Axel Kicillof tuvo que ampliar la emergencia agropecuaria por las inundaciones
El gobierno bonaerense extendió y declaró la emergencia en más de una decena de partidos por excesos hídricos persistentes. Los productores accederán a beneficios fiscales y crediticios para paliar los daños en la producción.
La provincia de Buenos Aires vuelve a enfrentar una de sus batallas más recurrentes y complejas: la lucha contra el agua que sobra. El gobierno que conduce Axel Kicillof formalizó esta semana la extensión y la declaración del estado de emergencia y desastre agropecuario por inundaciones en más de una decena de distritos del interior provincial. La medida, publicada en el Boletín Oficial a través de una serie de decretos, responde a la persistencia de excesos hídricos que continúan afectando de manera directa a la producción rural, obligando a prorrogar regímenes de asistencia y a incluir nuevas zonas bajo esta protección especial.
Los decretos firmados por el gobernador combinan nuevas declaraciones con prórrogas de situaciones ya vigentes, dibujando un mapa de afectación que se extiende por varias regiones. La decisión se apoya, según explicaron desde el Ejecutivo provincial, en evaluaciones técnicas, informes agroclimáticos y relevamientos de campo que dan cuenta de un fenómeno que no cede y cuyo impacto sobre la tierra y las actividades productivas sigue siendo profundo.
Nuevas declaraciones en cinco partidos clave
Uno de los decretos estableció formalmente el estado de emergencia y/o desastre agropecuario por inundación en cinco partidos: Pehuajó, Junín, Tapalqué, Rauch y Maipú. El régimen excepcional tendrá vigencia desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026. En el caso de Pehuajó, la medida alcanza a la totalidad de las circunscripciones del partido, mientras que en los otros cuatro distritos comprende amplias zonas rurales definidas por su circunscripción catastral.
La norma establece que los productores afectados deberán presentar sus declaraciones juradas dentro de los diez días posteriores a la publicación del decreto para poder acceder a los beneficios previstos en la ley provincial.
Cuatro distritos más se suman a la emergencia
En paralelo, la Provincia declaró la emergencia para la mayor parte de las circunscripciones rurales de otros cuatro partidos: General Guido, Daireaux, Carlos Tejedor y Dolores. En estos casos, el escenario es similar pero el calendario es distinto: el régimen de excepción regirá entre el 1° de noviembre de 2025 y el 30 de abril de 2026.
La declaración se produjo tras constatarse daños productivos significativos derivados de las inundaciones registradas en esos territorios. Al igual que en los otros casos, la medida se fundamentó en informes agroclimáticos, chequeos en campo e imágenes satelitales analizadas por el Ministerio de Desarrollo Agrario y las comisiones locales de emergencia.
Prorrogas donde la situación no mejora
La persistencia del fenómeno hídrico también obligó a extender la emergencia en distritos donde ya regía un régimen de asistencia, pero donde las condiciones productivas no lograron recuperarse en los plazos originalmente previstos. Este es el caso de los partidos de General Alvear, Las Flores y Chacabuco, donde el Ejecutivo bonaerense prorrogó la emergencia hasta el 30 de abril de 2026.

Un decreto específico también prorrogó el estado de emergencia en el partido de Roque Pérez, desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026. Los fundamentos oficiales señalan que «las condiciones que dieron origen a la declaración inicial no se revirtieron y aún afectan la capacidad productiva de los establecimientos rurales».
Beneficios fiscales y líneas de crédito preferenciales
Con la extensión de la emergencia agropecuaria, los productores comprendidos en las zonas alcanzadas podrán acceder a un conjunto de herramientas diseñadas para aliviar la presión económica. El beneficio más directo es de carácter fiscal: exenciones o reducciones en el pago del Impuesto Inmobiliario Rural, cuya aplicación dependerá del grado de afectación que haya sufrido cada establecimiento.
Además, el régimen habilita el acceso a líneas de crédito con condiciones preferenciales que serán instrumentadas a través del Banco de la Provincia de Buenos Aires. El objetivo de estas herramientas financieras es claro: mitigar las consecuencias económicas derivadas de las inundaciones y acompañar la continuidad de las explotaciones afectadas, proporcionando un colchón de liquidez en un momento crítico.
Una obra clave para el futuro: el Tramo V del Río Salado
En paralelo a las medidas de emergencia inmediata, el Gobierno bonaerense confirmó el inicio del financiamiento internacional para las primeras etapas de una obra hidráulica considerada fundamental para el futuro: el Tramo V del Plan Maestro del Río Salado. Este proyecto busca mitigar las inundaciones en el centro y noroeste de la provincia.
Las etapas 1 y 2 de este tramo demandarán una inversión total de 138 millones de dólares, financiados mediante un esquema mixto que incluye aportes del Banco Europeo de Inversión y del Tesoro provincial. La apertura de sobres para la licitación de estas obras está prevista para el 26 de febrero próximo.
Los trabajos abarcarán 60 kilómetros del total de 95,3 que recorre el tramo entre Alberti y Chacabuco, e incluirán tareas de dragado, ensanche y profundización del cauce principal, además de la reconstrucción de siete puentes, tanto viales como ferroviarios. El Plan Maestro Integral del Río Salado, que se ejecuta desde hace más de 25 años y alcanza a 59 municipios, tiene como objetivo principal mejorar el escurrimiento ante crecidas y reducir el impacto tanto de inundaciones como de sequías en una cuenca clave para la producción bonaerense.
De este modo, la administración provincial combina la respuesta urgente ante la crisis actual con la planificación de infraestructura a largo plazo, en un intento por abordar un problema estructural que se repite con frecuencia, afectando a miles de productores y a la economía de vastas regiones del interior.
