Desde que Javier Milei ganó las legislativas se perdieron 13.000 empleos

El empleo registrado privado cayó en 13.100 puestos en noviembre, el primer mes completo tras el triunfo electoral del oficialismo. En el segundo semestre del año pasado se destruyeron 86 mil trabajos formales. La construcción y la industria encabezan las pérdidas.

El triunfo electoral que celebró el oficialismo libertario en octubre dejó una estela de números rojos en el mercado laboral. Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) correspondientes a noviembre, el primer mes completo posterior a la elección que consolidó el poder legislativo de Javier Milei, arrojaron una caída de 13.100 empleos registrados en el sector privado. Con este resultado, el total de asalariados formales se redujo a 6,19 millones, el nivel más bajo desde junio de 2022.

El informe oficial revela una tendencia que ya se venía gestando en la segunda mitad del año. Entre junio y noviembre de 2025, el empleo registró variaciones mensuales negativas consecutivas, acumulando una pérdida de 86 mil puestos de trabajo. La rápida destrucción de empleo formal que marcó 2024 había dado paso a una recuperación parcial y breve durante los primeros cinco meses del año pasado, pero ese rebote se estancó y luego viró hacia una nueva fase contractiva.

La radiografía de los sectores en baja

La contracción mensual de noviembre afectó a la mayoría de las ramas productivas. Ocho sectores redujeron su nómina de personal, mientras que apenas cuatro lograron registrar incrementos. Las industrias manufactureras, el comercio y la explotación de minas y canteras encabezaron la lista de despidos, con caídas del 0,4% cada una. La construcción, aunque moderó su ritmo de caída mensual, se consolida como el rubro con peor desempeño histórico reciente, con una pérdida estrepitosa del 15% de sus puestos de trabajo en los últimos dos años.

Del lado de las alzas, la pesca y la agricultura mostraron una dinámica positiva estacional, con incrementos del 0,7% y 0,3% respectivamente. Sin embargo, estos repuntes sectoriales no alcanzaron para compensar el deterioro generalizado.

El mapa provincial del empleo

La dinámica del empleo mostró una contracción casi generalizada en todo el país. Diecinueve de las veinticuatro jurisdicciones registraron números rojos en noviembre. Las provincias más afectadas fueron Formosa, con una caída del 1,1%; Tierra del Fuego, con el 1,0%; y Catamarca, con el 0,8%. En la vereda opuesta, solo tres distritos presentaron mejoras en sus registros: Neuquén, impulsada por la actividad energética, con un alza del 0,8%; Jujuy, con el 0,5%; y Entre Ríos, con el 0,3%.

La pérdida acumulada desde el cambio de gestión alcanza ya los 192.328 empleos privados. En términos interanuales, la caída del empleo asalariado privado llega al 1,3%, una cifra que refleja la debilidad de la actividad económica para sostener la demanda de mano de obra.

Salarios a contramano de la inflación

Pese a la caída del empleo, las remuneraciones nominales mostraron un ajuste que no logró empatarle a la inflación. El salario bruto promedio en noviembre alcanzó los $1.836.177, con un incremento interanual del 30,1%. La inflación en el mismo período fue del 31,4%, lo que refleja una pérdida de poder adquisitivo de 1,3 puntos porcentuales.

La mediana salarial, que representa de manera más fiel la situación del trabajador típico, se ubicó en $1.394.745, con un aumento interanual del 29,5%. En este caso, la pérdida frente a la inflación es aún mayor, del orden de 1,9 puntos porcentuales, lo que equivale a una caída del 1,5% en el poder de compra.

Los datos reflejan también un fenómeno de precarización laboral. El empleo asalariado registrado retrocedió un 0,2% respecto de octubre, con caídas en el sector privado (-0,2%) y el sector público (-0,4%), apenas compensadas por un incremento del 0,6% en el trabajo en casas particulares. El trabajo independiente, en cambio, mostró una variación positiva del 0,6%, impulsado por el monotributo social, que creció un 3,5%, el monotributo general (0,3%) y el régimen de autónomos (0,4%).

El futuro inmediato según la EIL

Las perspectivas para el corto plazo no son alentadoras. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de diciembre registró una nueva caída del empleo del 0,2%, producto de un aumento del 13% en las desvinculaciones de personal frente a una tasa de incorporación muy baja. Sin embargo, las expectativas de contratación para el próximo trimestre se sitúan en terreno levemente positivo, con un 4,5% de empresas que planean sumar personal. Ese dato abre una ventana de esperanza para una posible estabilización, siempre que la actividad económica logre repuntar después de un año y medio de ajuste.

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