Los “daños colaterales” de la “Década Ganada”

Prisioneros del pasado no buscamos la verdad

En Argentina la «Década Ganada» (2003-2015) no sólo representó un ciclo económico y político, sino una profunda reconfiguración cultural basada en la ocupación de espacios institucionales por parte de la militancia política. Este fenómeno, que guarda paralelismos con la estrategia de Juan Domingo Perón en los años 40, ha dejado -como lo hizo en aquellos años- secuelas profundas en el tejido social, la educación y la psiquis de las nuevas generaciones.

El Antecedente: Perón y la Batalla Cultural de 1940

Perón comprendió tempranamente que el poder político es efímero si no se asienta en una hegemonía cultural. En 1946, inició una sistemática intervención en los medios de comunicación y en el sistema educativo. Se introdujeron libros de texto y se exigió la afiliación al partido para ejercer tanto cargos públicos como trabajos. Esta «peronización» de la vida cotidiana sentó las bases para el modelo que el kirchnerismo perfeccionará décadas después: la idea de que no existe neutralidad, sino una lucha entre «el pueblo» y «los intereses antipatria«.

Análisis de las consecuencias

La herencia de la “Década Ganada” es un sistema institucional y social permeado por la lógica de la facción sobre la nación. La batalla cultural iniciada por Perón y radicalizada en el siglo XXI ha dejado una sociedad fragmentada, donde la educación y la justicia —pilares de cualquier democracia— quedaron supeditadas a la urgencia militante, afectando profundamente el desarrollo intelectual y emocional de las nuevas generaciones.

Para profundizar en este análisis de la «Década Ganada» (2003-2015) y sus ramificaciones actuales, es necesario desglosar cómo la ocupación militante de las instituciones no fue un hecho aislado, sino una estrategia de poder deliberada que transformó la estructura social argentina.

1. El Gen de la Batalla Cultural: De Perón al Kirchnerismo

La estrategia desplegada en el siglo XXI tiene sus raíces directas en la década de 1940. Juan Domingo Perón no sólo gestionó la economía, sino que intervino la subjetividad colectiva

  • Prensa y Propaganda: Perón pasó de la defensa a la ofensiva mediática, expropiando medios opositores y consolidando una red de prensa oficialista para instalar una verdad única.
  • Educación como Cimiento: En los años 40, se introdujo la figura del líder en los libros de texto de alfabetización primaria, transformando el aula en un espacio de formación de la «identidad nacional» bajo el prisma partidario. El libro de lectura Evita, aprobado por el Ministerio de Educación de la Nación, impreso tras la muerte de Eva Perón en 1952. Según el libro, Juan Perón era «El Libertador de la República«, y Eva era la «Jefa Espiritual de la Nación«, la “abanderada de los humildes. El material didáctico estaba destinado a los alumnos de Primer Grado Inferior.
  • Los libritos que se repartían durante la gestión kirchnerista en las plazas porteñas y durante los partidos de fútbol eran impresos por el Área de Comunicación Institucional de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, que pertenecía al Ministerio de Desarrollo Social de la Presidencia de la Nación.
  • Se trataba de cuadernillos de juegos para que los niños mayores de 4 años «aprendan sus derechos jugando«, nunca sus obligaciones. El documento, impreso en 2015, resaltaba el cumplimiento de los 10 años de la sanción de la ley N° 26.061, de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y en una de sus últimas páginas invitaba a armar un rompecabezas donde figuraba un dibujo de la presidenta Cristina Kirchner, vistiendo la banda presidencial y de fondo se ilustraba la Casa Rosada. Recordemos la famosa frase “Cristina Eterna”.

2. Periodismo Militante: La Erosión del Consenso

El “periodismo militante” dejó de ser un ejercicio de opinión para convertirse en una herramienta de propaganda financiada por el Estado

  • Desprestigio Profesional: Al borrar la frontera entre dato y opinión, se contribuyó al hundimiento de la credibilidad periodística. Hoy, la sociedad argentina enfrenta una desconfianza hacia la información, agravada por las noticias falsas que recorren las redes sociales.
  • La Verdad como Construcción: Se instaló la idea de que la objetividad no existe, lo que permite validar cualquier relato siempre que fuera funcional al proyecto político. Esto ha fragmentado la realidad en burbujas informativas irreconciliables. 

