“Maravilla” Martínez le dio al boxeo argentino el título de Carlos Monzón.
Sergio «Maravilla» Martínez demostró una vez más su gran categoría al vencer al mexicano Julio César Chávez Junior en un fallo unánime y recuperar la corona de los medianos.
El duelo fue el espectáculo boxístico más importante de la temporada y la atracción principal de la velada que se desarrolló en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, Estados Unidos.
El argentino dio pruebas sobradas de su gran jerarquía y espectacularidad, por lo que dos jueces lo vieron ganar por 118-109 y el restante por 117-110 a pesar de que cayó en el último round.
"Maravilla" pudo haber definido el combate a su gusto, pero quiso prolongar la agonía del ex monarca midiendo la potencia de sus propios golpes y humillarlo de todas las maneras posibles.
Ya lo había insultado como boxeador y como persona durante meses, mas en la medianoche del sábado lo denostó enfrentándolo abiertamente con la guardia baja, golpes medidos y provocaciones satíricas.
Luego de un sinfín de idas y vueltas, se encontraron finalmente quien era el campeón regular y quien fue destituido de hecho en beneficio de un púgil más rentable para las cadenas televisivas por nacionalidad y apellido.
"Maravilla" no se conformó con la compensación económica ni con el título de campeón emérito, y cuando tuvo la oportunidad, después de mucha espera, se desquitó a su manera, luciendo una sonrisa burlona y manejando a voluntad los tiempos de lo que pretendió convertir, según sus propias palabras, en una tortura.
Al lado de Chávez Junior, el campeón emérito era diminuto, pero audaz, vivo y ambicioso. Tan ambicioso que se dejó golpear (y cortar) en beneficio del show.
Primero hubo mucha sangre, mas pronto el intercambio se tornó encarnizado y fue Martínez quien sufrió el asalto final, aunque el anfitrión había estado a punto de quedarse en el banquillo cuando el árbitro Tony Weeks los llamó para finalizar la contienda.
Su soberbia y la reacción tardía del azteca fueron una combinación explosiva que deparó la inesperada caída en el duodécimo capítulo, en el que estuvo a un mal paso de perder estrepitosamente.
Así y todo, el bonaerense logró alcanzar la distancia pactada y realizó la hazaña a los 37 años, recobrando el cetro que había ganado en el ring y perdido en los escritorios del CMB. Y, por qué no, dejando la puerta abierta para una revancha.
Su palmarés ahora incluye 50 peleas ganadas, 28 de ellas por nocaut, dos derrotas y dos empates.
En tanto, Chávez, de 26 años, totaliza 46 victorias, 32 de ellas por la vía rápida, un revés y una igualdad.
