Es hora de hacer justicia con Mary Terán de Weiss.
La memoria de la tenista Mary Terán de Weiss se convierte poco a poco en una llama difícil de apagar y su paso por la historia del deporte argentino se vuelve cada vez más indeleble a pesar de que algunos funcionarios y la alta dirigencia tenística insisten en ocultar su contribución deportiva y su compromiso social.
Por: Armando Rodríguez Rocha.
"La tenista del pueblo”, como se la denominaba a María Luisa Terán, tal su verdadero nombre, nacida en Rosario y de fuerte compromiso social a través de la fundación Eva Perón volvió a renacer en un libro escrito por el veterano periodista Roberto Andersen que acompañó toda su campaña en la actividad hasta su trágica muerte en Mar del Plata en 1984.
Andersen, iniciado en su juventud en el Buenos Aires Herald, realizó un relato en este libro con detalles pocos conocidos y hasta insólitos de los atropellos y prohibiciones que sufrió Mary Terán de Weiss por su pertenencia al peronismo.
La presentación de esta obra, que se realizó en la Feria del Libro, participaron ex – deportistas que fueron suspendidos de por vida tras la caída de Perón en 1955 entre los que se encontraban el esgrimista, Fulvio Galimi; Miguel Belícora (campeón mundial de Básquet en 1950), Fernando Aren (Miembro del Comité Olímpico Argentino), Domingo Amaison (atletismo), el periodista Julio Ricardo y el actor Edgardo Nievas que personificó al boxeador José María Gatica en la película “Gatica, El Mono” y actualmente interpreta a “Mordisquito” de Enrique Santos Discépolo. Tampoco faltaron el Intendente de Lincoln, Jorge Fernández y el máximo referente del Movimiento Social del Deporte, Víctor Francisco Lupo.
En la conferencia de lanzamiento, uno de los presentes sostuvo que “ser talentosa, hermosa y ser peronista fue algo que Mary Terán de Weiss tuvo que pagar muy caro” y sintetizó que “estamos para reivindicarla”.
Fabián D` Antonio, responsable de Ediciones Fabro, puso de relieve que “es muy importante este reverdecer del pensamiento nacional actual del revisionismo histórico” y destacó que “es un compromiso que asumimos” a la vez aseguró que la obra “no es una mera actividad comercial y es un compromiso desde la ideología del sentimiento y por eso hacemos estas obras”.
A su vez, D` Antonio sostuvo que “Víctor (Lupo) me comentó de un libro sobre la tenista Mary Terán de Weiss y me presentó a Roberto (Andersen). No lo dudé ni un segundo en hacer este libro” e hizo hincapié en que “la batalla cultural hay que darla en todos los ámbitos”.
A su turno, el máximo referente del MSD, Víctor Lupo recordó en su exposición que “es un libro de una amiga nuestra de todos aquéllos que en la década del ochenta la acompañamos de muy jóvenes en una lucha que había emprendido ella sola” y mencionó que “el 16 de septiembre de 1980, un grupo de jóvenes, fuimos a verla para hacerle un desagravio a quién habían olvidado todos”. Y relató que “ese día, ella había desaparecido de la Argentina por cuatro años. Estuvo exiliada en España. Le habían quitado todos sus bienes y no podía volver”.
Por otra parte, Lupo explicó que “cuando lo leí, Roberto (Andersen) tuvo su idea de mostrármelo escrito, en su máquina de escribir, y me llamó muchísimo la atención” y agregó que Andersen “fue un hombre que la acompañó a ella en su carrera deportiva. Un periodista que la vio formándose e ir acompañando a esa figura, no sólo del tenis, sino del deporte argentino. Ícono de los Derechos Humanos en Argentina”.
Casi en el final de su exposición, el máximo referente del MSD volvió a recordar que “en 1980, con ella a la cabeza, salimos a defender a Guillermo Vilas que le estaban por hacer lo mismo que le habían hecho a ella en 1955. Uno de los funcionarios más eminentes de la dictadura, se había reunido una noche para sacar una solicitada en el diario La Nación, diciendo que Guillermo Vilas era un ‘Ídolo de Barro’” y subrayó que “se puso al frente para defender a Vilas”.
En un extenso discurso, el autor Roberto Andersen señaló en algunos pasajes de su alocución que Mary Terán de Weiss “logró impedir que el Buenos Aires Lawn Tennis Club tuviera personería jurídica al que prestó apoyo a la intervención recaída sobre el club palermitano” e indicó que su nombre “vuelve a nacer con un estadio más amplio y mejor dotado de América del Sur en materia tenística. Crea espacios para niños devenientes de familias de escasos recursos interesados en el juego para que se interesen en el juego y se los provea de indumentaria, raquetas y pelotas” y sentenció que “en los distintos centros de esa práctica cuentan los niños con instructores y entre ellos figuran: Héctor Etchart y Alejo Russell”.
