100 Ídolos Tucumanos se presentó una charla-debate en última Feria del Libro.
Víctor Francisco Lupo, dirigente deportivo y titular del Movimiento Social del Deporte, brindó una charla-debate a raíz de su nueva publicación “100 Ídolos Tucumanos”.
En la misma presentación se exhibieron dos vídeos con distintas imágenes de los más destacados deportistas de la provincia de Tucumán.
De esta forma, Lupo suma un nuevo trabajo a su galería de publicaciones que abarcan la Revista “Mundo Amateur”, libros como “Historia Política del Deporte Argentino” y “100 Ídolos Porteños”.
Esta nueva publicación hace mención a veinticuatro o veinticinco hombres de la cultura tucumana, y nombra deportista de la talla de José “Pepe” Solórzano, Luis Ponce y Rafael Albrecht.
El dirigente del MSD y autor de la obra agradeció “a mis amigos de Buenos Aires que me abrieron las puertas cuando llegué a esta ciudad. Muchos amigos de hace años de Buenos Aires y algunos amigos más nuevos; uno de ellos, es una gloria del deporte peronista como el profesor Bianchi”.
También, mencionó al actor Edgardo Nievas que interpretó al mítico boxeador José María Gatica en la película “Gatica, el Mono” que dirigió Leonardo Favio.
En la mesa, Pablo Hernández, que se encontraba junto a Víctor Lupo, confesó que “admiro mucho a Mercedes Sosa pero me empecé a entusiasmar con Palito Ortega” y recordó que “Palito Ortega cantaba que mi pueblo y mi casa no figuran en el mapa, entre el año 1964 ó 1965 a poco de estar en el Club del Clan”.
Hernández volvió a recordar que “tenía 12 años y me sentía feliz con esos temas como Camelia y Sabor a Nada, que hacían sentir felices a millones de personas en la Argentina” y rememoró que “siendo chico, mis padres me llevaban a algún baile del Club Comunicaciones y ya estaba Palito con sus canciones”.
Por otra parte, Pablo Hernández relató que “los intelectuales nos siguen reprochando dos cosas y es que alguien diera alegría y otros nos reprochan que nos pusiéramos contentos con esa alegría” y añadió que “tiene sentido tener la alegría que nos dio el deporte y la tristeza también que a veces nos da el deporte. Alegrías que nos dio Rafael Albrecht en la cancha”.
A su vez, Hernández explicó que “leyendo este libro y estas historias me doy cuenta que es excederse. A los deportistas no les alcanza con cumplir su deber y van más allá de cumplir con su deber” y apuntó a que “como no ponernos contentos y agradecidos por participar en este lugar con alguien que es deportista y funcionario, compañero, militante; con todas estas características nos hemos conocido cuando él (Víctor Lupo), estaba en la Revista Mundo Amateur, yo era Subsecretario de Información Pública en Mendoza y peleábamos por la cultura nacional y el deporte nacional”.
Asimismo, Pablo Hernández aseveró que “cuando hacemos cultura, hacemos deportes. Cuando hacemos deporte, estamos en el medio de una cultura popular y siempre estamos haciendo militancia”.
A su turno, el autor de “100 Ídolos Tucumanos”, Víctor Lupo confesó que “nací al lado de un club de barrio. Mi papá era un cantinero de un club. Mi primer regalo fue una pelota de básquet. Esa pelota de básquet, era el mejor juego que podía tener cuando era chico”.
En tanto, Lupo relató a los presentes que “empecé a tener esta idea de jugar en equipo cuando era chico, tener una pelota para vos solo, no te servía. Tenías que conseguir los diez jugadores para armar los dos equipos de básquet y jugar”.
En otro pasaje de la charla, el máximo referente del MSD comentó que “durante todo el libro se verá la anécdota de cómo los chicos juegan y defienden el club de barrio. Vamos mostrando a ídolos que no son del mercantilismo sino a ídolos reales”.
A modo de reflexión, Víctor Lupo se preguntó que “cuántos chicos siguieron el ejemplo de Rafael Albrecht cuando salió campeón con Atlético Tucumán en el sesenta. Se fueron todos. Vendieron a los once jugadores; apareció Pepe Solórzano, llegó el equipo siguiente y después al de Albrecht”.
Siempre a modo reflexivo, Lupo sostuvo que “los años de militancia nunca te los olvidás y eras compañero de la vida”, aseguró que “he escrito este libro con mucho amor y puedo contar parte de mi vida y de los tucumanos de lo que queremos como sociedad” y anheló que “espero que este libro sirva de prólogo de lo que va a venir de un nuevo deporte. Para que vuelva aquel deporte de aquellos años felices que pasamos en nuestra niñez”.
También, el referente del MSD hizo hincapié en que “cada una de las anécdotas del libro es lo mejor para mí porque cuento la vida de cada uno de los protagonistas como un curriculum” y enfatizó en que “hemos contado la vida como me las han contado con algunos de los que logré hablar. Como me contaron los parientes y familiares a los que agradezco profundamente”.
Asimismo, el autor de la obra explicó que “aquéllos que ya no están, porque los familiares fueron a buscar los diarios viejos, todos los recortes viejos que están en el vídeo, muchas de esas fotos no las podíamos poner en el libro por la calidad” y relató que “entonces armamos el vídeo para ponerlos a todos. Con esos recuerdos, creo que es la mejor manera de que los jóvenes entren a la práctica del deporte. No del deporte federado sino del deporte en general”. Y lamentó que “los clubes no están desbordando de gente como eran los clubes como Comunicaciones sino que están en quiebra”.
Víctor Lupo exhortó a que “tenemos que contar y lograr que a través de este trabajo, con los vídeos y las nuevas tecnologías mostrarles que hubo una época mejor”.
Por último, el máximo referente del Movimiento Social del Deporte destacó que la finalidad de los trabajos que lleva a cabo “es porque hay que preparar a los deportistas desde chicos para que sea una escuela de vida. Para que sea un medio de vida. No para que sea un medio de vida en un momento determinado”.
