Ya rigen los aumentos en el transporte: Cuánto cuesta el boleto de colectivos y trenes
Este lunes comenzó a regir el nuevo esquema tarifario para el transporte público en el AMBA, con incrementos en colectivos y trenes. Habrá subas escalonadas hasta septiembre y julio respectivamente.
El bolsillo de los usuarios del transporte público volvió a resentirse este lunes. Tal como estaba previsto, entró en vigencia el nuevo esquema tarifario para los colectivos y trenes de jurisdicción nacional que circulan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, oficializada por la Secretaría de Transporte a través de la Resolución 27/2026 publicada en el Boletín Oficial, establece aumentos escalonados que se extenderán durante los próximos meses.
La decisión responde a la necesidad del Gobierno de trasladar una parte de los costos de explotación a los cuadros tarifarios. Según detalló la cartera, «se han registrado incrementos en los precios de insumos y servicios, incluyendo al gasoil, seguro de responsabilidad civil del parque móvil, el precio del material rodante y los repuestos necesarios para efectuar el mantenimiento preventivo».
El nuevo valor de los colectivos
Para los colectivos nacionales, el boleto mínimo para usuarios con tarjeta SUBE registrada pasó de $700 a $714 en los recorridos de hasta 3 kilómetros, lo que representa una suba del 2%. Los beneficiarios de la Tarifa Social abonarán $321,30, mientras que quienes no tengan la tarjeta registrada deberán pagar el doble: $1.428.
La escala completa para este mes es la siguiente: entre 3 y 6 kilómetros, el boleto cuesta $807,07; de 6 a 12 kilómetros, $894,17; de 12 a 27 kilómetros, $983,78; y para los recorridos de más de 27 kilómetros, $1.085,49.

El cronograma oficial contempla dos actualizaciones adicionales del 2%, previstas para el 15 de junio y el 15 de julio. De concretarse todo el esquema, el boleto mínimo alcanzará los $742,81 hacia mediados de julio. Cabe aclarar que esta medida alcanza solo a las líneas de colectivos bajo jurisdicción nacional. Las que dependen de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia ya habían aplicado sus propios aumentos en las últimas semanas.
Las nuevas tarifas de los trenes
El sistema ferroviario sufrió un ajuste considerablemente mayor. El boleto mínimo de los trenes metropolitanos (líneas Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa) pasó de $280 a $330 en la primera sección (0 a 12 kilómetros), lo que representa un incremento del 18%. Para los usuarios con SUBE registrada, la segunda sección (12 a 24 km) pasó a costar $420, y la tercera (más de 24 km), $520.
Quienes abonen el boleto en efectivo deberán pagar una tarifa plana de $1.100, una medida que busca incentivar la registración de la tarjeta SUBE.
El esquema ferroviario contempla además nuevas actualizaciones mensuales: en junio los valores subirán a $350, $470 y $590 respectivamente (aumento del 15%), en julio a $400, $540 y $670 (13%), en agosto a $450, $600 y $750 (12%) y en septiembre a $500, $670 y $830 (10%).
Un ajuste que busca corregir el atraso
Desde la Secretaría de Transporte explicaron que el objetivo de la medida es avanzar en la reducción del peso de los subsidios y corregir el atraso tarifario acumulado. Según indicaron, mientras en diciembre de 2023 la tarifa cubría apenas el 2% del costo operativo, la proyección oficial apunta a alcanzar una cobertura del 10% hacia septiembre de este año.

Sin embargo, desde las empresas del sector sostienen que la actualización resulta insuficiente para afrontar los costos operativos, particularmente por el impacto del precio del combustible y la deuda acumulada. En las últimas semanas, esas diferencias derivaron en conflictos que afectaron la frecuencia de los servicios y generaron demoras y cancelaciones que perjudicaron a miles de usuarios.
El Gobierno, por su parte, defiende la gradualidad del ajuste y señala que, pese a la suba, los valores continúan por debajo de los vigentes en otras jurisdicciones del AMBA. Según precisaron, el boleto de las líneas que operan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires es 5,6% más caro, mientras que en la provincia de Buenos Aires la diferencia asciende al 35,7%. Los usuarios, mientras tanto, deberán ajustar sus economías a un transporte cada vez más caro, con la perspectiva de que los aumentos continuarán al menos hasta mediados de año.
