causa fue caratulada "robo calificado por el uso de arma y por ser cometido con en poblado y en banda, privación ilegal de la libertad y daño", este último delito porque uno de los detenidos rompió un patrullero de un cabezazo durante el traslado.
