Donald Trump volvió a hablar sobre Malvinas y acusó al Reino Unido: «No está yendo bien»
El presidente de Estados Unidos volvió a poner en duda su respaldo a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. En una entrevista con GB News, cuestionó la falta de apoyo del Reino Unido en el conflicto con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a hablar sobre el conflicto por las Islas Malvinas y le recriminó al Reino Unido su falta de apoyo en la guerra contra Irán. En una entrevista con el medio británico GB News, Trump evitó nuevamente respaldar la soberanía británica sobre las islas y cuestionó al país europeo por su ausencia en las operaciones militares en Medio Oriente. «Tu país no está yendo bien. No olviden que obtienen un gran porcentaje de su petróleo del estrecho de Ormuz, y no estuvieron allí para ayudarme», afirmó el mandatario estadounidense.
Las declaraciones de Trump se producen luego de sus advertencias del lunes, cuando sugirió que podría retirar el apoyo a la soberanía británica sobre las islas Malvinas. En aquella ocasión, el presidente estadounidense afirmó: «Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas». La periodista de GB News mencionó la cadena nacional que el presidente Javier Milei dará esta tarde sobre la cuestión Malvinas y le preguntó a Trump si ayudaría al Reino Unido en caso de que Argentina quisiera recuperar las islas.
La crítica de Trump a la falta de apoyo británico
Trump redobló las críticas contra Gran Bretaña durante la entrevista. «Tu país no estuvo ahí para ayudarme. No necesitábamos ayuda, pero sí le pregunté a la OTAN, y le pregunté a tu antiguo líder (el ex Primer ministro británico, Keir Starmer): ‘¿Por qué no enviaron un par de barcos?'», relató el presidente estadounidense. Según Trump, Starmer le dijo que no «tenían nada» y consideró que «todo el asunto fue bastante triste». «La OTAN no estaba allí, a pesar de que la mayoría de esos países obtienen una gran parte de su petróleo de allí. Así que lo estamos haciendo por nuestra cuenta», agregó.
El líder republicano también se refirió a la Guerra de Malvinas de 1982. «Estuve allí cuando fue la guerra. Fue hace mucho tiempo y lo observé muy de cerca, y ustedes (el Reino Unido) se manejaron muy bien. Las recuperaron con bastante firmeza, pero eso quedó muy lejos. Es un viaje largo, un largo camino», afirmó Trump. De este modo, vinculó la falta de ayuda británica en el conflicto con Irán a una posible ausencia de respaldo de Washington a la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas.
La respuesta del Reino Unido y la postura del gobierno británico
Desde el gobierno británico volvieron a responder a Trump por sus advertencias. La ministra de Estado para la Seguridad de las Fronteras y el Asilo, Anna Turley, dijo que el gobierno es «muy claro» sobre la soberanía de las Malvinas. «Son británicas. Seguirán siendo británicas, lo tenemos muy claro. Como saben, el Gobierno no podría ser más claro. Las Malvinas son británicas. Seguirán siéndolo. Y esa es, sin duda alguna, nuestra postura», afirmó la funcionaria.
Previamente, un vocero oficial del primer ministro británico, Andy Burnham, dijo que la postura del Reino Unido sobre las Malvinas «fue expresada muy claramente» y que «no cambió». «Las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a determinar su propio futuro. Los isleños manifestaron su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar, y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable», señaló el portavoz.
El anuncio de la cadena nacional de Milei
Con este panorama de fondo, está prevista una cadena nacional del presidente Milei por Malvinas, con fuerte hermetismo y expectativa por su mensaje. El gobierno argentino busca aprovechar la apertura generada por las declaraciones de Trump para avanzar en el reclamo de soberanía sobre las islas. El canciller Pablo Quirno había asegurado este miércoles que «siempre hay chance» de recuperar las Islas Malvinas y que se continuará trabajando en la vía diplomática. Las declaraciones de Trump, que vuelven a poner en duda el respaldo estadounidense a la soberanía británica, abren un escenario que el gobierno de Milei busca capitalizar, mientras el Reino Unido reitera su posición y reafirma su compromiso con los isleños.
