“Con Letra de Campeón” un libro que pinta de cuerpo y alma a Sergio Víctor Palma
Sergio Víctor Palma ya es una de las leyendas del boxeo argentino del recambió de época a finales de los setenta. A casi 34 años de su primera aparición en el mundo del deporte, un libro lo ilustra de cuerpo entero que describe detalles poco conocidos de su vida deportiva y de varias facetas que lo convirtieron en un personaje “particular”.
Sin duda quedó en el recuerdo de todos los argentinos, aquella contienda en Estados Unidos, en que el nacido en “La Tigra”, provincia del Chaco castigaba a Leo Randolph y lograba el cinturón de campeón mundial supergallo.
Más allá de este flash que lo catapultó entre los más grandes del pugilato argentino se dio a conocer otro personaje. Muchos lo tildaban de “particular” porque supo despuntar el vicio de aprender historia, escribir poemas y hasta grabar un disco.
Todos esos atributos, transformaron a Sergio Víctor Palma en una persona que se asemeja a un intelectual que daba la impresión de haber pasado por una universidad.
Pasaron los años y un periodista llamado Hugo Osvaldo Biondi, acostumbrado a escribir biografías de diversos personajes, tuvo la idea de plasmar en un libro un reportaje de estilo directo, como solemos decir en la jerga de la prensa escrita, en la que desglosa vivencias e historias poco conocidas y hasta inéditas de Palma.
La presentación que se realizó la sede de la Casa de la Provincia de Tucumán en la Capital Federal, el padre de la obra puso de relieve “la potencia generadora de vida y esperanza que significaron estas charlas con Sergio” y resaltó que “tiene tan claro que es sí y que es no, que a partir de eso, el libro es formato de entrevista y él es parte de eso”.
También el autor de la obra hizo hincapié en que “es imposible mediar de la palabra directa de Sergio (Víctor Palma) y la profundidad con la que plantea cada tema que son todos” y a la vez subrayó que “con Sergio somos muy contemporáneos. Me gustaba mucho él, y el boxeo siempre de la época de Vilas, Monzón y Maradona”.
Otra de las cosas que Biondi señaló en la conferencia de lanzamiento que al mismo Palma “lo incomoda que lo consideren un personaje especial” y remarcó su condición de “gran boxeador y gran peleador. Campeón de aquéllos que eran difíciles de acceder a pelear por el título”. Y mencionó que “incursionó en algunos programas televisivos haciendo de músico y poeta. Es un personaje muy particular”.
Por otra parte, el autor del libro reveló ante los presentes que “lo rescato de mi memoria luego de verlo muchísimos años después un poco desmejorado. Con algún problema de salud junto a Rolando Graña después de muchos años. Fue tremendo lo que me produjo y ahí se empezó a procesar esta idea”.
Asimismo, Hugo Biondi se mostró sorprendido al considerar que “este libro ha generado una movida periodística que superó mi expectativa; declarar al libro de Interés legislativo por la diputada nacional María Inés Pilatti Vegara ni lo sospechaba”.
A su turno, uno de los periodistas más reconocidos de boxeo, Walter Vargas manifestó que “miraba la tapa del libro y evocaba aquella tarde de mayo de 1978 en el gimnasio del Luna Park la sonrisa franca de Sergio. El apretón de manos. Una breve charla” y recordó que en esa época “empezaba a hacer los pininos en la revista Cuadrilátero y desde aquel momento no imaginé que algún, 34 años después, iba a estar escribiendo el prólogo en una biografía de Sergio Víctor Palma”.
Vargas señaló que “tampoco me imaginaba que Sergio llegaría tan lejos como boxeador y como hombre de boxeo. Sergio es un gran personaje del boxeo”.
Al mismo tiempo, el periodista afirmó que Palma “es alguien que entiende de boxeo como muy pocos” e hizo hincapié en que “no es entender los rudimentos de boxeo, ni tampoco la técnica de boxeo, que podría hablar horas, Sergio como muy pocos entiende qué va la quinta esencia, ser la esencia y la épica del boxeo”.
En otro pasaje de la conferencia, Walter Vargas relató que “el hombre que tengo a mi siniestra apuntaló mi llegada a Buenos Aires, que era la llegada de un chiquilín de los suburbios de Berisso buscándose el pan de cada día y un camino de ascenso social”.
