A 35 años del fallecimiento del maestro Dante Panzeri.
Hace 35 años, precisamente un 14 de abril de 1978, fallecía Dante Panzeri, un emblema del periodismo deportivo argentino, crítico acérrimo del fútbol-espectáculo.
Desde su juventud, Panzeri ya mostraba una capacidad intelectual extraordinaria, que lo llevó a elevar el abordaje periodístico de los temas deportivos.
Había nacido en la localidad cordobesa de las Varillas, el 5 de noviembre de 1921. Comenzó a escribir en La Voz de San Justo. En 1942 llegó a la redacción de la revista El Gráfico acompañado por Enrique “El Chueco” García.
Años después, Dante rememoraba ese día: “Eran las 11 de la mañana del 7 de noviembre de 1942. Entramos a Editorial Atlántida, El Chueco fue al encuentro de Borocotó y Frascara y les dijo: Tómenlo a este pibe como redactor; sabe más que ustedes dos juntos”.
En El Gráfico escribió sobre varios deportes. Fue crítico del boxeo, al que consideraba un “espectáculo deshumanizante”.
Ya en el fútbol, Dante comienza a moldear su pensamiento acerca de su naturaleza, potenciado por su estilo formal y controversial dividiendo las aguas del periodismo argentino.
Se mantenía lejos del poder de los medios, los futbolistas y dirigentes en todo momento. No quería compromisos con nadie.
En 1962, tras un River-Boca, la dirección de Editorial Atlántida pretende que Panzeri incluya declaraciones de Álvaro Alsogaray (ministro de Economía por entonces y asistente al cotejo).
Panzeri se negó. “Tales declaraciones son políticas, no deportivas, nada tienen que hacer en El Gráfico”, argumentó antes de renunciar.
También se enfrentó al titular de Deportes de la Nación, el coronel Cilley Hernández. Panzeri denunció corrupción como parte de la discriminación de quiénes viajaban a los Juegos Olímpicos de Munich en 1972.
El funcionario lo desafía a un duelo. Dos edecanes fueron a la casa de Panzeri, la respuesta fue inolvidable: “Dígale al coronel que elegí arma: los puños. Y que el duelo lo haremos en el Luna Park con público, cobro de entradas y lo recaudado para ALPI (la Asociación de lucha contra la poliomielitis) y así ayudamos a combatir enfermedades”. Al final no hubo duelo.
Tras su salida de El Gráfico, Dante reparte artículos entre prestigiosos medios gráficos y colabora en radio y TV.
El 1º de abril de 1977 acepta la jefatura de deportes de La Prensa. Pero el diario no soporta sus posturas críticas y tres meses después resigna su cargo. Retoma su periodismo de colaboración. Su última batalla fue contra la organización del Mundial `78 por parte de los militares.
Fallece el 14 de abril de 1978 en el Instituto de Cirugía de Haedo. Como testimonio de su trayectoria, deja dos obras esenciales: "Fútbol, dinámica de lo impensado" (1967) y "Burguesía y gangsterismo en el deporte" (1974).
