Chávez Junior negó ser adicto.
El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr aseguró que no es un drogadicto y rechazó la exigencia del Consejo Mundial de Boxeo de someterse a un tratamiento de rehabilitación.
El CMB suspendió indefinidamente al mexicano el pasado miércoles y lo conminó a someterse a un tratamiento de rehabilitación, advirtiéndole que la medida dejará de tener efecto cuando el centro que trate la supuesta adicción presente un informe que avale su total recuperación.
Chávez Jr aseguró que, a pesar de que en su casa creció viendo las adicciones de su padre Julio César Chávez al alcohol y las drogas, él jamás ha fumado siquiera un cigarro de marihuana. "Yo no puedo hacer lo mismo que hizo mi padre porque sufrí mucho. Eso me afectó mucho psicológicamente", reconoció.
Asimismo, el peleador azteca aseguró que si apareció marihuana en su organismo es porque "tengo un tratamiento para los nervios". Ese tratamiento, apuntó, se lo recetaron en Los Angeles, donde el consumo de cannabis es legal.
"Estaba consciente de lo que estaba tomando, pero no pensé que fuera a salir en el antidoping", explicó. Pese a las sanciones recibidas de parte del CMB, el mexicano asegura que en estos momentos ha asmilidado algunas lecciones que le ayudarán cuando regrese a pelear.
"Tengo muchísima hambre de volver, todo esto ha sido para mi bien", consideró y dijo que ya piensa en tomar el desquite ante Maravilla Martínez. "Quiero la revancha, creo que me la merezco. Sé que le puedo ganar", puntualizó.