En 1946, Perón ganó las elecciones que lo llevarían a la Presidencia pese al disenso de los principales medios de prensa. Dejándose llevar por la embriaguez del poder, Perón expropió el diario La Prensa tejió una vasta red de medios oficialistas atraídos por el auxilio financiero del Estado. Sin embargo, Perón cayó en 1955 en medio del clima adverso que su deslizamiento hacia el despotismo durante los años 50 había provocado en vastos sectores de la opinión pública. De esta doble experiencia, el último Perón extrajo en los 70 una paradójica conclusión: «Contra los medios gané; con los medios, perdí«. Situación que se ha repetido durante el kirchnerismo, si se tiene en cuenta primero, la cantidad de medios en poder del Estado y segundo los gastos en pauta oficial destinada no sólo a propaganda, sino a “comprar voluntades” a favor del proyecto…

Por otra parte, en las últimas décadas se ha generado un individuo que se considera “periodista” o “comunicador” y en realidad es un bárbaro-civilizado”; alguien capaz de acumular muchas redes de información, pero carente de formación en el sentido de la cultura del razonamiento. Podríamos decir que se trata de un individuo que se atrinchera en una supuesta seguridad, despojada de identidad y responsabilidad que se desliza bajo las turbias aguas de las redes, a través de portales digitales, para difundir “información” suministrada por servicios de inteligencia, como se ha podido comprobar hace pocas semanas.

3. Educación: El Aula como Unidad Básica

La penetración de la militancia en el sistema educativo ha generado una crisis en la calidad del aprendizaje y el pensamiento crítico

  • Docentes Militantes: La formación docente se ha visto influenciada por pedagogías que priorizan la «concientización política» sobre la instrucción académica. Sindicatos como SUTEBA y ADEMYS -entre otros- han jugado un rol central en la vinculación de la lucha gremial con la identidad partidaria.
  • Universidades: Las facultades se convirtieron en centros de formación de cuadros políticos, donde los planes de estudio, a menudo, reflejan sesgos ideológicos que estigmatizan visiones económicas o sociales alternativas. 

Algunos datos

Según la UCA, en un estudio dado a conocer hoy, casi 6 de cada 10 niños son pobres en la Argentina y el 30% no come regularmente. La pobreza infantil disminuyó en los últimos años y en 2025 alcanzó el 53,6%. La mejora constituye un avance, aunque persisten diversas deudas pendientes. Otros informes indican que las mayores incidencias de la pobreza en personas se observaron en las regiones Noreste (NEA), 50%; y Noroeste (NOA), 48%, en las regiones Patagónicas, 38%; y GBA, 51%. Hace más de una década que el 60% de los adolescentes argentinos no entienden lo que leen, más del 70% no es capaz de resolver un ejercicio simple de matemática y manejan un léxico de poco más de 80 palabras.

Hasta la década del 90 los padres cuestionaban a sus hijos por los malos resultados de sus estudios. Durante el kirchnerismo, los padres pasaron a cuestionar a los docentes por el desempeño de sus hijos.  La figura del abanderado, como modelo a seguir por su esfuerzo y dedicación, ya no era necesario, porque “estigmatizaba”. Dieron por tierra con la meritocracia y lo hacían abiertamente.

Hoy los docentes y directivos se plantean como un dilema el tratamiento institucional de problemas emergentes como la drogadicción, el alcoholismo, la violencia familiar, el embarazo adolescente, la intimidación (bullying), el suicidio y el cambio de sexo propuesto por muchos adolescentes que “no se encuentran en el cuerpo que desean”, o alumnos que llevan armas a la escuela.

No existen datos fidedignos sobre el suicidio. En su mayoría son registrados como “accidentes”. De los casos que se conocen en la provincia de Buenos Aires, muchos de ellos son por armas de fuego, que hay en los hogares. Existe un índice muy alto de gente armada en el país. El otro dato, muy alto, que se registra en las guardias de salud mental es el ingreso por intoxicación de psicofármacos. La mayoría de las veces esos fármacos, los consumen los padres, y quedan al alcance de los hijos. Argentina es el primer consumidor en psicofármacos de Iberoamérica.