Otro de los periodistas más reconocidos en el ámbito boxístico, Osvaldo Principi indicó que Palma “fue el hombre que cambió el estilo de los líderes del boxeo”. Y contó que “se acababa una generación de veteranos grandes como Monzón, Galíndez y Locche, venían tres mosqueteros que eran Palma, Gustavo Ballas y Santos Benigno “Falucho” Laciar” y calificó a éstos púgiles como “tres mosqueteros jóvenes” y sintetizó que “venía con ellos un cambio de generación periodística en la que estábamos todos nosotros, que teníamos todos la misma ilusión, que esos tres mosqueteros también apuntalaron, fortalecieron una generación de la que somos eternos agradecidos”.
Principi puso énfasis en que para Palma “el cinturón de campeón del mundo es una realización” y agregó que para Sergio el título del mundo “fue una realización plena y nunca hizo falta la distancia, el protocolo, la pregunta y la respuesta a un tema o duda de pregunta de repregunta. A veces con un monosílabo o con una seña sabíamos el estado y la situación de Sergio Palma” y rescató “lo buen tipo de Palma lo expresaron hasta sus rivales en el ring. En su derrota trágica ante Juan Domingo Malvares, desde el ringside todos escuchábamos como ‘mingo’ le decía ‘vamos Sergio levantate vos no podés pelear así’. Su propio rival quería otra entrega y otra imagen para quien iba a ser su vencido y ese era el sentimiento, que todos teníamos por ese líder, joven, simbólico que se metió a desafiar todo; como él declaró ‘fui uno de los pocos hombres que invirtió o dilapidó dinero en cultura. Al que a veces se criticaba por eso”.
En el final de su exposición, Osvaldo Principi le señaló a la diputada nacional por la provincia del Chaco, María Inés Pilatti Vergara que “hay tanto terreno verde en ‘La Tigra’ que no sería una mala idea levantar un monumento y decir: ‘Este es el pueblo dónde nació Sergio Víctor Palma’”.
En tanto, el protagonista de la historia le relató a los presentes que “componía canciones para chicos porque en un momento de mi vida, a los 20 ó 21 años, daba clases de gimnasia en un Jardín de Infantes y preescolar. Para incentivar a los chicos que tuvieran ganas de hacer gimnasia empecé a hacer canciones que los estimulaba a moverse” y añadió como anécdota que “después volvían al aula y destrozaban el aula. Las clases empezaban con una canción para que se movieran y terminaban con una canción para aplacarlos”.
Sergio Víctor Palma hizo referencia al problema que afrontan los deportistas cuando dejan la actividad de la que “fueron conocidos en la sociedad, se los titula como ex y eso es una lápida” y lamentó que “a los deportistas cuando dejan de ejercer la actividad de la que fueron conocidos socialmente, se los llama ex. Se los lapida. Se les pone una piedrita arriba que dice murió”. Y apeló a que “lo que tienen que ponerse en la cabeza el primer día que van a un gimnasio o una cancha de fútbol, o un club de tenis es que si van a dedicarse a esa actividad tienen que saber que el final de esa actividad es temprana para la vida social”.
Cuando le consultaron sobre si tenía ídolos o referentes, Palma se encargó de afirmar que “no tengo ídolos. Admiro a mucha gente y he aprendido cosas de mucha gente y de otras he aprendido a no hacer determinadas cosas y que de lo que no hay que hacer se aprende”.
Sin embargo, Sergio Víctor Palma confesó ante un auditorio repleto de público que “me encantaría formar un grupo de entrenadores”. E hizo mención a su función de presidente de la Asociación de Defensa del Boxeador Argentino (ADEBOAR), que defiende a los boxeadores en Argentina, que “hay que lograr que los boxeadores tributen. Si tributan, le van a importar al estado y van a hacer merecedores de los beneficios que tiene todo ciudadano” y enumeró entre los beneficios que reclaman son “derecho a jubilarse, vacaciones pagas, una obra social, un sindicato. Falta una ley que las reparta. Necesitamos una Federación Argentina de Boxeo para que pueda regir la actividad, controlarla y contenerla. Que nos permita ser considerados trabajadores deportivos y como tales, tener derecho, que no lo tenemos por ley actualmente”.
A raíz de este pedido, el ex – púgil, Mauricio Cabrera solicitó a los presentes que “estamos pidiendo una ley para el boxeo”.
De este modo, la diputada, María Inés Pilatti Vergara se comprometió a llevar adelante la norma que rija la actividad del boxeo y declaró que “ni los diputados, ni los funcionarios podemos llevar adelante ninguna ley, ningún proyecto, si no nace de ustedes” y sentenció que “todo lo que se logra en la vida se logra con militancia, con lucha y este es un mensaje para los jóvenes. Me pongo a disposición de ustedes y de los compañeros que tengan estas inquietudes para organizarse. Para poder defenderse, nucleares y dictar las normas que ustedes necesitan para poder tener una vida digna aún en la vejez”.
