Narváez retuvo con éxito el título mundial supermosca de la OMB ante Orucuta.
El chubutense, Omar Andrés “El Huracán” Narváez retuvo el cinturón mundial supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
El jurado fallo a favor del Omar Narváez con los siguientes guarismos: William Lerch (Estados Unidos) dio ganador al púgil mexicano: 118-110 mientras que Roark Young marcó 115 – 113 para el argentino y el puertorriqueño Rolando Marcos Hermosos otorgó la tarjeta ganadora para el patagónico en 115-113.
Narváez, encuadrado en los 52 kilogramos, mostró un gran nivel boxístico que le tuvo como amplio dominador de las acciones.
En las tres primeras vueltas, “El Huracán” de Trelew colocó muy buenas combinaciones de cross de derecha sumado a 1,2 que puso en jaque el mexicano que mostró a ciencia cierta que no le pesaba en absoluto los 800 gramos de más que había demostrado en el pesaje.
Sin embargo, en la cuarta vuelta, “El Gallito” Orucuta parecía mucho más aplomado y más decidido a llevarse la pelea demostrando su clase de noqueador invicto hasta ese momento.
A partir de la sexta vuelta, el chubutense seguía evidenciando muestras de su clase ganadora e insistió con el 1,2 y aplicó combinación de gancho y uppercutt que hizo temblar al mexicano, que lo sintió todo el estadio al grito de “Huracán, Huracán…”.
Cuando llegaba el epílogo de las acciones, “El Gallito” Orucuta apelaba a todo tipo de faltas antideportivas y en el décimo primer asalto colocó cinco golpes bajos en la zona genital de Narváez que produjo los insultos y el rechazo de los presentes.
A raíz de este comportamiento, el árbitro estadounidense, Samuel Viruet se mostró contemplativo y atinó a advertirle al mexicano por sus faltas continuas aunque amenazó con descontar puntos, que finalmente no hizo, exhibiendo una actuación lamentable.
Finalmente, el chubutense logró su victoria en fallo dividido y todo fue festejo, alegría en el histórico escenario de Corrientes y Bouchard.
Tras la lectura del fallo de los jueces que dieron ganador a Nárváez los hinchas mexicanos que se encontraban presentes vociferaban al grito de “ladrones, ladrones” en clara alusión a los argentinos.
En una mini conferencia de prensa, el “Gallito” Orucuta manifestó luego de la contienda mundialista a modo de lamento que “dí lo mejor de mí. Me voy con la frente en alto. Sé que gané la pelea”. Cuando le consultaron acerca de los gritos de su entrenador de “ladrones”, el púgil azteca expresó que “el juez dio una decisión muy amplia a diferencia la tarjeta que dio una decisión muy corta” y agregó a modo de resentimiento que Narváez “tiro muy pocos golpes. Anda tirando golpes y no conectó muchos golpes” e insistió que “me estuve quedando en todo lo que tenía de golpes y él me contragolpeaba con uno o dos golpes, nada más”.
A modo de justificación, el mexicano comentó que “me voy contento porque dí lo mejor de mí y no me siento perdedor” y reconoció que “sentí que me dominaba. Él se cubría, se tapaba. De repente tiraba uno o dos golpes. Trataba de amoldarme y pude dominar toda la pelea”.
Por otra parte, insistiendo con justificaciones, “El Gallito” Orucuta destacó que uno de los cortes que tenía en su cara “es una cabezazo. Sentí varios cabezazos” y volvió a reconocer que “me falta mucha experiencia. Tengo que controlar mucho este aspecto. Fue muy inteligente cuando lo conectaba a Narváez y de no recibir otro golpe no le pude conectar seguido”.
A su turno, el chubutense Omar Narváez expresó en la misma mini conferencia con su flamante séptima defensa de su título apuntó en referencia al fallo que “no sé qué vieron porque manos netas no me llegaron. Se vieron las manos que me pegaron en la espalda y debajo del cinturón. Mi cara está impecable” y afirmó que “hablo con total tranquilidad pero gané por dos o tres puntos la pelea. Él (en referencia a Felipe Orucuta), erró mucho y los golpes más claros los metí yo: ellos ven otra cosa”.
A su vez, el chubutense hizo mención acerca del cambio de rival que “se noto algo turbio en la pelea porque el rival estaba superpreparado. Nadie está con cuatro semanas de preparación y llega a una pelea de título mundial tirando desde el primero y hasta el último como tiró Felipe Orucuta, pero pensamos que está ocasión era una jugada de ellos”.
En tanto, “El Huracán de Trelew” señaló que las marcas tenía en su cara “son del bloqueo porque tomo siempre la mano encima y bloqueo la derecha que, quizás me quedo para contragolpear, porque sino se me hace muy difícil llegar por la diferencia de tamaño” y aseguró que “era duro y peligroso en todo momento. Tengo una excelente preparación y experiencia, con esa movilidad hace que él se dé cuenta de que quiso apurar la pelea. Estoy preparadísimo y la recuperación se hace mucho más rápida”.
En el tramo final de la conferencia, Narváez subrayó en lo que respecta a su táctica que “sentí que esa era la manera de bloquearlo y pelearlo” y sentenció que “trataba de que él entre en mi juego y yo no entre en el de él. Con diez centímetros de altura, él tendría que haber jugado con mi desesperación y yo tratando de encontrarlo. Pero en este caso terminó la pelea, de la mitad para adelante él atacando y él tratando de encontrarme”.
De esta forma, Omar Andrés “El Huracán” Narváez realizó la séptima defensa de su cinturón supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que conquistó el 15 de mayo de 2010 cuando derrotó por puntos y en decisión unánime al nicaraguense, Everth Briceño en el Luna Park. La primera defensa la logró el 12 de febrero de 2011 al derrotar por puntos y en decisión unánime al mexicano, Víctor Zaleta en Monte Hermoso. La segunda defensa la logró el 14 de abril de 2011 cuando también por puntos y en decisión unánime se deshizo del puertorriqueño, César Seda en Bahía Blanca. Mientras tanto la tercera defensa lo obtuvo el 11 de junio de 2011 cuando se impuso por puntos y decisión unánime ante el colombiano William Urina en el Luna Park. La cuarta defensa la realizó el 31 de marzo de 2012 cuando se impuso por puntos y en decisión unánime ante otro mexicano, José Cabrera en la provincia de San Juan. La quinta defensa, la logró el 20 de octubre de 2012 cuando se impuso por nock-out técnico en el décimo primer asalto, ante el mexicano Jhonny García en el Luna Park. La sexta defensa la logró el 15 de diciembre de 2012 cuando venció por puntos y en decisión unánime al puertorriqueño, David Quijano en San Miguel de Tucumán.
El nacido de Trelew, de 37 años (39-1-2, 20 KOs) tuvo su único traspié cuando intentó incursionar en la categoría gallo y perdió con el filipino, Nonito Donaire en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de octubre de 2011 y es considerado ex – recordman mundial argentino luego totalizar 16 defensas exitosas de su título mundial mosca OMB.