Para cumplir sus finalidades, tanto el peronismo como el kirchnerismo tuvieron que modificar a su gusto el curso de la historia argentina. Por su decisión, el declive de la educación comenzó en el gobierno de Perón, y luego con Carlos Menem, durante la gestión de Susana Decibe, a la que siguió Daniel Filmus. Continuó Alberto Sileoni designado viceministro de Educación en junio de 2003, luego Nicolás Trotta y Jaime Perczyk. El ministro Filmus había implementado el plan FinEs, denominado por los especialistas como «una estafa pedagógica«.  La educación fue en franco deterioro, a pesar de que mostraron sus estadísticas con excelentes resultados, siempre se niveló hacia abajo. ¿No merecerían todos, un Juicio Político por mal desempeño de sus funciones al haber hipotecado el futuro de miles de jóvenes y también del país?

Hoy la realidad nos golpea con la existencia de chicos de 10 años que no saben leer ni escribir, incluso muchos de sus padres no finalizaron sus estudios. Alumnos de escuelas secundarias que no interpretan textos y estudiantes universitarios que no pueden resolver cálculos matemáticos simples. En algunos países, los niños a los 3 años comienzan a leer y a los 6 se inician en la programación. 

Las 17 universidades inauguradas durante el gobierno de Cristina Fernández Vda. de Kirchner, junto a escuelas primarias y secundarias, se convirtieron en centros de militancia y adoctrinamiento como podía advertirse en los actos del 8 de marzo, el 24 de marzo, el 2 de abril. No olvidemos, también, el video protagonizado por la docente Laura Radetich, defendida, no sólo por el expresidente Alberto Fernández, sino también por sindicalistas afines al kirchnerismo que se negaban a que los docentes sean evaluados, tomando de rehenes a los alumnos para defender sus mezquinos intereses

Tampoco debemos olvidar las barbaridades protagonizadas por “docentes” en las pantallas de la Televisión Pública y en las redes sociales que mostraron a “trabajadores de la educación” en la escuela pública naufragando en un mar de disparates, donde no sólo se escribía con horrores ortográficos o resolvían mal pequeños cálculos matemáticos. Además, -gestión de Rosario Lufrano 2019-2023, presidenta de Radio y Televisión Argentina- se pretendió enseñar el Martín Fierro con lenguaje inclusivo y se ha llegado a ver, la imagen de Manuel Belgrano “confundida” por alguna docente con la de José de San Martín… Nadie se hizo cargo de nada, nadie pidió explicaciones y todo siguió como si nada.

La “década ganada”, produjo en 20 años, padres con poca instrucción, incapaces de analizar lo que sucede, que se dejan llevar por opiniones de terceros, sin una formación de pensamiento crítico propia, que en definitiva repercute, también, en la educación de sus hijos. El niño ha resultado ser la primera víctima para un futuro cercano, descartado ya de una inclusión laboral, seguirá levantando cartones en la vía pública, pero agitando las banderas del peronismo que lo llevó a vivir en esa situación.

Los libros fueron uno de esos elementos de la política. Todos los del pasado argentino, se consideraron inadecuados para esa labor de educación antirrepublicana, antidemocrática y antiliberal. A juicio del kirchnerismo, como lo fue durante el peronismo, los libros debían constituir el primer contacto formal de las nuevas generaciones con el régimen cesarista, o mejor dicho “Cleopatrista” para hacer a sus integrantes hombres y mujeres de fácil manejo político.

Es oportuno recordar que, en el segundo plan quinquenal de Perón, se estableció que los textos escolares serían “estructurados concordantemente con los principios de la Doctrina Nacional”, no olvidemos que la ley que le dio estado legal al plan definió como tal doctrina a las ideas del peronismo- y contenían “referencias especiales acerca de los objetivos que en el presente plan señalan una orientación definida para cada actividad de la Nación”. Cuando se considera el estado político y la crisis moral que retarda su evolución no debe omitirse el presente antecedente.

Este legado de la «Década Ganada» no terminó en 2023; se manifiesta hoy en la dificultad institucional para reconstruir puentes de diálogo y en un sistema educativo que lucha por recuperar su rol como motor de ascenso social basado en el conocimiento, no en la obediencia ideológica.

La Injerencia Rusa: El «Poder Blando» de Putin

La alianza geopolítica entre el kirchnerismo y el gobierno de Vladimir Putin facilitó el ingreso de la narrativa rusa al corazón del sistema de medios estatal argentino.

