Ferrer es el finalista del ATP de Buenos Aires.

El español, David Ferrer, primer preclasificado, clasificó a la final del ATP de Buenos Aires tras ganarle en la semifinal a su compatriota Tommy Robredo 6-3 y 6-2.

De esta forma, Ferrer intentará revalidar el título conseguido en 2012 cuando en la etapa decisiva despachó a su compatriota, Nicolás Almagro.  

El ibérico, ubicado en el escalafón cuarto de la ATP, se impuso ante Robredo (95) en una hora y diecisiete minutos de partido.  

El certamen se desarrolla en el mítico estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club que se encuentra emplazado en el coqueto barrio porteño de Palermo.  

El ATP World Tour 250 de Buenos Aires “Copa Claro 2013” se disputa sobre superficie de polvo de ladrillo y reparte 493.670 dólares en premios, puntos para el ranking mundial. 

El encuentro comenzó muy pobre y a la vez parejo para ambos jugadores aunque el espectáculo demostraba poca emoción, por momentos, poca efervescencia.  

Robredo lograba la primera rotura de servicio y luego Ferrer tomo la iniciativa mejorando de manera notoria su juego haciendo gala de buenas voleas altas planas subiendo a la red, ajustando sus primeros saque para romper el saque en dos oportunidades, llevándose el primer parcial 6-3 en cuarenta minutos. 

En el segundo período, la contienda tomó un cariz netamente opuesto al del comienzo ya que ambos protagonistas se mostraron agresivos de la mano de Ferrer que aplicaba potentes devoluciones mientras que Robredo se defendía con sus primeros servicios.  

En el epílogo del cotejo, el español Ferrer colocó una extraordinaria derecha paralela que hizo estallar a todo el estadio y sumó dos quiebres que le permitieron sellar la victoria 6-2 y su pase a la final.  

Tras el encuentro, el nacido en Javea, de 30 años, manifestó en conferencia de prensa que “deberé jugar muy bien para repetir el título ya que se trata (N de R: Acerca del encuentro entre el suizo, Stanislas Wawrinka y Nicolás Almagro que terminó ganando el suizo próximo rival de Ferrer) de dos tenistas muy rápidos” y puso de relieve en que “si no juego el ciento por ciento no podré ganar”.  

A continuación, el suizo Stanislas Wawrinka, tercer preclasificado, se medirá con el español Ferrer en la final tras deshacerse de su compatriota, Nicolás Almagro, segundo preclasificado, por 6-3 y 7-5.  

El suizo Wawrinka selló una de sus mejores actuaciones en Buenos Aires de modo a que frustró las ilusiones del nacido en Murcia de conseguir su tercera final, luego de alzarse con el título en 2011 y de alcanzar la etapa decisiva en 2012.  

Por otra parte, el suizo, ubicado en el casillero 17º de la ATP, se deshizo del ibérico, Almagro en una hora y diez minutos de partido. 

El partido tuvo un arranque muy parejo sin un claro dominador hasta que Wawrinka logró el quiebre con una perfecta derecha cruzada que llevarse el primer set 6-3 en veintinueve minutos.  

En la segunda etapa, Almagro ajustó sus primeros saques potentes, mientras que alternaba con fuertes pelotazos que mantenía una clara paridad entre ambos contrincantes, hasta que el suizo pudo quebrar de la mano de su revés paralelo a una mano cerrando el ajustado marcador 7-5.  

En conferencia de prensa, un colega le consultó al español, Nicolás Almagro acerca un pequeño roce de palabras que tuvo con Wawrinka y le respondió que “nada, es cosa de jugadores” y a su vez le pidió “después te contesto, déjame contestar sobre el partido primero, que es más interesante que este episodio”, le apuntó que “a no ser que para ti sea interesante sólo lo que dije”.  

Sobre el encuentro, el murciano sostuvo que “Stanislas jugó un gran partido. Encontró muy pocos agujeros de saque y quizás las pocas oportunidades que conseguí las pude aprovechar muy bien” y destacó que “él, es un justo vencedor del partido de hoy. Seguiré trabajando y haré las cosas como las vengo haciendo”.  

Sin embargo, el ibérico Almagro reconoció que “estoy un poco falto de partidos. Falló el ritmo porque el haber estado en Australia, estuve poco tiempo en pista y no me dio tiempo para prepararme para la competición” y afirmó que “poco a poco me voy encontrando mejor y estaré bien para el futuro”.    

En referencia al incidente, el español explicó en tono de excusa que “creo que hay cosas que deben quedarse dentro de una pista de tenis y esto es una de ellas” y señaló que “Stanislas habla muy bien español, sabemos que lo maneja muy bien, que lo controla y que lo entiende todo. Él Entrena en Barcelona, España, es como si alguien va a tu casa y encima te intenta decirte algo en tu idioma y dices uh” y relató que “le venía a decir a él, tú hablas español y te expresas en tu idioma, no pasa nada. Tú lo usas en el mío y entonces parece como que me quieres faltar a mí”, exhortó en que “se lo he dicho de tal manera, que lo ha entendido, lo hemos hablado y el tema queda ahí”.    

En otro orden, Almagro aseguró que “para nosotros, supondrá, un mundo. Para nosotros pasa, cada día, cada minuto y cada segundo de nuestra vida” y remarcó que “el kit de la cuestión, es que él es el vencedor de la semifinal de hoy y esto es algo”, puso de ejemplo “una guinda que va en la tarta y tú dices no es la tarta, el cartílago no es la guinda”, lamentó que “sé que mañana todas las crónicas de los periódicos, las portadas dirán Wawrinka y Almagro casi se pegan, es mentira, serán tan amigos como lo han sido como en toda su carrera, nada más”. 

A su turno, el suizo Wawrinka declaró que “estoy muy contento porque fue un buen partido, tal vez fue mi mejor partido en este torneo no es fácil ganarle a Nico (Nicolás Almagro), más en polvo de ladrillo, pero estuve más concentrado en mi juego, jugué un poco más agresivo y por eso pude ganar”.  

Además, Wawrinka indicó sobre el aliento del público “es un gran apoyo, es muy grande lo que he vivido en estos últimos tres años que he estado viniendo. Forma parte de mi decisión de venir a Buenos Aires. No hay muchos torneos dónde pueda recibir este tipo de apoyo” y comentó que “creo que el deporte está muy presente en la gente aquí en la Argentina. Saben de lo que hablan, cuando hablan de deporte, por eso lo disfruto mucho”. 

Por último, sobre al incidente con el español, Almagro expresó que “no hubo nada en especial, hablamos nada más que del partido, es parte del juego, es una semifinal” y puso de manifiesto que “hubo tensión por el partido y los dos estábamos tratando de ganar. pero somos amigos, entrenamos mucho juntos y una vez que terminó el partido todo quedó ahí”.

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