El Gobierno se apura a controlar el dólar con una maniobra entre el Tesoro y el BCRA
El Ministerio de Economía concretó un canje de deuda con el Banco Central, entregando letras vinculadas al dólar a cambio de títulos en pesos a tasa fija. La operación busca darle al ente monetario mayor capacidad para cobertura cambiaria y aliviar la demanda de dólar spot.
El Ministerio de Economía dispuso este lunes una operación de conversión de deuda pública con el Banco Central, mediante la cual se canjearán títulos en pesos por instrumentos financieros vinculados a la cotización del dólar. La medida, que fue oficializada mediante la Resolución Conjunta 53/2026 publicada en el Boletín Oficial, busca darle al Banco Central mayor capacidad para intervenir en los mercados de futuro y descomprimir la licitación del viernes.
El canje consiste en una operación de conversión con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) de sus tenencias de la Letra del Tesoro Nacional Capitalizable en pesos con vencimiento 30 de octubre de 2026. A cambio de estas letras, llamadas LECAP S30O6, se entregarán letras LELINK con vencimientos en septiembre y octubre de 2026. Para ello, las secretarías ampliaron la emisión de la letra a septiembre por un valor que no podrá superar la suma de valor nominal de US$800 millones. Asimismo, se amplió la letra a octubre por un monto de hasta US$1.200 millones.
Los detalles de la operación financiera
La operación, que fue concretada este lunes, consiste en que el BCRA entrega parte de sus tenencias de la LECAP S30O6 para recibir a cambio dos letras dollar-linked. La primera es la LELINK D30S6, con vencimiento el 30 de septiembre de 2026, por el equivalente a US$800 millones, emitida exclusivamente para estos fines. La segunda es la LELINK D30O6, con vencimiento el 30 de octubre de 2026, una emisión que el Tesoro Nacional debió ampliar por hasta US$1.200 millones para poder concretar esta operación.
De esta manera, el organismo que conduce Santiago Bausili se hace de US$2.000 millones en bonos para seguir ofreciendo activamente cobertura al mercado, como lo viene haciendo durante todo el año. La operación confirma que la política cambiaria es mucho más administrada de lo que admite el Gobierno en su discurso, aunque asegura que el tipo de cambio «flota» libremente entre bandas. La norma establece que «las futuras suscripciones de instrumentos de deuda pública, independientemente de su moneda de pago, se puedan realizar con instrumentos de deuda pública, cualquiera sea su moneda de pago».
La justificación oficial y el contexto económico
La disposición lleva las firmas del secretario de Finanzas, Federico Matías Furiase, y del secretario de Hacienda, Carlos Jorge Guberman, quienes señalaron que «las ampliaciones que se impulsan se encuentran dentro de los límites establecidos en el artículo 45 de la ley 27.798» de Presupuesto. La operación financiera pautó como fecha de realización el pasado 4 de septiembre, con una fecha de liquidación fijada para el 7 de septiembre de 2026.
El canje de deuda muestra el celo oficial por tratar de mantener al tipo de cambio bajo control para apuntalar su estrategia antiinflacionaria. La operación apunta a darle al ente monetario mayor capacidad para ofrecer al mercado instrumentos de cobertura cambiaria, lo que permite aliviar la demanda de dólar spot y descomprimir la licitación del viernes. Con esta maniobra, el Gobierno busca contener la presión sobre el tipo de cambio en un contexto de renovada tensión cambiaria, mientras el mercado observa atento los movimientos del equipo económico para sostener la estabilidad del dólar mayorista por debajo de los $1.500.