  • Convenio RT y TDA (2014): Cristina Fernández Vda de Kirchner y Vladimir Putin acordaron la incorporación gratuita de la señal RT en español a la Televisión Digital Abierta (TDA). Fue la primera vez que un canal estatal extranjero obtuvo tal nivel de penetración directa y masiva en los hogares argentinos.
  • Alberto Fernández le ofreció a Vladimir Putin que Argentina fuera la «puerta de entrada» de Rusia a América Latina el 3 de febrero de 2022, durante una reunión en el Kremlin en Moscú. El entonces presidente argentino buscaba profundizar lazos comerciales y reducir la dependencia de EE. UU. poco antes de la invasión rusa a Ucrania
  • Narrativa Antioccidental: El objetivo fue alinear a la opinión pública argentina con la visión geopolítica del Kremlin, presentando a Occidente (específicamente a Estados Unidos) como el responsable de los desequilibrios globales, un discurso que resonaba con la retórica del gobierno local.
  • Desinformación y «La Compañía»: Investigaciones recientes (abril de 2026) revelaron que Rusia ha mantenido una red de desinformación denominada «La Compañía», financiada por su Servicio de Inteligencia Exterior. Esta red habría invertido cientos de miles de dólares en Argentina para publicar artículos mediante periodistas «fantasma» y autores ficticios generados con inteligencia artificial, con el fin de erosionar la imagen de gobiernos no alineados y profundizar conflictos internos. 

Daño Colateral: El impacto en la percepción pública

La combinación de estas estrategias resultó en una sociedad vulnerable a la desinformación. Al debilitarse los estándares éticos del periodismo local y abrirse las puertas a la propaganda estatal extranjera, se erosiona la capacidad del ciudadano medio para distinguir entre hechos verificables y operaciones de influencia política.

Este legado se manifiesta hoy en una desconfianza sistemática hacia las instituciones, donde incluso la información de salud o economía es procesada bajo un sesgo de «amigo-enemigo«.

La influencia de la «Década Ganada» en las futuras generaciones es, quizás, el daño colateral más difícil de revertir, ya que no se trata de una cifra económica, sino de la configuración mental y emocional de quienes hoy son jóvenes adultos.

Aquí se detalla cómo esa «batalla cultural» moldeó la identidad de las nuevas generaciones:

1. El Desplazamiento del Mérito por la Pertenencia

Durante años, el discurso oficial instaló la idea de que el éxito individual es sospechoso o «meritocrático» (usado como peyorativo).

  • Consecuencia: Muchos jóvenes crecieron bajo la premisa de que el ascenso social no depende del esfuerzo o la capacitación, sino de la adscripción a un colectivo o de la cercanía con el Estado. Esto ha generado una crisis de motivación y una dificultad para emprender proyectos personales fuera de la tutela estatal.

2. La «Lógica de Facción» en el Pensamiento Crítico

La educación militante en escuelas y universidades reemplazó el debate de ideas por la estigmatización del disidente.

  • Adoctrinamiento invisible: Al presentar una única versión de la historia y la economía como «la verdad del pueblo«, se limitó la capacidad de los jóvenes para analizar problemas complejos desde múltiples ángulos.
  • Efecto actual: Ante la crisis del modelo, muchos jóvenes experimentan una profunda frustración y desorientación, ya que las herramientas intelectuales que les dieron no alcanzan para comprender o resolver los desafíos de un mundo globalizado y competitivo.

3. Salud Mental: La Disonancia de la «Realidad Construida»

El choque entre el «relato» (un país con justicia social y desendeudado) y la realidad (inflación, pobreza estructural y falta de infraestructura) ha impactado en la salud mental juvenil.

  • Ansiedad y Cinismo: La brecha entre lo que se les dijo en el aula/televisión y lo que viven al intentar alquilar un departamento o buscar su primer empleo genera cuadros de ansiedad y un cinismo radical hacia todas las instituciones.
  • Vulnerabilidad a la manipulación: Al haber sido formados en una cultura de «eslóganes» emocionales, son más susceptibles a nuevos populismos o desinformación digital (como las redes de injerencia rusa mencionadas anteriormente), ya que carecen de filtros de verificación rigurosos.

4. La Erosión del Concepto de «Ciudadano»

Se fomentó la figura del «militante» sobre la del «ciudadano». Mientras el ciudadano exige rendición de cuentas, el militante justifica los errores en nombre de la «causa».

  • Legado: Esto ha debilitado la cultura democrática a largo plazo. Las nuevas generaciones tienen dificultades para ver al oponente político como un par legítimo, viéndolo en cambio como un enemigo que debe ser anulado, lo que perpetúa la «grieta» de forma generacional.

