Furia de Di María con Milito y los clubes porteños: «Caretas» y «no pueden dirigir su club»

La polémica victoria de Rosario Central sobre Racing desató un tenso cruce entre dos de las figuras más emblemáticas del fútbol argentino. Ángel Di María publicó un descargo en redes sociales en el que acusó a la prensa y a los grandes clubes porteños de ningunear a los equipos del interior mientras que el presidente de Racing, Diego Milito, había declarado que «nos sentimos robados».

La clasificación de Rosario Central a las semifinales del Torneo Apertura no trajo paz, sino un vendaval de cruces verbales. Tras el polémico partido en el Gigante de Arroyito, el presidente de Racing, Diego Milito, salió al cruce con duras declaraciones contra el arbitraje y la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). «Terminar un partido de la manera que se terminó no nos deja solamente tristes, también con el enojo de decir, ¿Hasta cuándo? El partido de hoy fue vergonzoso», expresó el exdelantero, que tomó el lugar del entrenador Gustavo Costas para disparar munición gruesa.

Pero la respuesta no tardó en llegar. Ángel Di María, capitán y figura de Rosario Central, utilizó sus redes sociales para lanzar un comunicado explosivo en el que denunció un trato desigual hacia los clubes del interior. «Cómo molesta que Central pelee todo, cómo molesta ver ganar a los equipos del Interior. Nadie se hace cargo de por qué pierden», comenzó el «Fideo», visiblemente molesto por los cuestionamientos sobre las decisiones arbitrales que favorecieron a su equipo.

La doble vara y la queja por las expulsiones

El delantero rosarino apuntó directamente a la hipocresía del ambiente futbolístico. «De la cantidad de veces que Central fue perjudicado nadie dijo nada, pero hoy las decisiones son siempre erradas. Qué loco, ¿no? Caretas», cuestionó. Su descargo se dio luego de que Milito manifestara abiertamente que «nos sentimos robados» y criticara las decisiones de Darío Herrera, quien auxiliado por Pablo Dóvalo desde el VAR expulsó a dos jugadores de Racing, condicionando el rumbo del partido.

La estadística, de hecho, es contundente: Racing mantiene el récord de expulsiones en lo que va del Torneo Apertura, con siete tarjetas rojas. Los hinchas de la Academia ya habían reprobado el accionar de la comisión directiva en encuentros anteriores ante Barracas Central y Estudiantes, donde le cobraron 18 faltas contra solo una del Pincha.

El reclamo contra el centralismo porteño

Di María no se limitó a hablar del arbitraje. El campeón del mundo extendió su crítica al centralismo mediático y a quienes impulsan cambios estructurales en el deporte. «Muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ no pueden ni dirigir su club. El periodismo más fuerte está en Buenos Aires, por eso los del Interior siempre tuvimos que callarnos. Pero no nos callamos más», sentenció.

El futbolista rosarino defendió la legitimidad del gol de Alejo Véliz y cuestionó el uso de la tecnología: «El gol de Véliz no fue fuera de juego. Hay dos cámaras que enfocan y encontraron la que ve el offside. Qué casualidad, ¿no?». Para Di María, existe una doble vara mediática que perjudica a los equipos del interior: «El Interior crece y eso duele, eso incomoda y molesta».

La amenaza velada sobre el regreso de los campeones del mundo

El mensaje del «Fideo» tuvo un cierre que sembró interrogantes sobre el futuro del fútbol argentino. «¿Para qué quieren que los campeones del mundo vengan a Argentina? ¿Para que digan que nos ayudan o que el fútbol está manchado?», cuestionó, en una velada referencia a las dificultades que encuentran las figuras del exterior para regresar al país. «El fútbol no está manchado. Ahora somos todos iguales y eso molesta», concluyó el exjugador de la Selección, que está cerca de cumplir su primer año en el Canalla desde su regreso.

El cruce entre dos de las figuras más importantes del fútbol argentino trascendió lo deportivo y puso sobre la mesa viejas tensiones entre los clubes del interior y la estructura de poder concentrada en Buenos Aires. Mientras Milito habló de «robo» y «partido vergonzoso», Di María reivindicó la lucha de los equipos chicos y denunció un sistema que, a su juicio, siempre favoreció a los grandes.

La semifinal del torneo será el sábado contra River Plate en el estadio Monumental.

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