Gendarmes y prefectos esperan una respuesta concreta del gobierno.
Los gendarmes y prefectos, que desde hace ocho días protestan en reclamo de mejoras salariales, esperaban la respuesta del Gobierno nacional para destrabar el conflicto.
La semana pasada, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, se había comprometido a dar una respuesta para hoy a los hombres de ambas fuerzas de seguridad, que elevaron un petitorio con los reclamos.
Desde el sector de la Prefectura, los manifestantes aseguraron que no se moverán del edificio ubicado en Puerto Madero hasta tener "una respuesta favorable" del Gobierno.
Así lo afirmó uno de los voceros de la protesta, el suboficial José Luis Cabañas, quien advirtió que "hoy se espera mucha gente, muchísima gente de todo el país" para sumarse al reclamo, aunque dijo tener "mucha fe de que todo va a salir bien".
En tanto, un gendarme que participa en la protesta en el edificio "Centinela", en el barrio porteño de Retiro, desafió hoy a las autoridades de la fuerza a que pasen a disponibilidad a los efectivos que se manifiestan "por dignidad".
La sorpresiva propuesta la hizo un suboficial identificado como el "cabo Andrada" en la escalinata de la sede de la Gendarmería Nacional, donde esta mañana un nutrido grupo de efectivos esperaba una respuesta del Gobierno a las demandas de los uniformados, que cumplen una semana de protesta.
"Todavía no hemos recibido respuesta oficial", indicó el efectivo al ser consultado por la prensa si habían sido informados sobre alguna oferta del Ministerio de Seguridad, y luego manifestó: "Le estoy solicitando al director nacional de Gendarmería, comandante general Enrique Zach, que me pase a disponibilidad".
Por su parte, el grupo de gendarmes que manifestaba en la ciudad cordobesa de Jesús María levantó la protesta a la espera de una respuesta del Gobierno a la demanda que desde hace una semana realiza la fuerza de seguridad junto a la Prefectura.
Los efectivos que estaban protestando pertenecen a la Escuela de Suboficiales de la Gendarmería "Cabo Raúl Cuello", con asiento en Jesús María, donde ayer llegó el flamante jefe de la fuerza de seguridad, comandante Zach, a fin de destrabar el conflicto que ya lleva una semana.
Una mujer está entre los ocho gendarmes pasados a disponibilidad por el Gobierno a raíz de la activa participación en la protesta de mejoras laborales, reveló la propia sancionada, Carolina Gaona, quien admitió que está "con un pie fuera de la fuerza".
La agente criticó a la administración kirchnerista al considerar "muy triste" su manejo de las fuerzas de seguridad y se quejó de que cobra "3.600 pesos" mensuales, de los cuales "sólo 600 pesos" están "en blanco", debido a que el resto del sueldo se encuentra conformado por adicionales, al tiempo que advirtió que su caso "ya corre por vía judicial".