En resumen, el mayor daño colateral es una generación fragmentada, donde el sentido de comunidad nacional fue reemplazado por identidades políticas enfrentadas, y donde el conocimiento técnico fue postergado por la lealtad ideológica.

Futuras generaciones

La influencia de la «Década Ganada» en las futuras generaciones se manifiesta hoy en un fenómeno de migración de capital humano, donde jóvenes altamente calificados buscan en el exterior la estabilidad y el reconocimiento que sienten haber perdido en su país de origen.

1. El «Éxodo» de Jóvenes Profesionales

La frustración acumulada tras años de crisis económica recurrente y falta de un horizonte claro ha impulsado a miles de argentinos menores de 40 años a emigrar. 

  • Aumento en la voluntad de emigrar: Según un informe de agosto de 2025, publicado en un medio local, el 63% de los jóvenes argentinos considera la posibilidad de irse del país, impulsados por la tensión entre su orgullo nacional y la necesidad de desarrollo personal.
  • Fuga de cerebros en ciencia: El sector científico ha sido uno de los más golpeados. En 2024, las renuncias en organismos como el CONICET aumentaron un 33% respecto al año anterior, con profesionales migrando a instituciones extranjeras que aún valoran su conocimiento técnico por encima de la militancia política. 

2. Causas Raíz: El Legado de la Disonancia

La migración no es solo económica; es una respuesta a las estructuras establecidas durante la «Década Ganada»:

  • Desconexión del mérito: La formación académica influenciada por sesgos ideológicos, donde a menudo se priorizó la «concientización» sobre la excelencia técnica, ha dejado a muchos graduados sintiéndose en desventaja frente al mercado laboral global.
  • Precarización y falta de autonomía: En 2025, el 38.3% de los jóvenes entre 25 y 35 años no logró independizarse de sus padres. Esta falta de autonomía residencial, sumada a una tasa de desocupación juvenil del 7.5% a finales de 2025, alimenta la percepción de que el país no ofrece un camino de crecimiento real. 

3. Impacto en la Estructura Social Actual 

  • Deterioro del empleo formal: Durante 2025, se observó un estancamiento del empleo registrado y un aumento de la informalidad, lo que deteriora la calidad de vida de quienes deciden quedarse.
  • Balanza Turística y Migratoria: Los datos del INDEC de enero de 2026 muestran un salto del 43.1% en los viajes de argentinos al exterior en 2025. Aunque muchos son por turismo, estos flujos a menudo encubren migraciones de jóvenes que buscan establecerse en destinos como Brasil, Uruguay o España aprovechando la diferencia cambiaria y la búsqueda de horizontes más estables. 

4. La Salud Mental de la Generación «En Espera»

El daño colateral en la psiquis juvenil se traduce en un pesimismo estructural. Tras décadas de discursos que prometían una «reparación histórica», la realidad de una economía que se contrajo y una política polarizada ha dejado a los jóvenes en un estado de «espera constante» o huida. La desconfianza en las instituciones -desde la justicia hasta los medios- hace que busquen su validación y futuro fuera del sistema nacional que los formó.

El legado de la “Década Ganada” en las nuevas generaciones es, en última instancia, una deuda de confianza que el país aún lucha por saldar para retener a sus talentos más brillantes.

Explorar estas dimensiones -desde las raíces históricas de Perón hasta el impacto actual en la salud mental y el éxodo de jóvenes– permite entender que los procesos políticos no sólo cambian leyes, sino que moldean la identidad de una nación y su proyección al futuro. La «Década Ganada» dejó una infraestructura cultural de la cual el país hoy intenta asimilar las lecciones más difíciles.

Vivimos en un futuro constante y todo lo que nos ligue al pasado es un obstáculo a la posibilidad de ser distintos. Cuanto más estemos atados al pasado menos podremos instalar en nuestras mentes la vitalidad creadora y fecunda para plasmar el porvenir. Sólo podremos afirmar que hemos vivido cuando dejemos a las generaciones venideras más de lo que recibimos de la precedente.

Por Ernesto Martinchuk, periodista y autor del eBook Periodismo para Profesionales”   AmazonAppleGoogle

Por Ernesto Martinchuk, periodista.

Por Ernesto Martinchuk, periodista.

Periodista.

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